Los punkies tenían razón



Ni economistas, ni premios Nobel, ni organismos internacionales, ni grandes historiadores, ni muchos menos los mayas. El futuro lo vislumbraron unos tipos con cresta y litrona calentorra entre las piernas. Visionarios o aguafiestas, los grupos punk españoles de los años 80 y 90 sabían que algo iba mal. Para entender la actual crisis sólo hace falta acercarse a sus letras.

Los punkies tenían razón

El futuro (que es hoy nuestro presente) no es nada más y nada menos que una canción punk. Poca broma. La última encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realizada en octubre revela que el 86 por ciento de los españoles consideran la situación del país mala o muy mala. De éstos, la gran mayoría piensa que incluso empeorará. El paro, la crisis y la clase política son los tres principales problemas. Gran parte piensa que las desigualdades crecen. Además de cuestionarse el papel de instituciones hasta hace poco “intocables” como la banca, la casa real, la policía o la iglesia.

Eskorbuto, una de las bandas más míticas de punk español surgió en los años 80. Cuando ya no queden "más cojones... Eskorbuto a las elecciones".

Eskorbuto, una de las bandas más míticas de punk español surgió en los años 80. Cuando ya no queden “más cojones… Eskorbuto a las elecciones”.

En resumen: pesimismo, indignación y rabia. Si esto le sumamos guitarra, bajo, ritmo más o menos machacón de batería, y un poco de mala leche, nos saldría la letra para temas como ‘Cerebros Destruidos‘ de Eskorbuto, ‘Basta ya‘ de Piperrak, o ‘Iros todos a la mierda‘ de La Polla Records. Pero, ¿es que vivimos un tiempo neo-punk?

Evaristo Páramos, cantante punk y visionario entre los visionarios

Evaristo Páramos, cantante punk y visionario entre los visionarios.

Emilio Gerique, director de Maldito Records, da un definición bastante precisa de lo que podría ser este movimiento, más allá de divergencias musicales: “El punk es vomitar lo que tienes en ese momento, no es especular… como hacen los bancos”. Sobre si la situación actual ha provocado una nueva demanda de música más contestataria y rabiosa no lo tiene tan claro. Al menos no en la venta de discos, que padece la crisis como el resto de sectores. Los grupos en este sentido, lo sufren, unido a que cada vez hay menos conciertos y menos gente. El sello que dirige es todo un punto de referencia de música independiente que recoge desde el año 1986 grupos que van desde el rock, al punk, heavy metal o ska. De este modo, reúne bandas ya veteranas como Reincidentes o Boikot. Y otras como La Gossa Sorda, Alimaña HC o Sujeto K.

“El punk nunca estuvo de moda y es que, si lo estuviese, dejaría de ser punk”, señala. Otra cosa es que letras escritas hacen 20 ó 30 años mantengan todo su sentido, o incluso más, hoy en día. “Evaristo estará muriéndose de risa porque acertó en todo”, bromea. Y es que si hay alguien que dio en la diana fue precisamente el ex-cantante de La Polla Records y actual de Gatillazo. Todo un referente en el tema. Se dice incluso que sus textos se estudian en algunas universidades. “Ellos gritaron su presente, porque no había futuro”, destaca Emilio. ¿Y hoy en día? “Hoy es lo mismo, tenemos muchas cosas que en realidad no sirven para nada pero la situación económica es casi peor que en los años 80… Somos pobres ricos”.

No future?

Simplificando. Se podría decir que el punk eclosionó a mediados de los años 70 como género musical en un contexto socialmente represivo (los Estados Unidos de Ronald Reagan y la Inglaterra de Margaret Thatcher), y económicamente deprimido (con políticas neoliberales basadas en recortes de servicios sociales y privatizaciones en masa). En España comenzó a expandirse a mediados de los 80 tras la muerte de Franco. En la movida madrileña o el hardcore punk catalán. Pero sobre todo a raíz de lo que se conoció como “rock radical vasco” con grupos tan emblemáticos como La Polla Records, Cicatriz, Barricada, Kortatu, Eskorbuto o M.C.D. En la década de los 90 el estilo evolucionó y aparecieron otros como Soziedad Alcoholika (S.A), Piperrak, Def con Dos, Negu Gorriak o Boikot.

‘El congreso de los ratones’ de La Polla Records, un tema de 1985 tocado en 2003 y de plena actualidad.

A día de hoy, podría elaborarse todo un storify de plena actualidad en base a sus letras. Ejemplos no faltan. Todos trataron temas tan candentes como el desempleo, la censura, el papel del rey, los beneficios fiscales de la iglesia, el derecho de huelga, la represión o la manipulación informativa. Así, sólo un grupo como S.A recoge en sus discos problemáticas como el aborto, la dificultad de independizarse de los jóvenes, o el paro. Para hablar de la situación de los 300.000 españoles que han emigrado del país bastaría el tema ‘Donde está el porvenir‘, de Eskorbuto. El asalto a los supermercados por sindicalista andaluces se entendería mejor a través del tema ‘Campo Amargo‘ de Barricada. O el nuevo código penal por medio de ‘Delincuencia‘ de La Polla Records. Además de otros temas como ‘Sindicatos’, ‘El Congreso de los ratones’ o ‘Así es la vida’. Muchos de ellos, como Boikot o Def con Dos ya condenaron en sus letras el maltrato machista. Más de una década antes de que Bebe gritara aquello de “malomalo” y esta problemática centrara el interés mediático.

Sin embargo para Juankar, miembro de Boikot, uno de los pocos grupos de punk españoles de entonces que aún siguen en activo, no es que estos temas anunciasen nada. No es que antes todo fuera bien y ahora vaya mal. “Lo que ha habido siempre es una parte de la sociedad que por ser conformistas han recibido ahora un bofetón en la cara”, señala. “Lo llaman crisis, pero esto lo llevamos sufriendo ya hace tiempo una parte de la sociedad más minoritaria, más escondida”.

Lo que ha habido es, simplemente, individualismo y conformismo. Los problemas ya estaban. “La gente no escuchaba porque les iba en teoría de puta madre y ahora de repente les va mal a un montón de gente”, destaca. “Y de lo que se trata es de hacer una sociedad menos egoísta”.

¿Y en el futuro? Pues un poco de lo mismo. Los mismos problemas. Puede que más complejos, más agudos, más abundantes, pero lo mismo. “Pero hay que mirarlo desde lo positivo”, matiza. “La vida sigue, hay que saltar del agujero y que no te chupe… y si te chupa, al menos que sea otra cosa”.

¡Mue Punk!

Pero ¿hoy en día es posible todavía hacer punk? O dicho de otra manera, ¿Queda algo por cuestionar/criticar/denunciar? Emilio recuerda que ya hace tiempo se decía que los grupos que incidían en temas sociales estaban muy vistos. Sin embargo cumplen un papel. “Hay que decir que la vida no es buena para todos, se necesita música que muestre la otra parte de la vida”. En ese sentido el punk nunca morirá.

Su objetivo es otro. Que los nuevos grupos que salgan traten de mejorar ese estilo lo máximo posible. Que hagan un punk de calidad. “Era un puntazo que tenía la gente, se apuntaba al local porque estaba en el paro, no porque tenían en ese momento calidad sino porque tenían ideas que transmitir”, señala. Algo que podría ser parecido a la situación actual sólo que hoy en día se cuenta con mejores medios y con el trasfondo de otros grupos. De ahí que se espere un extra, a parte de la actitud y la letra.

‘Basta ya’ de Piperrak. El tema es de 1994 y ya entonces se olía el desengaño que se avecinaba.

Josep Nadal, cantante del grupo valenciano La Gossa Sorda, sí que piensa que la actual situación ha puesto las cosas difíciles. Al menos a nivel “creativo”. Uno entra al bar, enciende la televisión, y ya todo tiene letra punk. “Muchas de las cosas que los grupos planteaban esos años y que eran vistas como una cosa de una minoría están ahora a la orden del día y la están sufriendo todos”.

Es complicado decir cosas nuevas. Sin embargo existe una posibilidad: ser más creativos. “Intentar buscarle un poco el lado más literario a las historias que están pasando”. Contar historias y dotarlas del punto de vista de la gente. Y a lo mejor, por qué no, ser más constructivos. “No siempre hay que ir a la contra”, destaca Josep, “llevamos desde hace mucho tiempo así y puede que la gente espere respuestas más constructivas, y eso es también faena de los artistas”.