“Con ‘El Diari Indultat’ queremos poner entre la espada y la pared el boom del fotolibro”



Pablo Chacón e Iván Navarro son dos de los organizadores de ‘El Diari Indultat’. 50 fotógrafos de referencia nacional darán su visión sobre las Fallas 2016. Los ejemplares no indultados en la campaña de crowdfunding arderán para siempre

“Con ‘El Diari Indultat’ queremos poner entre la espada y la pared el boom del fotolibro”

Parece que se está convirtiendo en tradición reunirme con los integrantes de Efedephoto, los fotógrafos Pablo Chacón e Iván Navarro, en La Murta, un bar con fundamento, situado en el corazón de Benimaclet. Con la bendición de un café con leche mañanero me cuentan el último proyecto que tienen entre manos junto a los también fotógrafos Eduardo Nave, Julio César González y Pollobarba. ‘El Diari Indultat’ nació como un envite. El fotógrafo Juan Valbuena (y colaborador del proyecto) le dijo a Eduardo Nave: “Oye, por qué no vamos 15 tíos a las Fallas, hacemos un fotolibro y luego lo quemamos. Que los valencianos sois mucho de quemar cosas”.

Luego el proyecto se les fue de las manos. Lo que iban a ser “15 tíos” se ha convertido en los algunos de los fotógrafos más laureados del país, referentes de la fotografía española. Pongamos nombres sobre el tapete: Miguel Oriola, Paco Junquera, Pablo Juliá, Miguel Trillo, Joan Fontcuberta, José Manuel Navia, Enrique Algarra, Pierre Gonnord, Sofía Moro, David Jiménez, Mikel Ponce, Carlos Spottorno, Sergio Belinchón, Paco Gómez, Ricardo Cases, Txema Salvans, Juan Valbuena, Tania Castro, Laura Martínez Lombardía, Carlos Luján, etcétera. La lista ronda los 50 artistas. Los fotógrafos, y también algunos escritores, plasmaran su particular visión de las Fallas durante los días 15, 16 y 17 de marzo en un trabajo colectivo sin precedentes en la historia de la fotografía española. Con el material entregado, el día 18 se editará, maquetará e imprimirán 5.000 ejemplares de ‘El Diari Indultat’ en formato periódico. La noche del 19 los ejemplares no indultados arderán en la Cremà de la Falla de Arrancapins. Los fotolibros se pueden indultar en Verkami, plataforma que acoge esta campaña de crowdfunding entre el 18 de enero y el 26 de febrero. Cada mecenas recibirá numerados y sellados los ejemplares que haya comprado. ‘El Diari Indultat’ no se volverá a reeditar nunca más. Unas horas después de ser impreso, quedará descatalogado. Su esencia arderá para siempre.

‘El Diari Indultat’ es un proyecto artístico predestinado a desaparecer, como la memoria perdida tan presente en la esencia misma del acto fotográfico.

Pablo Chacón (P.C.): Una de las cosas que queremos dejar en entredicho es el concepto del fotolibro y el boom del fotolibro porque, más que nunca, ‘El Diari Indultat’ es un fotolibro que va a ser histórico: nunca en la historia de España se han juntado 50 fotógrafos de tantas edades y disciplinas diferentes para un proyecto así. Solo va a ser posible sacar adelante el proyecto si la gente que consume fotolibros lo hace posible y compra los ejemplares. En realidad, queremos poner entre la espada y la pared el todo vale que está sucediendo en la edición de fotolibros. Vamos a hacer algo inédito y creemos que los amantes del fotolibro se van a sentir obligados a comprar, ya que estamos hablando de un documento con mucho valor histórico y fotográfico. Si no surge el proyecto, porque no llegamos a los 13.500 euros, será un fracaso pero al mismo tiempo servirá para demostrar que el boom del fotolibro es mentira. Además de todo esto, se da la circunstancia de que la esencia efímera de las Fallas concuerda muy bien con el acto fotográfico. Y que Valencia está viviendo un renacimiento político y social. Hay muchos ingredientes.

¿Cómo nace la idea?

Iván Navarro (I.N.): La idea surgió porque Juan Valbuena le dijo a Eduardo Nave: “oye, por qué no vamos 15 tíos a las Fallas, hacemos un fotolibro y luego lo quemamos. Que los valencianos sois mucho de quemar cosas”. Al principio el planteamiento no fue nada profundo. Más que la memoria perdida de la fotografía, la idea inicial era que nos mola quemar cosas, hacer algo que cuesta mucho dinero, tiempo y esfuerzo para luego quemarlo y verlo renacer.

De todas formas está muy bien ligado todo, os ha salido redondo.

I.N.: La verdad es que sí (ríe).

El nivel de los fotógrafos invitados es espectacular. Supongo que Fontcuberta se enamoraría del proyecto a la primera.

P.C.: Sí. De hecho, su respuesta cuando se lo propuse fue: “El fuego me enrrolla, Pablo”. Estamos invitando a mucha gente y en realidad no sabemos si el proyecto va a funcionar hasta que no pase la primera semana de la campaña, no sé si tendremos posibilidades económicas de llevar el proyecto a cabo.
I.N.: Hicimos una lista con nuestros deseos reales, una lista con los fotógrafos que nos gustaría invitar. Pensamos en Navia como cabeza de cartel.

¿Los organizadores vais a participar?

I.N.: Sí, aunque tendremos poco tiempo. Yo haré lo que hago todas las Fallas, salir por ahí a ver qué me encuentro.
P.C.: Yo ya he pensado lo que voy a hacer.

Estamos hablando de un proyecto cultural bastante revolucionario para lo que suele ser el contexto fallero.

I.N.: Por eso elegimos la Falla de Arrancapins. Oteando el horizonte fallero, es la única que conocemos que ha apostado por cosas culturales. Además es una falla que hacen los propios falleros, no ha perdido la esencia de las Fallas. Lo primero que nos dijeron fue: “Haced lo que queráis”.
P.C.: Además, el grado de humildad de la gente de esta falla nos pareció definitivo. Gente sin pretensión. Y es una de las fallas más antiguas de Valencia. Iba con nuestro perfil. Vender este proyecto a Nou Campanar no hubiera tenido ningún sentido.

Se está palpando cierto cambio social en Valencia. Mucha gente tiene la necesidad de participar de otra ciudad. ¿Creéis que las Fallas se verán seducidas por este movimiento?

I.N.: Desde luego falta volver a recuperar la esencia de las Fallas, que es algo que Arrancapins sí está haciendo. Los falleros de Arancapins se organizan para construir algo juntos.

Tendréis que intentar vender el proyecto al mundo fallero porque solo con los amantes del fotolibro será difícil.

P.C.: Sí, es lo que está intentando Pollobarba, nuestro ‘community manager’. Si de las 340 fallas que se plantan en la ciudad, cada una compra dos diarios, el proyecto se haría.
I.N.: La mejor manera de que los falleros se interesen por el proyecto es explicarles qué supone ‘El Diari Indultat’ y la calidad de los fotógrafos que vienen a dar su particular visión de estas fiestas.

¿Tenéis alguna idea en mente de cómo puede quedar el resultado final?

P.C.: Pensar en eso es algo que me pone. Qué van a hacer Fontcuberta, Navia o David Jiménez… A lo mejor hay fotógrafos que ni siquiera salen de la habitación.
I.N.: Va quedar algo muy guay. Estamos convencidos.