De mito y tradición, a expresión artística

¿Quién hubiera apostado por el hilo como vanguardia urbana? Con intención idéntica al graffitti, aunque alejado de su reivindicación por el sosiego que desprende su aspecto, varios colectivos apuestan por alejar la imagen del ganchillo de una estampa de anciana y sobremesa. El hilo, la lana, se rescata. Cuando el…

De mito y tradición, a expresión artística

¿Quién hubiera apostado por el hilo como vanguardia urbana? Con intención idéntica al graffitti, aunque alejado de su reivindicación por el sosiego que desprende su aspecto, varios colectivos apuestan por alejar la imagen del ganchillo de una estampa de anciana y sobremesa. El hilo, la lana, se rescata. Cuando el ‘vintage’ jugó a rebobinarse nadie lo hacía llegando tan hondo.

Flores de ganchillo que decoran las vallas del solar propiedad del BBVA reclamado por los vecinos de Benimaclet.

Flores de ganchillo que decoran las vallas del solar propiedad del BBVA reclamado por los vecinos de Benimaclet.

La mitología helena señala a Diyanira, esposa de Heracles, como la madre de Hilo, un personaje trágico de Sófocles. Se la identifica con la túnica de Neso, manto de cuero, pero cuyo hilo hilvana con otros relatos: Penélope en su avance y retroceso, Ariadna como guía al laberinto, la Aracné grecorromana y su mantel, desafiando a Minerva, que a costurera la reduce.

Sin embargo, fuera del mito, la memoria no entiende de labores hasta el ‘crochet’ del siglo XVIII. Aguja corta de metal, plástico o madera; tricotado con hilo, lana, para colchas, coser anillos uno encima de otro, manteles, puntillas, centros de mesa, prendas de vestir, revistas con los primeros patrones, con familias hundidas por la guerra que en Irlanda o el norte francés, cosían en casa, para que entre los burgueses alguien comprara sus mantas, ropas, de hilo. A partir de ahí, las lanzadaras, encaje de bolillos, doble punto, y un largo etcétera.

Al ganchillo se le recuerda como hábito cerca de la estufa, para un jersey o manta familiar. Pero en el mito, el hilo era de la juventud. Igual que ahora, cuando grupos tan distintos como Urban Knitting, Benimaclet Enganxa’t Kafkameba o Valencia Knits arrasan.

El anglicismo ‘knits’ reemplaza ahora al ‘crochet’ francés para que también el nombre se renueve. De hecho, la confección de muñecos (animales, pero también antropomorfos) que propone la aguja japonesa del amigurumi es parte del triunfo actual del ganchillo. Triunfa estos nuevos grupos y tendencias; de la mecedora a nuevos escenarios, el juego para la ‘frivolité’.

Tejiendo una guerrilla artística callejera

De manera reivindicativa y pacífica, el objetivo principal de estos grupos de costura creativa es forrar con lana tejida el bodegón urbano. «Un proyecto de guerrilla-artística-callejera», aseguran desde Urban Knitting, capaz de hacer «que algunos de estos elementos urbanos tomen vida».

El Kafcafé, en el barrio valenciano de Benimaclet, también cuenta con su grupo de costura. Lorena Sierra y Ana Noguera decidieron sumarse al taller del local: «lo vi en casa, con mi madre y mi abuela y quise probar». Ana sostiene que las ventajas son muchas: «relaja, es divertido y tiene propiedades terapéuticas; un libro te imbuye en una historia, con esto la mente se deja en blanco». Para Lorena, «es llevar este arte a la calle, defender que esta actividad está de moda».

Contenedores decorados con ganchillo en el última Feria Alternativa de Valencia.

Contenedores decorados con ganchillo en el última Feria Alternativa de Valencia.

Desde que ha arrancado el año, decenas de flores (de ganchillo) protestaron contra el solar titularidad del BBVA en Benimaclet que desarticula la poca huerta que quedaba en el barrio. Más tarde, los miembros de Urban Knitting decoraron con petardos (de ganchillo) una de las fallas del barrio del Carmen. Por último, con motivo de la última Feria Alternativa, los contenedores de su 25ª edición fueron cubiertos por fundas (de ganchillo) para crear conciencia de reciclaje.

Los grupos comparten filosofía: convocan a los miembros, se les enseña, cada cual elige un color, un espacio… y ese color, ese tamaño, conformará un objeto, en suma o solo. Sonreír o no ante la calidez de la calle, dependerá del transeúnte.