Retrato de un pez asesino



Tilikum es una orca sospechosa de al menos tres asesinatos. Pero podría ser también la responsable de llevar a pique a la industria de los parques marinos. Su historia, retratada en el documental ‘Blackfish’, ha desatado una ola de protestas en contra de una industria que mantiene a los cetáceos…

Retrato de un pez asesino

Tilikum es una orca sospechosa de al menos tres asesinatos. Pero podría ser también la responsable de llevar a pique a la industria de los parques marinos. Su historia, retratada en el documental ‘Blackfish’, ha desatado una ola de protestas en contra de una industria que mantiene a los cetáceos en cautiverio, poniendo en peligro tanto a cuidadores como animales.

Tilikum, con 6,9 m de longitud y 5.600 kilogramos de peso podría ser el autor de al menos tres asesinatos.

Tilikum, con 6,9 metros de longitud y 5.600 kilogramos de peso podría ser el autor de al menos tres asesinatos.

‘Blackfish’ tiene estructura de thriller y, como tal, comienza con un asesinato. El de la entrenadora Dawn Brancheau a manos de la orca Tilikum en febrero de 2010. Todo ocurrió en el parque marino de SeaWorld, en Florida. Dawn, de 40 años de edad y más de 16 de experiencia como entrenadora, fue ahogada por el cetáceo después de un show, delante de decenas de turistas. SeaWorld alegó en un primer momento que Tilikum lanzó a la entrenadora al agua agarrándola por la coleta, en lo que podría interpretarse como un error de la propia cuidadora. Sin embargo muchos otros testigos señalaron que, en realidad, la orca agarró a la mujer por el brazo, arrastrándola a la piscina y mutilándola por completo.

Este incidente llevó a la directora del documental, Gabriela Cowperthwaite, a investigar lo ocurrido. De este modo, la cinta explora, por medio de entrevistas e imágenes de archivo, la vida de la orca asesina, Tilikum, desde que fue capturada en la costa de Islandia en 1983, hasta el asesinato de la entrenadora. Pero, sobre todo, ahonda en las consecuencias que conlleva mantener en cautividad a este tipo de animales para el mero entretenimiento humano.

Tillicum y Dawn Brancheau,  la entrenadora que murió ahogada en 2010.

Tilicum y Dawn Brancheau, la entrenadora que murió ahogada en 2010.

Tilikum: el ‘Antiwilly’

El perfil de Tilikum se aleja claramente del de otros cetáceos populares, como el de ‘Liberad a Willy’, o de los peluches que se venden en los parques marinos. Su historial sería más bien el de un asesino en serie o un individuo mentalmente perturbado.

Capturado a los dos años de edad y separado de su familia, fue trasladado a Sealand, en Canadá. Allí fue objeto de continuos ataques por parte de otras orcas. La cautividad, las malas condiciones de vida y el aislamiento, le llevaron a desarrollar un carácter agresivo.

En su historial cuenta al menos con tres incidentes. El de la muerte de una entrenadora en 1991 en el parque canadiense, en febrero de 1991. El de el misterioso ahogamiento de un hombre en su estanque en julio de 1999. Y, finalmente, el asesinato de Dawn Brancheau en 2010, cuando Tilikum había sido trasladado a SeaWorld, en Florida.

Sin embargo, si hay un malo en este película, éste no es, precisamente, la orca. Sino un sistema que la ha convertido en un asesino y que pone en peligro tanto a cuidadores como animales. Así, el punto de mira se centra en la industria de los parques acuáticos y, sobre todo, SeaWorld.

Entre las acusaciones que los entrevistados arrojan sobre la compañía está el de capturar a estos animales y separarlos de sus familias, produciendo un gran daño psicológico a un seres de gran inteligencia. También de albergarlos en malas condiciones de vida, ya que confinan a unos pocos metros cuadrados a unos cetáceos acostumbrados a cientos de kilómetros de espacios abiertos. O el de extender mentiras acerca de las orcas acordes, como su corta esperanza de vida o el deterioro de sus aletas, a la política del centro.

Cartel del documental Blackfish

Cartel del documental ‘Blackfish’.

Pero en lo que el documental ahonda es la hipocresía que envuelve a esta industria, plagada de imágenes familiares y divertidas para esconder la perversidad de un sistema que se lucra a base de explotar a estos animales. Algo que se pone de relieve contrastando los testimonios y las imágenes de archivo con las propias imágenes promocionales de la compañías.

A todo ello se suma la pregunta: si Tilikum es un animal peligroso, ¿por qué SeaWorld se empeña en culpar a los entrenadores de los accidentes y exculpar al animal? La respuesta del documental es sencilla. Tilikum, al ser macho, vale mucho dinero. Es decir, su semen vale mucho dinero. De este modo, SeaWorld lo ha utilizado para fecundar al resto de cetáceos del parque, teniendo a día de hoy una descendencia de doce orcas que cuestan, cada una, millones de dólares.

El efecto ‘Blackfish’

Se podría decir que SeaWorld y el resto de los parques marinos ya están acostumbrados a las protestas de activistas proderechos de los animales. Sin embargo esta vez parece que hay alguna diferencia. Por lo menos en la manera de contestar de la compañía, que ha realizado una contracampaña publicitaria por medio de anuncios, vídeos y comunicados. Así, tilda a la cinta de mentirosa, confusa y científicamente incorrecta, en una carta enviada a todos los medios de comunicación.

Este hecho puede venir motivado por la gran visibilidad que ha tenido el documental. Tras su paso por el festival de Sundance a principios de 2013, fue transmitida en directo por CNN en octubre de 2013, en cines de todo el país, y en ‘streaming’, siendo vista por más de medio millón de personas en la plataforma ‘online’ Netflix, y convirtiendo a la cinta en uno de los contenidos a través de la red más visitados. Una visibilidad que incluso ha aumentado tras la polémica decisión de la Academia no incluirla entre las candidatas a los Oscar.

Tweet de Ewan McGregor tras ver el documental.

Tweet de Ewan McGregor tras ver el documental.

De ahí que se empiece a hablar de “efecto Blackfish”. Así, a la cinta le han sucedido artículos de prensa, como el de Forbes, en el que se analizaban las consecuencias económicas sobre la compañía, o decenas de peticiones en Change.org. Se han realizado protestas en contra de la participación de SeaWorld en varios desfiles como el de Acción de Gracias o año nuevo; o miles de cartas a empresas colaboradoras de la compañía, como Coca-Cola, Hyundai o Southwest Airlines. A lo que se ha sumado el hecho de que varias bandas de músicas, como Willie Nelson, Martina McBride, Barenaked Ladies, hayan decidido suspender los conciertos que tenían planeado realizar en sus recientos.

Además, SeaWorld, al igual que muchos de estos parques, se alimenta de la publicidad que le dan las visitas de personajes famosos. Y es aquí donde puede que hayan recibido uno de sus mayores golpes.

Horas después de transmitirse el documental en CNN, algunas celebridades como Ewan McGregor airearon públicamente por medio de sus cuentas de Twitter que su visión sobre estos parques marinos había cambiado tras ver el documental y que no pensaban volver a ir visitarlos nunca más.


Tráiler oficial del documental