Mujeres dibujando humor



Sólo hay que echar una ojeada a cualquier periódico para darnos cuenta de que la sección de humor es ‘territorio de hombres’. Cualquier lector sería capaz de nombrar unos cuantos humoristas gráficos, pero ¿cuántas humoristas gráficas?. Dos autoras nos ofrecen sus reflexiones acerca de la mujer como profesional del dibujo…

Mujeres dibujando humor

Sólo hay que echar una ojeada a cualquier periódico para darnos cuenta de que la sección de humor es ‘territorio de hombres’. Cualquier lector sería capaz de nombrar unos cuantos humoristas gráficos, pero ¿cuántas humoristas gráficas?. Dos autoras nos ofrecen sus reflexiones acerca de la mujer como profesional del dibujo de humor.

Diana Raznovich dibuja para el diario más popular de Argentina.

Diana Raznovich dibuja para el diario más popular de Argentina.

FECO-España, una asociación creada para potenciar y valorar el dibujo de humor, cuenta con 62 miembros, sólo cinco son mujeres. Una minoría que tiene su reflejo en las diferentes publicaciones. Por ejemplo, en los diarios españoles de gran tirada todos los autores de viñetas son hombres. Para las mujeres se reservan las revistas y los suplementos femeninos. Sólo teniendo en cuenta la periodicidad de unos medios y otros, está claro quien tiene una mayor difusión.

“El humor gráfico es un territorio muy masculinizado. Es difícil entrar en los circuitos comerciales. No se confía en la mujer como hacedora de un humor que llegue a todos. Se la ve como alguien que tiene que estar en un franja subsidiaria para mujeres”. Así habla la porteña Diana Raznovich, que nunca lo aceptó y finalmente se ha convertido en la primera y la única mujer de la contraportada del diario ‘Clarín’ de Buenos Aires, para el cual trabaja desde Alicante, donde vive.

El vicepresidente de FECO- España, Juli Sanchis ‘Harca’, nos recuerda que “meter la cabeza en los grandes medios es difícil para todos, sin distinción de género, aunque es cierto: la realidad es la que es”. Dar una explicación a porqué hay menos mujeres dedicándose al humor gráfico no es tarea fácil. Parece no haber ninguna razón en concreto y muchas a la vez. Para el dibujante de Picassent, podría estar relacionado “con la incorporación tardía de la mujer al mundo laboral, en el franquismo estaba mal visto que una mujer trabajara fuera de casa, tenían dificultades hasta para ir a comprar solas a la capital”.

Hablamos de una profesión que era poco valorada, inestable, solitaria y dominada por el referente masculino; un campo al que en España la mujer llegó más tarde y, aunque “poco a poco van incorporándose, el desequilibrio se mantiene”. Lo que sí parece claro es que la tendencia va cambiando, incluso en lo que respecta al consumo de humor gráfico. Hace unos años había mayoría de lectores masculinos, y ahora vemos como el número de lectoras crece cada día.

Raquel Córcoles, creadora de ‘Moderna de Pueblo‘, consigue sacarle la parte positiva a esta situación de desequilibrio. “Las chicas somos más fieles a lo que nos gusta y veo que le cogen más cariño a Moderna que un hombre a cualquiera de los blogs que siga. En ‘El Jueves’, por ejemplo, seguramente me resultó más fácil porque hay menos chicas en este campo y tenía menos competencia”. Al margen de las revistas, las peripecias de Moderna son seguidas ávidamente por sus fans a través del blog, lo que le permite detectar fácilmente al público, un 60% de sus seguidoras son mujeres.

¿Hay humor para hombres y humor para mujeres?

Moderna “es una chica pero habla de cosas que nos pasan a todos los que nos hemos mudado de un pueblo a una ciudad, así que se podría decir que es un humor bastante ‘unisex’. Normalmente etiquetamos de ‘humor para mujeres’ todo lo que hace una mujer. Yo no he escuchado nunca que Buenafuente o Miguel Noguera hagan ‘humor para hombres’, simplemente hacen humor. En todo caso depende de los temas que trates” opina Córcoles.

Raquel Córcoles es la autora de 'Moderna de pueblo'.

Raquel Córcoles es la autora de ‘Moderna de pueblo’.

El vicepresidente de FECO-España, por su parte, no ve diferencia. “En muchos certámenes, la organización te marca el tema, tú ves los dibujos y no sabes si los ha hecho una mujer o un hombre. Es cierto que hay una sensibilidad diferente, pero hacen humor igual”.

Diana Raznovich nos recuerda que “lo que más conocemos es el humor hecho por hombres. Ellos entienden que no es para hombres sino para todo el mundo, pero tocan temas con una perspectiva de género masculino. Normalmente sus protagonistas son varones y, cuando ponen una mujer lo hacen con una mirada sexista. Sin hablar de la proliferación de humor gráfico machista, sexista y discriminatorio. Hago humor para todo el mundo, hombres y mujeres. Mis protagonistas son mujeres, porque yo soy mujer y hablo de lo que conozco. Tú sólo preguntarías para quién haces humor a humoristas mujeres, porque ellos dan por descontado que están más allá de su género, ellos dirían que el humor no tiene género. Que el humor es universal, y que ellos son universales”. Como referentes femeninos, invita a sumergirse en el humor de Claire Bretecher, Nicole Hollander, Franziska Becker, Maitena y Nani, entre otras, a las que podríamos sumar las españolas Angelines, Marisa Babiano, Sex o La keta.

Un camino por delante

En opinión de la humorista argentina, en España es “mucho más difícil la inclusión de mujeres humoristas en periódicos nacionales. Pero eso no quiere decir que sea imposible. También es cierto que para que te contraten te tienen que conocer, hay que caminar las redacciones, ofrecerse, venderse. Y a las mujeres ese movimiento, no sé bien por qué, les cuesta más”. Córcoles es optimista y cree que la tendencia hombre-periódico/mujer-revista femenina va transformándose poco a poco. “Ahora solo hay que trabajar y ganártelo. De todas maneras, yo me siento más cómoda con lectoras que con lectores. Me da la impresión de que los hombres son más críticos cuando el autor es mujer”.

Sanchis celebra que cada día crezca el número de autoras, aunque sea a un ritmo lento, y comenta con entusiasmo el trabajo de Elena Ospina o la dedicación de Marlen Pohle, presidenta general de FECO. Aplaude la puesta en marcha de acciones positivas como convocatorias para humoristas gráficas mujeres. En este sentido, no deja de fomentar el asociacionismo “este es un trabajo muy individual y estar en una asociación te acerca a colegas, te permite intercambiar convocatorias, te orienta”.

Hablemos con quien hablemos, más allá de las desigualdades y las barreras, lo que prima a la hora de dedicarse a este mundo es la pasión. Raquel nos asegura “que es un lujo poder convertir en profesión lo que empieza por amor al arte”. Para Diana, “el humor es un modo de respirar, de pensar, de opinar y de vivir”.

Dos dibujantes, dos estilos


Diana RaznovichDiana Raznovich es humorista y dramaturga. Nació en Buenos Aires, en los 70 se exilió a Madrid y hoy vive en Alicante. Desde aquí trabaja para el periódico de mayor tirada de Argentina. Publica una tira de ‘Donatela’ a diario en la contraportada de ‘Clarín’,y cada viernes tiene una viñeta en su semanario ‘Mujer’.

En España trabaja en la revista digital ‘Con la A’. Feminista y progresista, a través del humor gráfico aborda temas como las desigualdades, el machismo o la violencia de género. El extinto Ministerio de Igualdad contó con ella para el diseño de unos posavasos dentro de una campaña de lucha contra la explotación sexual. Sus libros de humor gráfico: ‘Sopa de Lunares’ (2009), ‘Mujeres pluscuamperfectas’ (2011), ‘Divinas y chamuscadas’ (2012).

Raquel CorcolesRaquel Córcoles es la creadora del fenómeno ‘Moderna de Pueblo’. Estudió periodismo y probó suerte en diferentes medios de comunicación, un periplo que la llevó desde su Reus natal hasta Madrid. Hoy podemos hacernos una idea de cómo fue su proceso de adaptación a la capital gracias a ‘Soy de pueblo’, un libro que publicó junto con la contestana Marta Rabadán gracias a una beca Carnet Jove.

El éxito la ha llevado a publicar en ‘El Jueves’ y en ‘Cuore’, además de en ‘El Estafador’. Después de dos años de compatibilizar el dibujo con otro trabajo, ha conseguido dedicarse en exclusiva a sus viñetas. Su segundo libro saldrá en abril.