La doctora Cuidix o la humanización de la medicina



Habla sin contemplaciones. Incansable. Así discurre la vida de la cirujana Maite Urchueguía. Y en el horizonte, un sueño: humanizar la medicina. Para lograrlo, su imaginación ha gestado a los Cuidix, unos seres mágicos que viven en los conductos de ventilación de los hospitales. Ángeles que se introducen en los…

La doctora Cuidix o la humanización de la medicina

Habla sin contemplaciones. Incansable. Así discurre la vida de la cirujana Maite Urchueguía. Y en el horizonte, un sueño: humanizar la medicina. Para lograrlo, su imaginación ha gestado a los Cuidix, unos seres mágicos que viven en los conductos de ventilación de los hospitales. Ángeles que se introducen en los enfermos y colaboran en su cura.

Maite Urchueguía. Foto: Rafa H.

Maite Urchueguía. Foto: Rafa H.

De ‘La primera aventura de Teli’, la primera novela infantil sobre los Cuidix, se imprimieron 3.000 ejemplares financiados por el bolsillo de la autora. Se vendieron todos. Ediciones B, dentro de su sello B de Blok, ha tomado el relevo y ha reeditado este título junto al segundo libro de la saga, ‘Teli y el doctor Navarro’. Saldrán diez títulos más. Maite Urchueguía parece satisfecha pero necesita más porque el objetivo del proyecto no es vender libros. Hay mucho más. Nacho Mañó (ex Presuntos Implicados) y Gisela Renes han grabado un disco sobres estos seres extraordinarios. También hay conferencias, talleres, programas de voluntariado. La ola Cuidix va adquiriendo rasgos de tsunami.

Maite Urchueguía explica que detrás de todo esto hay una idea que sobrevuela por su cabeza: la Fundación Cuidix. Una entidad que enarbole la “filosofía Cuidix” y que contribuya a su amplificación a través de acciones, como crear asignaturas en los colegios para instruir a los niños “a ser cuidix con ellos mismos y con los demás”. Y en las universidades: “es necesario crear una asignatura para humanizar la medicina porque en las facultades no preparan a los médicos para tratar con los niños o con la muerte”.

Los libros, entre aventuras al estilo ‘Érase una vez… la vida’, explican de forma pedagógica las funciones de los distintos órganos y las patologías más comunes. “Aparte de estos dibujos no ha salido nada para explicar la medicina a los más pequeños”, asegura la especialista en otorrinolaringología. “De hecho, estamos buscando una productora para hacer una película sobre los libros”.

“Tanta tecnología ha hecho que se pierda la visión de que las personas no somos sólo un cuerpo humano”

Cuando un libro de los Cuidix acaba, el mensaje que recoge el niño es que un enfermo necesita varios componentes para curarse. “La medicina del siglo XX ha superado barreras tecnológicas increíbles pero falta una cosa. Tanta tecnología ha hecho que se pierda la visión de que las personas no somos sólo un cuerpo humano; somos alma, espíritu y entorno familiar. Cuando una persona está enferma necesita una receta de cocina con todos estos ingredientes. La cirugía, creer que se va a poner bien y también un ingrediente mágico: que los que le rodean le cuiden”.

Charly, Teli, Andre y Ossi son cuidix.

Charly, Teli, Ander y Ossi son cuidix.

En estos siete años que Maite Urchueguía lleva con el proyecto Cuidix las anécdotas con los pacientes más pequeños se le amontonan. Recuerda, casi entre lágrimas, una que le sucedió con una niña de un colegio de Castellón donde asistió a dar una charla. La niña, ingresada en el hospital con un cáncer, no pudo asistir a la conferencia. Maite se enteró y le envió un libro. Al cabo de un tiempo, la pequeña ya recuperada le escribió una carta donde relataba cómo los cuidix le había ayudado a superar la enfermedad. Recientemente vivió otra experiencia con un niño que entró al quirófano pidiendo que le pusieran el gotero para que entraran los cuidix en su cuerpo.

Los médicos se enfrentan a una amplia gama de problemas no médicos que acompañan al paciente. Sobre todos ellos, el miedo. En este sentido, la humanidad, la capacidad de comunicación, la compasión y la sensibilidad de un profesional sanitario puede resultar una ventaja sustantiva para superar cualquier patología. “Los hospitales deberían suministrar los medios suficientes a las personas enfermas para controlar sus miedos”, destaca la doctora. Se refiere, sobre todo, a la necesidad de procurar la presencia de un psicólogo en todos los equipos de actuación terapéutica de los hospitales. Otro de los objetivos que tiene apuntados Maite para la futura Fundación.

“Los hospitales deberían suministrar los medios suficientes a las personas enfermas para controlar sus miedos”

¿Por qué estoy enfermo? ¿Por qué voy a morir? Aunque estas preguntas no pertenecen estrictamente al campo de la medicina, un profesional tiene que lidiar con estos contextos de desesperación. Y ahí es donde Maite Urchueguía quiere detonar una pequeña revolución. “Los pacientes se sienten menos que la persona que tienen delante, se sienten vulnerables, por tanto la responsabilidad es doble para el médico. Pero esto no es sólo para la gente que trabaja en sanidad, esta sociedad se ha olvidado de tratar a la gente como personas, falta humanidad, valores y cuidados”. El mensaje final de la filosofía Cuidix es mucho más amplio y rebasa los bordes de la medicina. Tiene incluso un tono bíblico: “todos deberíamos ayudarnos siempre, pero sobre todo cuando estamos enfermos”.