Un videoclub online de cine independiente



Filmin es una plataforma de cine online. Pero es también una apuesta de la industria por modelos alternativos de exhibición. Algo a medio camino entre un videoclub de toda la vida y una red 2.0 que cuenta con un catálogo que ya supera los 3.000 títulos. Todos de cine independiente,…

Un videoclub online de cine independiente

Filmin es una plataforma de cine online. Pero es también una apuesta de la industria por modelos alternativos de exhibición. Algo a medio camino entre un videoclub de toda la vida y una red 2.0 que cuenta con un catálogo que ya supera los 3.000 títulos. Todos de cine independiente, en ‘streaming’, y versión original subtitulada.

Jaume Ripoll, director editorial y co-fundador de Filmin

Jaume Ripoll, director editorial y co-fundador de Filmin.

Lo malo de hablar de cine independiente o de autor, es que es como anunciar la visita de un pariente pesado. Uno no sabe si resignarse o huir. Sin embargo por cine de autor no sólo se conocen aquellas cintas con interminables travellings de naturalezas muertas o niños iraníes que tardan veinte minutos en desaparecer, a pequeños pasos, por un polvoriento sendero encuadrado en el horizonte. Por cine independiente se conocen todas aquellas películas que, simple y llanamente, no forman parte de la industria de Hollywood. Esto incluye, por supuesto, autores de culto como Sokurov, Haneke o Kiarostami. Pero también otras que han cosechado un gran éxito de público como ‘Bienvenidos al Norte’, ‘La vida de los otros’ o ‘Shame’.

Catálogo de filmin

Vista del catálogo actual de Filmin, con decenas de títulos a un solo click.

Para Jaume Ripoll, director editorial y co-fundador de Filmin.es, ese es precisamente uno de los objetivos principales de la plataforma: “Alejarnos de que el cine independiente o alternativo es aburrido”. ¿Y eso como se hace? “Buscando la complicidad con el usuario”. De ahí que lo primero que llame la atención sea su “look” desenfadado. Además de la manera en la que están enlazados los contenidos. Se puede bucear en su catálogo por medio de las típicas etiquetas: películas, directores, más vistas, mejor valoradas… Pero la plataforma pone a nuestro alcance otras como ‘comerse una hamburguesa’, ‘películas para días de lluvia’, ‘olvidar a mi ex-pareja’ o ‘lo que ve Tarantino’. “La idea es pasarlo bien, y que esto además sirva para poder descubrir nuevas películas y nuevos directores”, señala Ripoll. Todas ellas en calidad DVD o HD, y en versión original subtitulada.

La experiencia Filmin

En este sentido, su catálogo es el más amplio de cuantas plataformas de cine en streaming que existen en España (como Youzee o Voddler). Su seña de identidad, el cine independiente; aunque también incluye series y clásicos. Y su público potencial: cualquiera que disfrute del cine, lo siga, y tenga un mínimo interés. Para ellos Filmin pone a su disposición no solo películas (en la actualidad 3.000), sino novedades, noticias, información sobre directores, enlaces, compatibilidad con redes sociales, y la participación por medio de comentarios y valoraciones. Tanto de las cintas que hay subidas, como de aquellas que se desea ver. Además de la posibilidad de subir cortometrajes, en un entorno protegido y bien posicionado.

'Carmina o revienta', un ejemplo de estreno simultáneo

‘Carmina o revienta’, un ejemplo de estreno simultáneo.

Se trataría, en fin, de un público que las salas de cine de versión original han ido perdiendo poco a poco y que Filmin se propone recuperar. “El mejor lugar para ver una buena película es una sala de cine”, indica Ripoll. “Sin embargo, cada vez hay menos salas (se ha pasado de un 4% al 1% en una década) y mejores películas”. Esto ¿cómo se resuelve?. Él mismo se responde: “Abriendo nuevos canales”. De este modo, su modelo no pretende competir sino completar el de la exhibición tradicional. Su pariente más cercano no es la sala de cine, sino el videoclub de toda la vida. De ahí el precio, que ronda entre los dos y cuatro euros por estreno, y un tiempo limitado de 72 horas para su visionado. Sin embargo su principal apuesta es la tarifa plana. Una cuota fija mensual que permite ver todas las películas del catálogo menos los estrenos, para los que se cuenta con varios pases.

El problema, como siempre, son los plazos. Acostumbrados a descargarse los contenidos piratas el mismo día del estreno, lo ideal sería poder ofertarlos lo antes posible de manera legal. Sobre todo teniendo en cuenta que muchos de estos estrenos no cubren todo el territorio nacional. “Se acortarán tiempos de espera, el tiempo es menor y en algunos casos inexistente”, señala Ripoll. Un buen ejemplo sería el estreno simultáneo en DVD, cines y Filmin de la cinta de Paco León ‘Carmina o revienta’. Un modelo que, según el director editorial de la plataforma, no se podría aplicar a todas las películas, pero sí en algunas. Sobre todo las más pequeñas. Una experiencia, además, que ya se practica en el caso de los festivales como San Sebastián, Gijón o Sitges, de los que se ofertan contenidos durante la celebración de los mismos. Además la plataforma ha sido pionera en la creación de algunos festivales online como Atlántida Film Fest, My French Film Fest, filmin music fest; en los que han estrenado en exclusiva películas inéditas en nuestro país.

Apuesta dentro de la industria

¿Versión original? ¿pasarlo bien? ¿tarifa plana? Si a esto le sumamos el hecho de que Filmin no da, a día de hoy, beneficios, podríamos imaginarlo como la iniciativa de un grupo de “coleguillas”, medio locos de internet y medio amantes del cine alternativo. Pero la plataforma se presenta como una apuesta “dentro de la industria”. Lo forman las principales distribuidoras de cine independiente españolas: Alta Films, Avalón Distribución, El Deseo, Golem, Tornasol, Vértigo Films, Versus Entertainment, Wanda Visión y Cameo. Amigos tampoco le faltan. Almodóvar, o el presidente de la Academia de Cine, Enrique González Macho, son algunos de sus socios.


Video promocional de la segunda edición del Atlántida Film Fest. Incluía películas como ‘Alps’ o ‘Bellflowers’.

Su origen se remonta al año 2006, aunque su lanzamiento definitivo no fue hasta junio de 2010. Algo que, según Ripoll, demuestra que la industria del cine ha sabido reaccionar a tiempo al fenómeno de internet. “No teníamos referentes”, señala, “ y así, te equivocas y te equivocas mucho. Hasta encontrar el modelo, la tecnología capaz de reproducir esos contenidos, la confianza de las distribuidoras y sobre todo dar a entender que es un proyecto viable, han tenido que pasar años”.

Que no sea por ahora rentable forma parte de esa misma apuesta, ya que parte de lo recaudado se invierte en mejoras. De todas maneras, se prevé que para el 2014 la plataforma ya comience a cosechar ganancias aupada por el aumento en el número de usuarios, que crece de manera exponencial. Unos beneficios que ayudarían además a superar ciertas reticencias en el modelo, mostrándolo como una alternativa válida a las actuales. Tal y como señala Ripoll, ““el objetivo no es sólo el de pagar las nóminas sino ir más allá; poder generar recursos para que las productoras y distribuidoras puedan seguir rodando y editando el cine que todos queremos ver”.

El Filmin que viene


Estas son algunas de las novedades, aunque no todas, que la plataforma recogerá en los siguientes meses.
– Ampliación de la sección de cortometrajes.
– Continúa la colaboración con Festivales de cine: Atlantida, In-edit, L´alternativa… Para Sitges se anuncia la programación de 10 películas.
– Versiones para TV (Samsung y LG). La plataforma ya tiene soporte para Windows, Mac y Linux; IPOD, Android y Apple. También hay acceso directo desde equipos InOUT TV y PS3.
– En un año se han triplicado el número de títulos, pertenecientes a 300 distribuidoras. El número final podría rondar los 6.000. Sobre todo mas clásicos y series (actualmente unas 33).
– Estreno en paralelo a los cines. Después de “Carmina o revienta” vendrá otra película. No se hará pública hasta el mes de septiembre.
– 2013 será el año de cambio de cara para la página. Cambio de diseño y nuevos festivales on-line. Además de un posible cambio tecnológico.