Creando agujeros de sistema

Todos los días se presentan decenas de oportunidades de vulnerar la seguridad de tu ordenador. Se esconden en ese programa gratuito que te descargas, esa aplicación para hacer más ñoño tu escritorio o en la red ‘wi-fi’ que presumes de robarle a tu vecino. No todo es gratis en la…

Creando agujeros de sistema

Todos los días se presentan decenas de oportunidades de vulnerar la seguridad de tu ordenador. Se esconden en ese programa gratuito que te descargas, esa aplicación para hacer más ñoño tu escritorio o en la red ‘wi-fi’ que presumes de robarle a tu vecino. No todo es gratis en la red, algunas cosas pueden salir muy caras.

'Hackers' haciendo de las suyas en un evento tecnológico celebrado en distintos puntos de América Latina en 2012. Foto: Manuchis.

‘Hackers’ haciendo de las suyas en un evento tecnológico celebrado en distintos puntos de América Latina en 2012. Foto: Manuchis.

Si eres parte del 90,84% de los usuarios mundiales que aún no ha abandonado los sistemas operativos de Microsoft y sigues usando Windows, te arriesgas a tener un ordenador mucho más vulnerable de lo que crees. No es que el 7,68% que usa Mac o que el 1,48% que usa sistemas basados en Linux tenga total seguridad en su ordenador, pero el desarrollo de ‘malware’, los programas o virus que están pensados para hacer el mal, centra el tiro en los ordenadores con Windows casi en un 99%. Según datos recogidos por un estudio de Panda Labs (el laboratorio de pruebas de uno de los antivirus más conocidos del mundo), sólo en 2013 se registró el 20% de todo el ‘malware’ que ha existido en la historia. En total, 30 millones de nuevos troyanos, agujeros de gusano, virus y programas espía han campado a sus anchas al ritmo de 82.000 nuevos al día.

Se esconden bajo múltiples disfraces. Unas veces son la beta de un nuevo videojuego que sospechosamente aún no ha salido. Otras, la versión de una aplicación gratuita que te descargas de una web o una barra que misteriosamente se ha unido a tu navegador sin darte cuenta al instalar otro programa que no guarda relación. El resultado tiene múltiples variantes. Desde la inserción de publicidad mientras navegas por internet, pasando por la incrustación de buscadores extraños en tu navegador, hasta los peligrosos ‘spyware’ que se esconden dentro de tu sistema recopilando datos sensibles como contraseñas, nombres de usuario o datos bancarios.

El descuido se paga

«El usuario, por regla general, no se para a pensar qué cosas le pueden pasar si, por ejemplo, le roban sus datos de su propio ordenador», destaca Paco, informático de sistemas y responsable de la red de seguridad de varias instituciones públicas valencianas. Esa sensación de que es difícil que pase algo es sobre lo que avisa en sus conferencias Chema Alonso, uno de los ‘hackers’ más famosos de nuestro país. Alonso avisa de que internet «ha cambiado la forma de actuar de los malos» y de que la mayoría de ciberdelitos suelen gozar de impunidad, ya que Polícia Nacional y Guardia Civil no tienen recursos para perseguirlos.

Sólo en 2013 se registró el 20% de todo el ‘malware’ que ha existido en la historia. La inmensa mayoría para sistemas operativos Windows

En sus conferencias, Alonso intenta bajar al nivel de la realidad las maldades que se hacen por internet, poniendo el acento en que hay que tomarse en serio estas cuestiones: los atacantes van por delante de cómo están configurados los sistemas operativos y esto puede salir muy caro al usuario. Cuestiones básicas con las que hay que tener cuidado son: no seguir los enlaces de los mensajes de ‘spam’, no pinchar en enlaces de publicidad enmascarados en llamativos botones de descargar o no instalar programas que se cuelan cuando estamos intentando bajar alguna película, serie o disco de la red.

El clásico del cazador cazado

Y es que el pirateo casero es una de las mayores fuentes de inseguridad y entrada de virus en los ordenadores personales. Es la vieja historia del cazador cazado, del aprovechado que tenemos todos dentro y que intenta bajarlo todo gratis de la red sin mirar pelo. En internet, como en resto de ámbitos de la vida, hay que ir por la vida con protección. En la mayoría de los casos, un simple antivirus gratuito bajado de la red sirve para poco.

Cartel que anuncia en Google Chrome de que una página web puede contener 'malware'.

Cartel que anuncia en Google Chrome de que una página web puede contener ‘malware’.

Los programas P2P son una entrada de ‘malware’ difícil de cuantificar. Aunque se quedan lejos de la desprotección que ofrecían otros programas ya en desuso como el IRC Hispano, las múltiples variantes de eMule o Torrent suponen un punto de entrada en los discos duros de los usuarios que pueden estar compartiendo para todo el mundo más de lo que desearían. Si a eso se le suma el hecho de que no se controla la procedencia de los archivos ni el contenido de los mismos hasta tenerlos totalmente descargados, el resultado puede ser un virus en un porcentaje muy alto de descargas.

Intentar pasarse de listo es un peligro que se puede volver contra el propio usuario con consecuencias. El pasado verano la Policía Nacional detuvo al creador de WhatsApp Spy, una aplicación falsa que vendía la posibilidad de leer las conversaciones de otros contactos en la aplicación de mensajería. La aplicación era falsa y quienes introducían su número de teléfono en la web para descargársela, no sólo no se descargaban nada, sino que acababan pagando un SMS premium de hasta siete euros. En total, el detenido había reunido más de 40.000 euros.

Los expertos recomiendan no «robarle» la ‘wifi’ al vecino. Nunca se sabe quién puede estar al otro lado y a quién se le está dando acceso a tu ordenador

«Robarle el ‘wifi’ al vecino es otra lotería, sobre todo porque nunca sabes quién es el dueño de esa red y si detrás hay alguien que te deja su red abierta aposta para poder entrar en tu ordenador», explica Paco, para quien «no es una buena idea aprovecharse del internet gratis así como así». Algo que se extiende a redes inalámbricas de acceso libre como las que se ofrecen en organismos públicos, zonas de ocio, estaciones, aeropuertos u hoteles. «Nunca se sabe quién puede estar conectado», por lo que es mejor no hacer compras ‘online’ para no ofrecer los datos bancarios a la ligera.

La confianza es la única forma de acercarse a la seguridad. Navegar en sitios de comercio electrónico sólo en redes conocidas, descargar programas sólo de sus páginas oficiales o bajarse películas (aunque sea ilegal) sólo de sitios que ofrezcan algo de confianza, son normas básicas. A partir de ahí, tener un comportamiento responsable con la seguridad de tu PC evitará problemas o tener que acabar pasando al lado oscuro junto a ese 9,16% de la población que vive feliz desde que se olvidó de Windows.