Banca ética, alternativas reales

Dónde invierten los bancos y las cajas de ahorro nuestro dinero, ¿Especulación urbanística, empresas que fabrican productos contaminantes, armamento? La desconfianza se ha apoderado del ciudadano de a pie porque somos más conscientes que nunca de los excesos cometidos por los profesionales de las finanzas pero ¿Qué podemos hacer? ¿Hay…

Banca ética, alternativas reales

Dónde invierten los bancos y las cajas de ahorro nuestro dinero, ¿Especulación urbanística, empresas que fabrican productos contaminantes, armamento? La desconfianza se ha apoderado del ciudadano de a pie porque somos más conscientes que nunca de los excesos cometidos por los profesionales de las finanzas pero ¿Qué podemos hacer? ¿Hay otras vías?

En este contexto surgen alternativas como los Bancos éticos. Entidades que se comprometen a mantener informados a los clientes sobre qué están haciendo con sus ahorros; a financiar proyectos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las personas y a respetar el medio ambiente.

Entre los máximos exponentes está Triodos bank, banco ético de referencia en Europa que cuenta desde 2009 con una sede en Valencia. Esta entidad no financia proyectos vinculados con la industria armamentística o a la especulación financiera, no presta sus servicios a quienes desean, por ejemplo, abrir un estanco o vender productos fabricados con piel pero sí a quienes fomentan, la cooperación o el desarrollo local.

En Alicante, Valencia y Castellón, por ejemplo, este banco ético ha financiado proyectos de energías renovables como Biotectura (Vall d’Uixó, Castellón), iniciativas de agricultura ecológica como Intereco, la Sociedad Española de Agricultura Ecológica (Valencia) o Herbes del Molí (Benimarfull, Alicante).

COOP57 también rige su actividad basándose en los principios de la banca ética. Ésta surge en Cataluña en 1996 a partir del intento de los trabajadores de la Editorial Bruguera por mantener sus puestos de trabajo. Cuando la editorial cierra definitivamente, un grupo de antiguos empleados crea un fondo con una parte del dinero de las indemnizaciones y comienza a promover proyectos económicos con el fin de crear lugares de trabajo de calidad. Años después se constituyeron COOP57 Madrid (2006), COOP57 Andalucía (2008) y COOP57 Galiza (2009).

Ser consecuente es a menudo difícil, pero no imposible.