Periodistas en tiempos de Redes Sociales

Cambian los tiempos y también las formas de narrar los hechos. Las redes sociales se han convertido en el altavoz más democrático pero también en una especie de aspersor que a todos salpica con datos. Publicar a tiempo real supone esforzarse en ser todavía más consciente de qué se está…

Periodistas en tiempos de Redes Sociales

Cambian los tiempos y también las formas de narrar los hechos. Las redes sociales se han convertido en el altavoz más democrático pero también en una especie de aspersor que a todos salpica con datos. Publicar a tiempo real supone esforzarse en ser todavía más consciente de qué se está comentando en Facebook, retwiteando, o moviendo a través de Menéame. Por ese motivo, la Sociedad Americana de Editores de Periódicos (The American Society of Newspaper Editors, ASNE) ha elaborado un decálogo de buenas prácticas para navegantes activos y periodistas on line.

La primera premisa parte de una idea general, y es que las normas que rigen el periodismo tradicional deben continuar vigentes en estos espacios virtuales. Contrastar la información, ser preciso y veraz sí, sigue siendo necesario, aunque también hay que aplicarse especialmente en cuanto a la redacción y a la selección de imágenes. Al fin y al cabo, el objetivo final es que el lector entienda qué quieres decir.

Suponer que todo lo que escribes es público y utilizar las redes sociales para relacionarte con los lectores, profesionalmente, son dos de los puntos que aborda la Sociedad Americana de Editores en su decálogo. Compartir la información requiere un filtrado previo, una tarea de investigación que puede cambiar gracias a las aportaciones de quienes están al otro lado de la pantalla. Y si te equivocas, pues lo admites y rectificas. La transparencia es fundamental.

Muchos periodistas se están valiendo ya de redes como Facebook o Twitter para tomar el pulso a la ciudadanía. Por eso es tan importante informar al lector de tu condición de periodista publicando primero en tu blog y moviendo la información a través de las redes sociales, a continuación. Generar corrientes de opinión “meneando” sus propias conclusiones por doquier supone, tal y como advierten los editores americanos, andarse con ojo en cuanto a la interpretación de los hechos y saber con certeza dónde te estás metiendo. No en vano, advierten, nunca hay que perder de vista que las redes sociales son herramientas y no juguetes.