Comprad, comprad, malditos

Que el consumismo desaforado es el verdadero espíritu de la Navidad resulta difícil de cuestionar. Así lo muestra un país como Estados Unidos, donde el consumo interno supone un 70% del PIB, y las compras navideñas entre el 20 y el 40% de la recaudación anual. Aquí, campañas comerciales de…

Comprad, comprad, malditos

Que el consumismo desaforado es el verdadero espíritu de la Navidad resulta difícil de cuestionar. Así lo muestra un país como Estados Unidos, donde el consumo interno supone un 70% del PIB, y las compras navideñas entre el 20 y el 40% de la recaudación anual. Aquí, campañas comerciales de lo más variopintas ayudan a exaltar el frenesí consumista.

Santa Claus ha sido el gran aliado tradicional del consumo en Navidad.

Santa Claus ha sido el gran aliado tradicional del consumo en Navidad.

En la cabalgata del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, celebrada el último jueves de noviembre, es costumbre que se cuele, casi al final, una carroza de Santa Claus. Es una señal. Tras comerse el pavo, las familias empiezan a colgar adornos y luces, y las calles se llenan de puestos de árboles de Navidad. Pero el mensaje va dirigido sobre todo a los consumidores. Quiere decir que oficialmente ha comenzado la campaña navideña y que deben empezar a hacer sus compras, en las que gastarán, de media, 737 dólares.

El conocido como Black Friday es seguramente el caso más célebre de compras navideñas desaforadas en Estados Unidos. En primer lugar, porque adelanta las fiestas a finales de noviembre, en el día posterior a la celebración de Acción de Gracias, lo que alarga el periodo de gasto. Pero sobre todo el Black Friday supone el ejemplo perfecto de consumismo compulsivo bajo la ilusión de grandes descuentos. Durante sólo un día (este año, el viernes 29 de noviembre), 91 millones de personas, casi un tercio de la población, gastaron unos 407 dólares de media. El cebo: un descuento de alrededor del 50% en todos los artículos.

Las cifras son tan grandes que los resultados de este día indican que una empresa pueda terminar el año con ganancia o pérdidas. Es el día que más se compra en el país. Este hecho también ha influido en las leyes de algunos Estados, que han decidido dar festivo para que la gente pueda ir tranquilamente a consumir. Asimismo ha provocado una guerra de horarios entre los comercios, adelantando la fecha de apertura. Primero a las 06:00 horas en 2010. Luego a media noche en 2011. Para extenderse en los últimos dos años al día anterior, y una apertura ininterrumpida durante toda la noche de antes y la noche de después.

La presión de las campañas navideñas ha hecho que se extiendan a otros países, como España, que este año celebró su primer Black Friday

Un establecimiento de Wal-Mart durante la fiebre navideña

Un establecimiento de Wal-Mart durante la fiebre navideña.

La campaña se ha extendido también a otros países. En primer lugar, a los vecinos de Estados Unidos, cansados de que sus ciudadanos cruzasen la frontera para comprar. Canadá puso en marcha su propio Black Friday en 2008. Lo siguieron otros como Australia o México. Pero la posibilidad de tener descuentos ‘online’ ha obligado a que se extienda ya por todo el mundo. Sin ir más lejos, España celebró su primer Black Friday este 2013.

Del ‘jueves marrón’ a la ‘cibersemana’ o el ‘supersábado’

Sin embargo, esta no es la única fecha. Se podría decir que los reclamos se suceden durante todas las fiestas, creando un mes completo de orgía consumista. Así, la influencia del Black Friday ha sido tal, que ha empujado a que se sucedan campañas de rebajas de lo más variopintas. Así, a éste le han sucedido el Black Weekend y el Brown Thursday, celebrado el mismo día de Acción de Gracias. Sus efectos se han dejado notar en la creación de un Ciber Monday. Que a su vez se ha extendido a una Ciber Week. Que ha obligado a un Small Business Saturday. Además de un Free Shipping Day en plataformas ‘online’ como Amazon o Ebay. Sin olvidar el Super Saturday, cuando se realizan las compras de última hora.

Pero es mejor ir por partes. El Brown Thursday se originó, básicamente, por la lucha de los comercios por abrir antes sus puertas. Desde que Walmart comenzó la campaña a media noche del viernes en 2011, otras empresas le imitaron e incluso fueron más lejos. Abrirían durante el día anterior, en Acción de Gracias, y crearían otra jornada de descuentos. Asimismo, la posibilidad de atraer más compradores hizo que los descuentos se ampliasen a todo el fin de semana, creando el Black Weekend, durante el que acuden a comprar 141 millones de personas, casi la mitad de la población del país.

Ciber Monday contra Black Friday, a ver quién consigue mas compradores

Ciber Monday contra Black Friday, a ver quién consigue mas compradores.

El conocido como Ciber Monday comenzó oficialmente en 2010, también a raíz del Black Friday. Muchas plataformas de internet descubrieron que las compras ‘online’ aumentaban el lunes posterior a este fin de semana de rebajas. ¿Qué podían hacer? Pues ponerle un nombre y aplicar también descuentos. Esta campaña ha ido en aumento desde entonces, creciendo un 18% el número de compradores durante el último año y recaudando 2.270 millones de dólares. Lo que a su vez llevó a extenderla durante toda la semana y crear así la Ciber Week. En países como España se comenzó a realizar este año bajo el nombre de Eday.

El Black Friday también influyó en la creación del Small Business Saturday, celebrado al día siguiente. Éste trata de contrarrestar el efecto del primero, del que se benefician sobre todo grandes superficies y desde 2010 estableció una campaña de publicidad para aumentar el consumo en los pequeños comercios locales.

Sin embargo, no todo queda ahí. El aumento de las compras navideñas ‘online’ también ha impulsado la creación del Free Shipping Day o día de envío gratuito. Así, los consumidores tienen un día (este año el 18 de diciembre) en el que pueden realizar todas las compras que quieran a través de la red y recibirán su producto en casa antes de Navidad, sin tener que pagar gastos de transporte.

Y para terminar, el que se conoce como Super Saturday, el último sábado antes de Navidad. Para los más rezagados, los comercios tienen otros descuentos, que se hacen públicos el mismo día de Nochebuena, cuando se llega a recaudar 15 billones de dólares en compras. La afluencia de compradores ha provocado también otra guerra de horarios, extendiendo el horario de apertura a todo el día 24 por la noche (llegan incluso a la madrugada de Navidad) para hacer las compras del último minuto.

Peleas, despidos y precios hinchados

Se dice que la Navidad es la fiesta capitalista por excelencia. Venera valores sentimentales como la familia, sobre los que se asienta el orden social. Al mismo tiempo que deja salir a la superficie otros principios, generalmente ocultos y en los que se basa el régimen económico, como son la alta productividad o el consumo frenético. Esto crea sus paradojas. Como que durante estas campañas navideñas sea cuando se produzcan más estafas, peleas en centros comerciales, e incluso despidos.

La primera muerte provocada por el Black Friday se dio en 2008, cuando una tromba de consumidores rompió las puertas de un Wal-Mart y aplastó a uno de sus empleados

Pelea en el establecimiento a ver quién se lleva la mayor ganga

Pelea en el establecimiento a ver quién se lleva la mayor ganga.

En este sentido, la imagen más frecuente del Black Friday es la de gente haciendo cola en la puerta de los establecimientos. Pero también es la de peleas provocadas, e incluso fallecimientos. La primera muerte se dio en 2008, cuando una tromba de consumidores rompió las puertas de un Wal-Mart, y aplastó a uno de sus empleados. Muertes como éstas se suceden año tras año. Pero sobre todo peleas o amenazas. Es frecuente que se detenga a gente que se adelanta en las colas, pistola en mano, o se roban unos a otros. En el 2011 una mujer roció con gas pimienta a un grupo de personas que le iban a quitar un producto. Y este mismo año 2013 hubo decenas de denuncias por asaltos con navajas o pistola en centros comerciales.

También en estas fechas se suceden las acusaciones de manipular los precios. De este modo se pretende poner de relieve que las rebajas suponen en muchos casos una mentira. Varios grandes establecimientos han recibido denuncias por inflar artificialmente los precios, y luego poder así aplicar descuentos que les saliesen rentables.

Además, durante el mes de diciembre son también frecuentes los despidos relacionados con las compras en horarios de oficina. El 51% de los norteamericanos han señalado que este año las realizarán desde el ordenador de la oficina. Esto ha llevado a que, del total de despidos en el país, un 27% se deban a realizar las compras navideñas en horario de trabajo.