Y Alicante descubrió el cine



Hace años, cuando la televisión era todavía un objeto de lujo, la niñita Jaime Lee Curtis se hospedaba junto a su mamá en el hotel Carlton de Alicante, Yul Brynner paseaba por la Rambla y Mía Farrow era reina de las fiestas de Dénia. Una época en que ir al…

Y Alicante descubrió el cine

Hace años, cuando la televisión era todavía un objeto de lujo, la niñita Jaime Lee Curtis se hospedaba junto a su mamá en el hotel Carlton de Alicante, Yul Brynner paseaba por la Rambla y Mía Farrow era reina de las fiestas de Dénia. Una época en que ir al cine era un auténtico acontecimiento.

El suelo de la exposición está decorado con carteles de películas rodadas en Alicante. Foto: Joana Sánchez.

El suelo de la exposición está decorado con carteles de películas rodadas en Alicante. Foto: Joana Sánchez.

La provincia de Alicante, muchas décadas antes de que se planteara siquiera la construcción de un complejo como la Ciudad de la luz, ha vivido importantes idilios con el cine. No solo ha servido de escenario natural para el rodaje de más de doscientas películas, sino que la historia y los recuerdos de sus habitantes han estado ligados de una u otra manera a esas grandes salas de exhibición donde la gente acudía dispuesta a dejarse seducir por el encanto de sus programas dobles. A través de carteles, fotografías, objetos y, como no, la proyección de películas, la muestra “Una exposición de cine 2”, que está instalada hasta el 6 de octubre en la Lonja del pescado de Alicante, permite revivir algunos de esos momentos.

Una película un recuerdo

La mayor parte de la exposición la componen carteles originales de películas que Paco Huesca, cinéfilo de nacimiento y antiguo propietario de los míticos cines Astoria, ha ido recopilando a lo largo de toda su vida. “Cada uno de estos carteles es capaz de transmitir alguna cosa especial. Cuando los vemos no solo rememoramos tal o cual película, sino que asociamos recuerdos de quién nos acompañó al cine, el momento de nuestra vida en que fuimos a verla…”

Berlanga solía comentar que antes veíamos las películas con zapatos y ahora con zapatillas de andar por casa. Y en parte no se equivocaba

Quizá por este motivo se trata de un recorrido por el séptimo arte donde abunda la nostalgia de una época en la que el cine representaba algo más que mero entretenimiento. “Berlanga solía comentar que antes veíamos las películas con zapatos y ahora con zapatillas de andar por casa. Y en parte no se equivocaba”, afirma Huesca. “Ir al cine era algo especial. Estabas toda la semana esperando ese momento y te vestías y arreglabas porque se trataba de un evento importante”.

Bien sea como crítica o como merecido homenaje, una de las ‘secuencias’ de esta exposición hace un repaso de aquellos cines de la ciudad que formaron el ‘Broadway’ alicantino y que hoy no son más que nombres olvidados y edificios a punto de caerse. Salas como el Ideal Cinema, el Casablanca, el Avenida, el Monumental, el Goya, el Carlos III, el Astoria… hacían hasta hace no mucho tiempo del centro de la ciudad un escaparate de luces y carteles, auténticas obras de arte en algunos casos, donde las estrellas de Hollywood, y también las de andar por casa, saludaban a todo el que pasaba por sus calles.

Poca gente sabe que Drácula no se rodó en Transilvania, sino en el castillo de Santa Bárbara

Sin embargo, aunque según el censo de salas de cine de la Asociación para la Investigación de los Medios de Comunicación (AIMC), Alicante con 179 salas es la cuarta provincia española con mayor número de cines (la tercera es Valencia con 206 salas), el cierre de locales ha sido vertiginoso desde los últimos años del siglo XX. Los grandes perjudicados han sido los cines situados en el centro de las ciudades que han visto como las multi-salas ubicadas en grandes centros comerciales les iban ganando terreno poco a poco. “Hoy en el centro de Alicante únicamente quedan dos cines. Y, salvo las excepciones que programa la filmoteca, ver una película en versión original es casi una misión imposible”, lamenta Huesca.

Alicante Plató de cine

'El regreso de los siete magníficos' fue rodada en la localidad de Agost.

‘El regreso de los siete magníficos’ fue rodada en la localidad de Agost.

Quizá una de las partes de esta exposición que más llama la atención es la que se ha querido dedicar a las películas rodadas en nuestro territorio. “Poca gente sabe que películas de terror como El Conde Drácula’ (1970) o ‘Drácula contra Frankenstein’ (1974) con el mítico Christopher Lee dirigido por Jess Franco, no fueron rodadas en una vieja mansión de Transilvania sino en el mismísimo castillo de Santa Bárbara de Alicante”. De la misma manera que, por ejemplo, la ganadora de siete Oscar ‘Patton’ (1970) que transcurre durante la Segunda Guerra Mundial, se rodó en parte en Torrevieja.

A diferencia de la discreción con la que hoy en día se ocultan las estrellas cuando se trasladan a rodar a cualquier localidad, en aquel entonces la llegada de la gente del cine era un acontecimiento. De ello dan fe las diferentes fotografías que sirven de testimonio sobre esta relación tan especial de Alicante con el cine. Sorprende ver a Janet Leigh, protagonista de ‘Psicosis’ y esposa de Toni Curtis entrando a su hotel en la Rambla acompañada de su hija, la pequeña Jaime Lee. “Cuando se rodó en Agost ‘El retorno de los siete magníficos’ (1966) no era difícil poder ver a Yul Brynner saliendo de su hotel en Alicante y que te firmara un autógrafo. De hecho todavía hay gente en Agost que participó en el rodaje y lo recuerdan con mucho cariño”, apunta Huesca.

Algo parecido pasó en Dénia cuando se rodó ‘El capitán Jones’ (1959). El equipo que dirigía John Farrow llegó a establecer tal relación con los dianenses que llegaron a nombrar a su hija Mía Farrow, que entonces era todavía una niña, reina de las fiestas de 1958. Esta película sería una de las siete superproducciones que el productor Samuel Bronston rodó en nuestro país y a quien la exposición también dedica un extenso apartado: ’El Cid’ (1961), con Charlton Heston y Sofía Loren, que se grabó en Peñíscola, ’55 días en Pekín’ (1963) también con Charlton Heston y Ava Gardner filmada en las Rozas (Madrid), ‘Rey de Reyes’ (1961) en la que vemos a Carmen Sevilla interpretando a María Magdalena, ‘La Caída del Imperio Romano’ (1964) con Sofía Loren y Sir Alec Guinness, que se rodó en parte en Sagunto o ‘El fabuloso mundo del Circo’ (1964) con John Wayne y Rita Hayworth para la cual se tuvieron que quitar todas las butacas del Teatro del liceo de Barcelona convirtiéndolo en una peculiar pista de circo.

Currantes del celuloide

Paco Huesca es el artífice de 'Una exposición de cine 2'.

Paco Huesca es el artífice de ‘Una exposición de cine 2’.

Esta exposición pretende ser de alguna manera una reivindicación del cine español de toda la vida. De este modo, además de haber espacio para nombres como Marylin Monroe, Rita Hayworth, Clark Gable o Humphrey Bogart…otros menos hollywoodienses como Tony Leblanc, Alfredo Landa, José Luis López Vázquez o Sara Montiel tienen un sitio preferente. La exposición incluye dos ciclos de proyecciones de cine. Una de ellas dedicada a los grandes clásicos de la historia y otra un poco más especial: “Todos los días, excepto los lunes hay proyecciones de cine español de los 50, 60 y 70. Son esas películas con las que crecimos una generación que asistíamos a los programas dobles y que dieron trabajo a muchísima gente en la industria del cine en nuestro país”, apunta Huesca.

En España hemos tenido a muchos de los mejores actores secundarios del cine. Eran gente que hicieron una cantidad tremenda de películas, auténticos trabajadores del cine que hacían productos muy dignos. Hay figuras como Sara Montiel, que fue una pionera cuando marchó a trabajar en Hollywood, que conseguían que sus películas se mantuvieran en el mismo cine un año entero y siempre con lleno absoluto. Es muy doloroso cuando piensas que grandes actrices como pudieron ser Queta Claver o Gracita Morales, llegaran al fin de sus días en el más completo olvido”.