Humor y soledad en el sonido Gilbertástico

Viajar a Gilbertástico supone recorrer un camino de buen humor, en libertad y con la música pegada a las orejas, donde lo pequeño gana en importancia y los detalles cobran sentido. Pero nunca se llega a Gilbertástico porque su alter ego, Gilberto Auban, nunca está quieto. Ahora su música habla…

Humor y soledad en el sonido Gilbertástico

Viajar a Gilbertástico supone recorrer un camino de buen humor, en libertad y con la música pegada a las orejas, donde lo pequeño gana en importancia y los detalles cobran sentido. Pero nunca se llega a Gilbertástico porque su alter ego, Gilberto Auban, nunca está quieto. Ahora su música habla del amor y la soledad.

Gilbertástico en una sesión de fotos. Foto: © Sabina Pascual

Gilbertástico en una sesión de fotos. Foto: © Lola Bonet.

Para la siguiente posta en este trayecto, tras los discos ‘Taller de parodia’, ‘Operación Cóndor’, que publica con Las Mierdas Flotantes, y el barroquismo de ‘Versalles’, Gilberto Auban llega con un estilo musical costumbrista a ‘Heil Gilber’. Un nuevo disco que verá la luz el próximo mes de octubre y que trata principalmente del amor aunque sin abandonar el humor, siempre latente en sus letras.

Creador de su sueño, Gilbertástico conoce la música desde que era niño. Estudió en el colegio de La Escolanía de Nuestra Señora de los Desamparados desde los ocho a los catorce años. Bajo el amparo de la patrona de Valencia, cursó solfeo, piano y violín todos los días y, además, ya cantaba en público. El destino hizo el resto.

«Hay cosas que se te ocurren porque están al alcance de tu mano aunque también hay un punto de literatura en el que te inventas las historias (…). Luego está la música, con sonidos y onomatopeyas melódicas con las que se puede estar diciendo el mismo concepto que con una letra. Puedes tener esa misma actitud absurda o burlesca con la música y con la letra», asegura.

Mezclar periodismo y literatura

Desde este punto de partida, Gilbertástico relata cómo influyeron los estudios de periodismo (que cursó en la universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia) en su música. «Me dio el intríngulis de mezclar periodismo y literatura; no de forma estricta, es una manera pseudoperiodística de hacer canciones. Como hacía Larra al satirizar las costumbres. De ahí nacen canciones de discos anteriores como ‘Tenedor’, que habla de la cafetería del CEU».

Esta profesión le ayudó en su faceta artística, aunque señala que «el trabajo de periodista al uso es poco inspirador, poco bohemio». Para sus canciones, toma notas de la realidad, de las noticias, de lo cotidiano. Así se dio cuenta de que «la realidad es la peor de las ficciones». Por eso, el humor es una parte fundamental en su manera de entender la situaciones. «Si te quieres reir en una canción, primero hay que reirse uno mismo», explica.

El nombre de su nuevo disco, ‘Heil Gilber’, nació en la barra de un bar. Gilberto trabajaba de camarero y era el saludo que le hacía uno de sus clientes al llegar. Retales de cotidianidad para un álbum que es «un sueño hecho realidad» gracias también a la ayuda del productor Fernando Polaino, guitarrista de La Cabra Mecánica. «A Polaino le gustó que las canciones fueran cada una de su padre y de su madre», explica el músico, quien afirma: «ha quedado una mezcla curiosa».

Gilbertástico espera sorprender con su nuevo trabajo. «Es un disco del que estoy seguro», dice. A los que ya le conocen quiere ofrecerles «algo diferente». En este nuevo trabajo la música gana protagonismo y las letras sencillez. Tratan del amor desde un punto de vista reflexivo, también desde el dolor o la incertidubre de las relaciones. En ‘Locos en la isla’ cuenta un viaje a Menorca para buscar a una chica que le había invitado, pero que desaparece nada más llegar. «Me quedé solo 20 días, sin ella, pero sobreviviendo gracias a la hospitalidad de amigos. Mi resentimiento se materializó en esta canción».

El músico Gilberto Auban, más conocido como Gilberstático. Foto: © Sabina Pascual

El músico Gilberto Auban, más conocido como Gilberstático. Foto: © Sabina Pascual.

La soledad: «un privilegio»

Una de las ideas que transmite ‘Heil Gilber’ gira en torno a la soledad, pero entendida como «un privilegio, no una condena». «Cuando estás solo en el sentido amoroso, eres absolutamente libre y eso es un privilegio. Y, aunque estés con tu pareja, para que eso salga bien debes estar muy feliz contigo mismo. No hay que tener miedo a la soledad. Estar solo no es tan malo y te da un premio: la libertad absoluta». También está presente la crítica política en ‘Todo gigante y blanco’.

Nos quedamos a la espera de hacernos con el nuevo disco de Gilbertástico y de verle en concierto ya que, según dice, es su fuerte («a un concierto vienes a divertirte», enfatiza). Además ha grabado un videoclip con el móvil y está trabajando en un musical sobre los cuentos de los hermanos Andersen. Gilberto Auban no para. «Ya habrá tiempo para estar quieto», debe pensar.