La criminalidad de la ficción



Uno de los padres de la novela negra, Raymond Chandler, mecanografió que “las técnicas de ficción se habían estandarizado tanto que uno de estos días una máquina escribiría novelas”. Quizá por eso, el colectivo 12 Plumas Negras, que mezcla escritores con las estilográficas diarias de los periodistas, pretende revivir con…

La criminalidad de la ficción

Uno de los padres de la novela negra, Raymond Chandler, mecanografió que “las técnicas de ficción se habían estandarizado tanto que uno de estos días una máquina escribiría novelas”. Quizá por eso, el colectivo 12 Plumas Negras, que mezcla escritores con las estilográficas diarias de los periodistas, pretende revivir con ‘España criminal’ la sensación que acercan las intrigas.

Algunos de los componentes del colectivo 12 Plumas Negras, en la presentación en Madrid de 'España Criminal'.

Algunos de los componentes del colectivo 12 Plumas Negras, en la presentación en Madrid de ‘España Criminal’.

Pertenecemos a un lugar común, si nos resulta fácil observar cómo lunares, pigmentos del ojo, perlas del suelo nos van invitando a perseguir un rastro. Si esas lentillas rojas son de sangre, no impactará encontrarnos tras la pista con personalidades morfinómanas, un frigorífico, la bañera por agua rebosando o la piel electrizada del sillón, donde se sienta algo que nos espera. Durante el periodo pinochetista, según Roberto Bolaño, uno se podía encontrar (si al ser visita nueva en una casa, se equivocaba en el camino hacia el baño) los hedores que en otra habitación habían dejado torturas, asesinatos y violencia en interrogatorios. Al parecer, no se hace imprescindible estar en el Chile de la represión para que el crimen llegue, nos invada.

15 relatos negros conforman ‘España Criminal’, el último volumen hasta el momento de una serie que completan otras tres antologías de cuentos. ‘Crímenes de Castellón’ (Editorial El Full) fue el fósforo inicial. Tuvo su caldo en corrupciones propias y nacionales, traducido a relatos altamente incorrectos. Un año más tarde, publicaron ‘Más crímenes de Castellón’, misma editorial, e ilustrado por Ripollés. Con ‘Valencia Criminal’, en 2011, las plumas del colectivo de autores ascendieron a 20, algo que no hizo variar su nombre.

Pablo Sebastiá Tirado es uno de los integrantes de 12 Plumas Negras. Hablamos con él para que nos atienda bis a bis, quedando entrevistado y reportero tras las rejas que el libro ha construido. Rotundo el tono con que se presenta: “la Comunidad Valenciana daría para toda una serie de novelas negras”. Es licenciado en Derecho y ha participado en cada recopilación desde la aparición del grupo en 2008. Dice de 12 Plumas Negras que “nació como una aventura entre periodistas y escritores de comunicación de grandes empresas. Acostumbrados al regir que nuestros trabajos nos imponían, este proyecto fue una especie de acto de rebeldía que, pasados cinco años, se ha consolidado estupendamente”.

'La España Criminal' agrupa 15 relatos de otros tantos autores.

‘La España Criminal’ agrupa 15 relatos de otros tantos autores.

A él se suman otros nombres como Juan Bolea, señalado como una de las puntas contemporáneas para alzar el género negro en nuestro país, o el ex ministro socialista Jordi Sevilla. Sebastiá no se sorprende: Sevila “ya ha publicado dos novelas negras. En el fondo tiene alma de escritor”. La contribución de Pablo Sebastiá al género negro se completa con cuatro novelas propias, la primera, ‘El Proyecto del Dr. Broch’, está siendo adaptada al cine: “recientemente concluimos la adaptación del guión, y finalmente se le llamará ‘Cara de perro’. En breve firmaremos un contrato con una importante cadena de televisión”.

De un libro a otro, las estilográficas son diferentes. Sebastiá aclara que en estos cinco años han sido los propios autores los que han ido sumando a otros amantes de cómo se desmiembra, se evisceran, las entrañas coaguladas de un ciervo o del rostro que empapela las paredes, de la víctima vuelta en obsesión donde el desván de asesino sodomita: “el grupo es plenamente horizontal. Somos la prueba visible de que se puede trabajar de otra manera”.

‘España Criminal’ “sugiere una imaginación para lo sádico”. La sangre cala en los delantales de cualquiera de nosotros. Se piensa en Europa para nuevos relatos, para una cuarta entrega en distintas geografías del continente, con firmas de aquí e internacionales. Le pido dibuje a su personaje Quebrantahuesos. Protagoniza su cuento ‘La muerte está de caza’. Me devuelve el papel, con aforismo: “no me ha inspirado más que el propio pájaro”. Se viste entonces el perseguidor de la carroña con su gabardina. Queda que el polvo ciegue nuestro encuentro, se escuche el tintineo de unos barrotes.