Calentando motores para el verano



Queda poco más de siete meses para que el calendario de festivales veraniegos comience, pero ya han empezado a dar guerra. Aprovechando la Navidad y con las primeras confirmaciones sobre la mesa, las grandes citas empiezan a buscar festivaleros. Aún es pronto para que Benicàssim, Burriana o Benidorm empiecen a…

Calentando motores para el verano

Queda poco más de siete meses para que el calendario de festivales veraniegos comience, pero ya han empezado a dar guerra. Aprovechando la Navidad y con las primeras confirmaciones sobre la mesa, las grandes citas empiezan a buscar festivaleros.

Un fiber, a su llegada al Festival de Benicàssim del pasado año. Foto: FIB/Pau Bellido.

Un fiber, a su llegada al Festival de Benicàssim del pasado año. Foto: FIB/Pau Bellido.

Aún es pronto para que Benicàssim, Burriana o Benidorm empiecen a recibir visitantes ávidos de música, sol y diversión. Sin embargo, el Festival Internacional de Benicàssim, el Rototom Sunsplash, el Arenal Sound y el Low Cost Festivalya compiten ‘a cuchillo’ por llevarse el gato al agua.

Desde el 12 de julio, cuando comienza en Benicàssim (Castellón) el FIB, hasta el 22 de agosto, día en el que se cierra en el mismo recinto el Rototom, algo más de 430.000 festivaleros pasarán alguna jornada por uno de los festivales valencianos. Repetir está difícil y organizarse tan pronto es más que complicado. Las gangas y las primeras confirmaciones aparecen como ganchos a estas alturas de temporada.

El Arenal Sound fue uno de los primeros en abrir fuego con sus propuestas. Al calor de las confirmaciones de cabezas de cartel como Two Door Cinema Club, The Wombats, Lori Meyers, Delafé y las Flores Azules, Anni B. Sweet, Sidonie y The Zombie Kids, los primeros abonos llegaron casi tan rápido como se agotaron. “El año pasado estuve y, aunque la organización tuvo muchos fallos, este año repetiré en el Arenal”, asegura Claudia, aunque avisa: “no puedo saber a estas alturas del año cuando tendré vacaciones y no compraré el abono hasta que llegue el mes de mayo o junio, aunque tenga que pagar un poco más”.

El truco del Arenal para poner la miel en los labios ha sido lanzar distintos paquetes de pocos abonos a distintos precios. La estrategia ha funcionado hasta el punto de que todo el papel se ha agotado casi un mes antes.

Grandes previsores y fans acérrimos de la marca del festival son los que se llevan las entradas más baratas, pero también los especuladores. Antonio ya tiene su abono del FIB 2012. A estas alturas, solo se conocen los grandes nombres de Stone Roses, Florence and The Machine o The Vaccines. Lo grande del cartel está aún por venir. Sin embargo, los abonos ya están vendiéndose al ritmo de otros años. “Ya es el segundo año que me compro el abono a la primera. Si luego no puedo ir o los grupos no me gustan, lo venderé. Seguro que no perderé dinero”. Es difícil que se equivoque; el FIB es el festival que más público de fuera de España trae en verano y su cartel no ha perdido fuelle pese a la creación de nuevas citas en los últimos tres años.

El Arenal Sound promete en 2012 año mejoras en su organización. Más le vale, después de las críticas de este año. Foto: Arenal Sound.

El Arenal Sound promete en 2012 año mejoras en su organización. Más le vale, después de las críticas de este año. Foto: Arenal Sound.

Previsiones y planes B

En 2011 la organización del Festival de Benicàssim vendió más de 40.000 abonos con derecho a una semana de acampada, que son los que ahora se ponen a la venta a 165 euros. Dentro de unos meses el precio subirá y ya no habrá derecho a plantar la tienda en el recinto. “Esa es la carta que me guardo, por si acaso, aunque yo lo que quiero es poder ir este año otra vez”, aclara Antonio.

El Low Cost Festival se lleva la palma en cuanto a previsión y precio. Si los hosteleros de la ciudad se quejaron el año pasado de que la cita no había tenido gran impacto en la ocupación, este año quien quiera ir a Benidorm a ver a Iván Ferreiro, El Columpio Asesino, Triángulo de Amor Bizarro, We Are Standard o La Habitación Roja puede encontrar habitación a un precio mejor. El abono también está a ‘precio amigo': 39,99 euros, precio de lanzamiento.

Aún así, sigue siendo demasiado pronto para la inmensa mayoría de los que irá este verano de festival. Miriam es una de ellos. “Es casi imposible que pueda saber si me va a gustar un festival u otro, si gastaré parte de mis vacaciones en ello o si me apetecerá irme a la playa. Por mucho que bajen los precios, no me atrevo a comprar nada ahora”, sentencia.