Hecha la ley hecha la trampa



Tres simples pasos: legislar, desproteger y urbanizar. ¿Puede una ley creada teóricamente para garantizar protección al medio ambiente fomentar su paulatina desaparición? Esta es la pregunta que ha suscitado la nueva Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de 2014 de la Generalitat Valenciana, que podría abrir las puertas a una…

Hecha la ley hecha la trampa

Tres simples pasos: legislar, desproteger y urbanizar. ¿Puede una ley creada teóricamente para garantizar protección al medio ambiente fomentar su paulatina desaparición? Esta es la pregunta que ha suscitado la nueva Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de 2014 de la Generalitat Valenciana, que podría abrir las puertas a una urbanización progresiva de importantes humedales en toda la Comunitat.

Bloques de urbanizaciones en las proximidades del Clot de Galvany en Elx. Foto: Javier Marco.

Bloques de urbanizaciones en las proximidades del Clot de Galvany en Elx. Foto: Javier Marco.

Basta un ligero cambio, una coletilla o añadir un pequeño párrafo para que el sentido de una ley pueda interpretarse de manera totalmente distinta. En este caso la causante del revuelo ha sido la modificación de la Ley 11/94 de Espacios Naturales Protegidos de la Comunidat Valenciana que se produjo en el conjunto de la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos de 2014, aprobada a finales del pasado año.

La importancia de esta ley radica en que es la que debe determinar qué ecosistemas naturales deben ser preservados y que medios legales deben desarrollarse para ello. En esta nueva revisión se ha añadido un requisito que deja sin protección a todas aquellas zonas húmedas que no hayan sido incluidas en el Catálogo de Zonas Húmedas de la Comunitat Valenciana. Algo que ha hecho saltar las alarmas de un gran número de colectivos ecologistas que se han unido para denunciar públicamente esta peligrosa situación.

Existen muchas zonas y parajes de alto valor ecológico que no están incluidos en este catálogo, y que hasta hace unos meses gozaban de protección genérica y ahora podrían quedar totalmente desprotegidas”, comenta Sergio Arroyo de la asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA). “Hay que tener en cuenta además que ese catálogo está muy desactualizado ya que se publicó en 2002 después de ocho años para elaborarlo”, apunta.

Puerta abierta a la especulación

El segundo punto caliente de esta reforma ha sido la modificación del uso que puede darse a las diferentes zonas protegidas. Según la ley, a partir de ahora se abre la posibilidad de que, por ejemplo, en el perímetro de una zona protegida, donde hasta ahora no estaba permitido, podría edificarse un hotel, un polideportivo, o todo un complejo turístico.

A todo esto hay que sumar que la protección de los parajes naturales municipales se deja en manos de los ayuntamientos. Es decir, se regularán conforme a las ordenanzas municipales y a sus propios decretos de creación. “Esta reforma parece hecha a medida para que los ayuntamientos, con un simple cambio en su Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) puedan abrir la puerta a la urbanización de zonas de alto nivel ecológico que deberían ser protegidas”, lamenta Arroyo.

En el perímetro de una zona protegida, donde hasta ahora no estaba permitido, podría edificarse un hotel, un polideportivo, o todo un complejo turístico

Quizá el caso más llamativo, según el manifiesto conjunto realizado este mes por siete colectivos distintos (SEO Alicante, Ecologistas en Acción del País Valenciano, AHSA, WWF Alicante, Hyla, Xoriguer y Grup Stenella) sea el del ayuntamiento de Elche respecto al humedal del Clot de Galvany y el paraje conocido como ‘El fondet de la Senieta’. El consistorio ilicitano ya ha sometido a exposición pública una modificación de la normativa de suelo no urbanizable con la que se facilitaría la urbanización en saladares y carrizales reduciendo al mínimo la protección que hasta ahora tenían estos terrenos en el actual PGOU.

Como explica Arroyo, los intereses económicos privados en esta jugada están bastante claros: “con una mínima modificación posterior en la normativa, la empresa Torreblanca del Mediterráneo (que casualmente ya es propietaria de esos terrenos) tendría derecho a urbanizar una superficie cercana a los 500.000 metros cuadrados de terreno forestal con el consiguiente impacto ambiental sobre el paraje protegido del Clot de Galvany”.

Paraje del Fondet de la Senieta. Foto: Javier Marco.

Paraje del Fondet de la Senieta. Foto: Javier Marco.

El Fondet de la Senieta


El Fondet de la Senieta es un humedal costero de aproximadamente 90 hectáreas, pertenecientes al término municipal de Elx, situado en la pedanía de L’Altet. Uno de los parajes que podría verse amenazado a desaparecer al amparo de estos movimientos legales.

Según Lidia Soler, bióloga y miembro de la Asociación DUNASS, “es un paraje singular con gran riqueza ecológica. En él podemos encontrar, entre otras especies vegetales, quenopodiáceas, distintas especies de juncos, tarajes, diversas especies de saladillas o alcolechas y endemismos catalogados en el libro rojo de especies amenazadas de la UICN”. Respecto a la fauna es un auténtico oasis para gran cantidad de aves migratorias y nidificantes que encuentran cobijo en este humedal, así como insectos anfibios y reptiles de gran interés.

Además de su importancia ecológica, la proximidad del nivel freático y la presencia de aguas subterráneas próximas a la superficie propiciaron en este enclave asentamientos árabes que dejaron su legado en forma de construcciones civiles como norias, una torre y la singular ‘Mina de agua’. “Se trata de una galería subterránea de aproximadamente 500 metros que discurre por el subsuelo del humedal y bajo las dunas de L’Altet, construida para drenar las aguas de El Fondet hacia el mar y evitar daños en los cultivos por exceso de agua durante épocas de inundación”.

Atardecer en El Fondet de la Senieta. Foto: Javier Marco.

El Fondet de la Senieta. Foto: Javier Marco.

De este modo, según Soler, la destrucción de El Fondet de La Senieta, “provocaría un daño irreparable pero no sólo para los ilicitanos, sino para todo el mundo, pues el patrimonio natural y cultural no entiende de barreras geográficas. A nivel medioambiental supondría un crimen ecológico, pues son pocos los humedales que existen en el sureste español y estos constituyen el hábitat de numerosas especies, como es el caso de las aves migratorias. A nivel cultural supondría perder nuestras raíces”.

Por este motivo, desde la Asociación DUNASS, con la colaboración de otros colectivos como Margalló Ecologistas en Acción Elx, AHSA y Plataforma Coordinadora Cívica Elx, celebrarán el próximo domingo 2 de marzo la ruta ‘Descubriendo La Senieta’, una excursión a pie por el paraje en la que visualizar los valiosos tesoros naturales y culturales que en él se esconden y que se encuentran en peligro de desaparecer por la especulación urbanística.