Los niños malditos del fútbol

Tienen 15 años. Son un par de chiquillos, aunque viéndoles jugar al fútbol nadie lo diría. Un ojeador les sacó de su casa, en Mali, con la promesa de convertirlos en estrellas del fútbol. Sus familias vendieron todo lo que tenían para poder costearles el billete, pero nunca los verán…