Súper-mamás solidarias



Hacer reír a niños huérfanos y enfermos. Dar clases de repaso a quien no puede permitírselas. Recoger ropa y juguetes para los más desfavorecidos. ‘Mamás en Acción’ nace en Valencia reuniendo a madres solidarias, altruistas y con una enorme conciencia social, que prestan su ayuda desinteresada a niños y familias cuando más lo necesitan

Súper-mamás solidarias

En la angustiosa cresta de la crisis económica, acentuándose la brecha social entre los que más tienen y los que luchan por sobrevivir, la solidaridad tiene muchas caras. Y en Valencia, desde hace unas semanas, se atisba la cara de niños un poco más felices. Estos pertenecen a familias al borde del abismo que han encontrado en un grupo de ‘súper-mamás’ apoyo, ayuda y soporte. ‘Mamás en Acción’ es una comunidad de mujeres que dedican parte de su tiempo y esfuerzo a hacer de madres puntuales con quien más lo necesita: aquellos niños que, por diversas causas, no reciben el cariño y la atención necesarios. Al margen de sus ocupaciones laborales y la responsabilidad hacia sus propios hijos, colaboran activamente en iniciativas altruistas con familias necesitadas.

La semilla de la comunidad de ‘súper-mamás’ germinó en la mente de su presidenta, María José Gimeno, hace apenas dos meses. Un aluvión de historias tan tristes como conmovedoras con niños pequeños como protagonistas le llevaron a una obligada reflexión. “Me di cuenta de que, en muchas ocasiones, los niños no necesitan solamente comida, ropa o dinero, sino cariño. Sobre todo y fundamentalmente, cariño”, cuenta Gimeno. La respuesta a semejante cuestión tenía que ser otra pregunta. “Si existen colectivos solidarios de acción dedicados a la educación o la sanidad, ¿por qué no hay mamás en acción?”, añade. El resto, vino solo.

“Me di cuenta de que, en muchas ocasiones, los niños no necesitan solamente comida, ropa o dinero, sino cariño. Sobre todo, cariño”, destaca Gimeno

La actividad de estas mamás no se rige por la arbitrariedad, ni carece de supervisión o guía. De hecho, cada integrante es una herramienta al servicio de otras organizaciones, asociaciones u ONG. Además de localizar y detectar casos que requieren especial atención, prestan su labor a colectivos expertos para formalizar una solución acorde a sus posibilidades. En el equipo directivo, de hecho, figura una experta en recursos humanos para la coordinación y selección de perfiles de colaboradoras, una abogada que gestiona los aspectos legales y una experta en coordinación de eventos y actividades.

Están preparadas para cuidar a niños enfermos, atender a menores sin familia en hospitales, colaborar en el seguimiento académico con clases de repaso y apoyo a quien no puede permitírselas, realizar actividades lúdicas y de entretenimiento o colaborar con otras asociaciones dedicadas a la infancia. El pasado 13 de junio tuvo lugar la primera reunión oficial del colectivo y tras las primeras semanas de pruebas y coordinación, ya son casi una treintena las mamás que forman parte de la comunidad. De hecho, en sólo unas semanas ya se han volcado con una familia con tres niños pequeños que se ha quedado sin recursos económicos, han colaborado en una jornada solidaria en l’Oceanogràfic y han recogido ropa y productos para familias de acogida.

En el horizonte, muchas actividades, a propósito sobre todo del inicio escolar. “En septiembre empezaremos a ayudar en el comedor social de una escuela infantil de Casa de la Caridad. Necesitaban voluntarios para atender el comedor los lunes y las mamás iremos todos los lunes del año a participar”, señala Gimeno. Pero las acciones de estas mamás no acaban aquí. Aunque finalmente siempre redundan en beneficio de los más pequeños, no sólo van dirigidas a los niños. Las integrantes de la comunidad también prestan apoyo psicológico y emocional a otras mamás. Son amigas y confidentes, y actúan como sustento más allá del aspecto económico. Comparten su experiencia como mamás con primerizas, colaboran en la orientación y guía de aquéllas que lo necesitan y contribuyen a la integración de familias amenazadas por la exclusión social.

En la primera reunión de la asociación. Foto: 'Mamás en acción'.

En la primera reunión de la asociación. Foto: ‘Mamás en acción’.

‘Mamás en Acción’ no recauda cuotas, no recibe subvenciones ni acepta donativos oficiales. Formar parte del colectivo solamente requiere voluntad y, precisamente, acción. Los costes de las actividades llevadas a cabo corren por cuenta de quienes las emprenden, que por supuesto no reciben ninguna gratificación económica. La organización y costes fijos del colectivo, como la página web o las gestiones legales, se costeará a principios de otoño. “El 26 de septiembre celebraremos una cena benéfica, para cubrir los gastos y que por lo menos sea sostenible”, afirma Gimeno. En efecto, todo el soporte y logística que ha dispuesto la comunidad hasta el momento ha sido enteramente a través de “amigos”.

Las integrantes están en constante contacto entre ellas mismas. Encuentros periódicos permiten intercambiar opiniones, además de localizar los grupos que requieren especial atención. La formación periódica en forma de escuelas de padres nutre a las mamás de la experiencia necesaria para emprender una nueva misión. Y ‘Mamás en acción’ no son sólo mamás. “Es algo que nos ocupamos de dejar claro desde el principio, porque la misión de nuestro colectivo es ejercer de mamá, en el sentido de dar el calor o cariño que puede dar una madre, para todos esos niños que tienen la carencia de una. No importa si eres una mamá real o te gustaría ser o haberlo sido, si eres capaz de acurrucarte con un pequeño y hacerle sentir tu cariño, eres bienvenida”, asegura Gimeno.

‘Mamás en Acción’ no recauda cuotas, no recibe subvenciones ni acepta donativos oficiales

La frenética actividad de ‘Mamás en Acción’ ha sorprendido incluso a sus propias fundadoras. Lo que arrancó como una actividad de prueba con vistas a formalizarse a finales de año, se ha convertido en una realidad cada vez más grande. “Estamos en trámites de decidir qué forma jurídica adoptar, que responda mejor a nuestra misión. En vistas de la realidad actual, lo adelantaremos a la conclusión del verano”, asevera su presidenta.

Mientras la comunidad crece imparable y la actividad se diversifica, las ‘súper-mamás’ siguen sacando sonrisas a golpe de cariño y ternura. Y una de esas mamás nos da una pista de lo fácil pero a la vez complicado que es provocarlas. “Mamás en Acción es pura emoción, emoción a flor de piel, emocionarse a cada instante. Ser mamá a tiempo completo, más allá de nuestra casa. Es el proyecto más bonito que he visto nunca y que tengo la suerte de participar en él. Es amor”.