El ejercicio de catar el veneno



José María Izquierdo ha reunido en ‘Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna’ algunas de las barbaridades de una parte del espectro mediático nacional. El veterano periodista presentó esta semana en La Casa del Libro de Valencia esta radiografía de la “inventiva” y el “disparate” que…

El ejercicio de catar el veneno

José María Izquierdo ha reunido en ‘Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna’ algunas de las barbaridades de una parte del espectro mediático nacional. El veterano periodista presentó esta semana en La Casa del Libro de Valencia esta radiografía de la “inventiva” y el “disparate” que continúa su trabajo diario de catador de venenos.

Portada de 'Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna' de José María Izquierdo.

Portada de 'Las mil frases más feroces de la derecha de la caverna' de José María Izquierdo.

No se va a encontrar el lector en esta crónica insultos, zafiedades, relatos anómalos de la realidad o bilis en forma de frase lapidaria. Si es lo que busca, debería hacerse con un ejemplar de la obra José María Izquierdo (Madrid, 1946). El ‘catavenenos’, como le refiere cada mañana Carles Francino, ha reunido el millar de frases más impactantes surgidas de páginas de periódicos y programas de televisión nacionales y continúa una labor que el ex director de CNN+ y los informativos de Cuatro hace cada día en la radio y en su blog, y que comenzó con su anterior libro ‘Los cornetas del Apocalipsis’.

Son mil, pero podrían haber sido muchas más. Tras meses de recopilación de artículos y grabación de horas de debate en televisión, 22.000 frases estaban encima de la mesa. La criba fue dura, pero objetiva. Hasta el punto de que el libro no tiene ni un comentario del autor rebatiendo “inventiva e insultos”. “Me parecía interesante dar a conocer de la manera más cruda posible lo que dicen. Me hubiera gustado comentarlo más pero la idea es ofrecer en toda su desnudez la barbarie“, relataba en el debate de presentación, en el que estuvo flanqueado por los periodistas J. J. Pérez Benlloch y Fernando Delgado, quien catalogó la obra de “acertada antología del disparate”.

Pero, ¿de dónde viene toda esta marejada mediática? Izquierdo no cree que sea algo exclusivo de estos tiempos, ni que se alimente solo de nuevos personajes. Una parte del periodismo nacional siempre ha demostrado cierto desprecio por la deontología profesional, algo que avisa ha sido aprendido de sus homólogos estadounidenses. “Plantean un estilo muy similar al que hace Fox News en Estados Unidos”, lo que hace que sea “inevitable que se mezcle el debate comunicativo con el político”. “Ellos viven de la política y es inevitable; he intentado hacer un libro en el que varios capítulos no hablan de política, pero es difícil, porque el 90% de lo que hacen es política”, resumía tras la presentación. Las técnicas aprendidas hacen que el mensaje sea más efectivo, pensando siempre que no es sólo ideología lo que se mueve en estas luchas, “hay también fines económicos”.

Fernando Delgado, José María Izquierdo y J. J. Pérez Benlloch, durante la presentación en La Casa del Libro. Foto: Nonada.es

Fernando Delgado, José María Izquierdo y J. J. Pérez Benlloch, durante la presentación en La Casa del Libro. Foto: Nonada.es

Preciso en el mensaje, José María Izquierdo es de ese tipo de periodistas que no permite que se juegue con sus palabras. Es lo suficientemente claro para que eso no pueda ocurrir. No ve peligro en que desde algunos sectores se ataque a determinados periodistas sin pudor, “eso va en el sueldo de esta profesión”, pero sí le parece “peligroso que se considere que somos igual que ellos pero de otro medio. Durante muchos años he asistido a cómo se decía que Iñaki Gabilondo era lo mismo, desde la izquierda, que Federico Jiménez Losantos. Es mentira. Iñaki es un periodista honesto, es un periodista decente y Jiménez Losantos no lo es”. Reta con esa misma idea en la cabeza a que cualquiera intente hacer un libro como el suyo pero con medios cercanos a la izquierda política. A la pregunta de por qué no se podría hacer, lo tiene claro: “son medios más decentes. Los lectores y los editores tienen más educación. El público en los medios de izquierda busca otra cosa. No la zafiedad. Es lo mismo que si me preguntas ‘¿Por qué hay telebasura’ y en cambio hay otro tipo de televisión”.

En España “el problema es que no se ha leído. Ni siquiera tenemos una prensa amarilla. Por eso tenemos poca masa crítica con lo que se lee”, señalaba Izquierdo en el coloquio, a la vez que culpaba a las escuelas en las que “no se enseña a debatir”.

La supervivencia económica de las empresas periodísticas y la inminencia de un cambio político hacen que el futuro inmediato venga cargado de movimientos. Tras las elecciones “pasará de todo”, avisa. “Recuerdo el 96 y va a haber una ‘guerra’ por ser el director general de RTVE, por llevarse todos los dineros de la publicidad institucional, por intentar romperle las rodillas al de al lado… Veremos cómo se reordena el espacio mediático”.