Alicante, cota cero



En geografía, cuando queremos referirnos a la altitud de cualquier elemento utilizamos siempre la coletilla sobre el nivel del mar. Pero aunque parezca extraño, para realizar las mediciones no se toma como referencia la superficie del agua, sino un clavo dorado situado en el primer escalón del ayuntamiento de Alicante

Alicante, cota cero
Escaleras del Ayyuntamiento de Alicante, con la placa que marca la cota cero del nivel del mar en España.

Escaleras del Ayyuntamiento de Alicante, con la placa que marca la cota cero del nivel del mar en España.

Únicamente superada por Suiza, Austria y Andorra, España es una de las naciones más montañosas de toda Europa. La altitud media de nuestro país es de 660 metros sobre el nivel del mar. El Teide en Tenerife (3718 metros ssobr el nivel del mar) y el pico Mulhacén en Granada (3478 msnm) son respectivamente los montes más altos del país y de la Península Ibérica. El punto más alto de la Comunitat Valenciana se encuentra en el Rincón de Ademuz. Es el cerro Calderón, con 1839 metros de altura. El Penyagolosa, en Castellón, con 1813 metros y Aitana, en Alicante, con 1558, son los otros dos gigantes que han sido testigos silenciosos de la evolución de nuestros pueblos y ciudades.

Todas estas medidas están siempre referidas a la altura medida en relación al nivel del mar. Pero esto que hoy parece tan simple y fuera de toda duda supuso en su día un problema de base. ¿Cómo establecer unos cálculos precisos y fiables si las mareas provocan que el agua de mares y océanos se encuentre siempre en constante movimiento?. La fluctuación es tan grande que, en zonas como San Sebastián, el nivel del mar llega a variar hasta 4,4 metros en el mismo día, dependiendo de la hora en que se realice la medición.

La solución a este problema llegó en 1871, cuando comenzaron los trabajos para establecer la Red Nacional de Nivelación con el fin de documentar la altitud en la cartografía nacional. Para ello se eligió como punto de partida la bahía de Alicante, por su magnífica estabilidad geológica, la poca diferencia entre la pleamar y la bajamar, y por su relativa proximidad y buena comunicación con Madrid, donde se había situado como centro de observaciones geodésicas el Observatorio Astronómico Nacional.

Un año antes de esto ya habían comenzado los laboriosos trabajos de campo. Según Bernat Puyol, subdirector del Servicio de Geodesia del Instituto Geográfico Nacional, “entre julio de 1870 y junio de 1872 un empleado hizo cuatro mediciones diarias del nivel del agua sobre una regla graduada ( a las nueve, doce, quince y dieciocho horas ). Las medidas se realizaron en una escalera del muelle cerca de donde ahora se encuentra una estatua de bronce dentro del agua. La media de estos dos años de observaciones fue considerada el valor medio del mar en ese punto”. A partir del punto de observación en el puerto se transportó por nivelación ese valor medio hasta el primer escalón de la escalinata del Ayuntamiento y allí se dejó materializado el valor del nivel medio del mar 3,409 m. por debajo de la placa que todavía hoy podemos encontrar.

Esa primera placa está considerada como la cota NP1 y, a partir de ella, se fueron trazando el resto de altitudes hasta abarcar todo el territorio nacional (a Madrid por ejemplo, le corresponde la cota NP26). Para hacerlo los topógrafos se sirvieron de las vías de tren. “Las líneas de ferrocarril eran buenos itinerarios para realizar las nivelaciones, debido a su poca pendiente y a su trazado regular. También era de interés para las empresas ferroviarias tener nivelaciones a lo largo de sus líneas y por ello se estableció una especie de arreglo que beneficiaba a todos”, destaca Puyol.

Placa de altitud en la estación de tren de Murcia.

Placa de altitud en la estación de tren de Murcia.

De esta manera, si prestamos un poco de atención no nos será difícil encontrar, en casi todas las estaciones de tren del país, las placas alusivas a la altitud del lugar medido en referencia al nivel del mar en el puerto de Alicante. Esta primera red de mediciones, que comenzó en 1871, se culminó 50 años después y hoy en día continúa actualizándose, tomando como referencia la red de carreteras del estado bajo el nombre de REDNAP.

Pese a que, desde las primeras mediciones, la tecnología ha avanzado a pasos agigantados y un sistema GPS es capaz de realizar en segundos el trabajo que antes duraba varios años, los cálculos llevados a cabo manualmente hace ya más de un siglo, siguen vigentes en la actualidad, y el escalón del Ayuntamiento de Alicante sigue siendo la base en que se sustenta todo nuestro sistema altimétrico. Según Puyol, “el valor oficial del NMM en Alicante sigue siendo el mismo, puesto que cambiarlo significaría cambiar todas las altitudes conocidas del país con lo que ello implica. Evidentemente con las nuevas metodologías, se observan las variaciones del nivel del mar con mayor precisión y se puede obtener un valor mas preciso para el NMM, pero no difiere del histórico más que en unos pocos centímetros”.