“La cultura tiene un efecto anticrisis”

Vicente Marco Aguilar (Valencia, 1966) empezó a escribir a los siete años movido por ese derecho a imaginar que tiene todo el mundo, aunque no fue hasta los 35 cuando decidió abrir el cajón que guardaba sus historias. Desde entonces una larga trayectoria de premios confirma su vocación. Ahora, presenta…

“La cultura tiene un efecto anticrisis”

Vicente Marco Aguilar (Valencia, 1966) empezó a escribir a los siete años movido por ese derecho a imaginar que tiene todo el mundo, aunque no fue hasta los 35 cuando decidió abrir el cajón que guardaba sus historias. Desde entonces una larga trayectoria de premios confirma su vocación. Ahora, presenta su última novela: ‘El Collage de Orsson Beans’.

Finalista del Ateneo de Valladolid en 2010, esta es sin duda la obra que al autor valenciano más le ha costado escribir. Pero no por ese síndrome del papel en blanco que parece atacar a muchos escritores. Vicente Marco cuando se sienta a escribir siempre tiene algo que contar («otra cosa es que sea bueno», bromea). Comenzó a teclear y no paró hasta superar los 600 folios. Lo que le llevó más tiempo fue la labor de síntesis, que adelgazó el libro en casi 400 folios.

El escritor Vicente Marco Aguilar en un librería de Valencia. Foto: Núria González.

El escritor Vicente Marco Aguilar en un librería de Valencia. Foto: Núria González.

Con la novela negra como base, entrelaza la epístola y el guión teatral en un collage literario donde se diluyen ficción y realidad, y nada es lo que parece, y la verdad, si existe, llega a carecer de importancia. «Al fin y al cabo, todas las vidas son un teatro», admite el autor.

La historia arranca cuando un actor en busca de la mejor historia jamás contada contrata a dos detectives para que indaguen en la vida de Ricardo Argüelles, padre y marido ejemplar, que desapareció sin dejar rastro en los años 70 durante la emigración española a Suiza. «Siempre me ha parecido sugerente saber qué es lo que lleva ese padre de familia a romper con esa vida formada que él mismo ha decidido. Un día baja a comprar leche o tabaco, en este caso se va en busca de trabajo, y desaparece», explica Vicente Marco.

Vampiros de historias

‘El Collage de Orsson Beans’ es «una búsqueda continua de alguien que ha perdido su historia propia y va buscando en las historias de los demás llenar huecos que en su vida no existen». Vicente Marco los llama «vampiros de historias» que sufren una conversión con cada nueva aventura; van cambiando a medida que entran en contacto con otras personas, con el arte… y se van dejando seducir por la vida en general.

Además, incide en cómo un hecho inesperado, casual y en apariencia irrelevante puede cambiar sustancialmente la trayectoria de una vida. «Me sorprende que sigamos pensando que estamos aquí fruto de una decisión propia cuando durante el camino ha habido infinidad de sucesos que han originado esto. El azar ha tenido que concatenar una serie de sucesos que en realidades matemáticas son remotísimos. Si cualquier pequeña modificación en esa cadena se hubiera producido ya no estaríamos aquí hablando de El Collage de Orsson Beans».

«Ser escritor se ha convertido casi en una labor altruista. De vez en cuando te dan premios y hasta ahora están bien pagados pero vivir de vender libros es una utopía»

Y como un collage, continúa el autor, «estamos hechos de secuencias de historias». Una colección de recuerdos, de anécdotas que familiares y amigos se irán contando unos a otros cuando ya no estemos, según su memoria, hasta que la realidad entre a formar parte de la ficción y, poco a poco, vaya desapareciendo y derivando en trozos de ficción.

La historia de Ricardo Argüelles es la historia de uno de tantos españoles que en la década de los 70 tuvo que emigrar a Suiza por razones económicas en busca de trabajo. Desde entonces hasta la actualidad ha pasado un tiempo «en el que nos hemos ido acercando hasta creernos europeos, y nos lo hemos creído tanto que hemos enterrado casi las panderetas y los embutidos en los trasteros. No sé donde vamos a llegar pero probablemente a lo que éramos, a ese pueblo que tiene su propia idiosincrasia latina que se parece poco a la de los países que nos tienen que sacar de la crisis, que nos tienen que rescatar», apunta.

Ejemplares de 'El Collage de Orsson Beans'

Ejemplares de ‘El Collage de Orsson Beans’

La gente necesita soñar

A pesar de ello, Vicente Marco revindica el «importante efecto anticrisis que tiene la cultura» y recuerda como en la Argentina del corralito se relanzaron las actividades culturales. Otra cosa es que haya dinero para pagarlas, reconoce, pero «la gente necesita soñar, y más cuando la realidad no le convence». «Cuando estamos en una situación como la que vamos a vivir, los sueños son todavía más necesarios y la cultura renace. El pasto de la cultura siempre han sido las dificultades que entraña la realidad y cuanto más dura y cruda es, más renace la ficción para evitarla», sentencia.

No obstante, con la crisis, la próxima subida del IVA, la piratería o la aparición del e-book, «ser escritor se ha convertido casi en una labor altruista». «De vez en cuando te dan premios y hasta ahora están bien pagados pero vivir de vender libros es una utopía», asegura.

Para Vicente Marco, con tal de que haya editoriales como El Búho de Minerva, que ha publicado ‘El Collage de Orsson Beans’, y gente que lo lea y le guste, ya es suficiente motivación para continuar escribiendo. De hecho, ya trabaja en su siguiente novela, y de nuevo, casi sin pretenderlo, con un componente de género negro importante.