Los dragones de Cortina custodian Valencia

Los dragones guardan Valencia. Sucede en aquellas ciudades con un importante legado modernista: estos animales mitológicos se agarran a los dinteles de las puertas, custodian las viviendas apostados en las fachadas, en columnas voladas y frisos. José Manuel Cortina Pérez (1868-1950) es el principal exponente en Valencia de esta arquitectura…

Los dragones de Cortina custodian Valencia

Motivo de la Casa de los Dragones. Foto de Ángel Villalba.

Los dragones guardan Valencia. Sucede en aquellas ciudades con un importante legado modernista: estos animales mitológicos se agarran a los dinteles de las puertas, custodian las viviendas apostados en las fachadas, en columnas voladas y frisos. José Manuel Cortina Pérez (1868-1950) es el principal exponente en Valencia de esta arquitectura modernista de estilo neomedieval y fantástico. Sus edificios, envueltos con motivos extraídos del ecléctico imaginario del artista, poblaron el primer ensanche de la ciudad a finales del siglo XIX y principios del XX.

De la treintena de construcciones levantadas por Cortina sólo se conservan seis. El resto de edificios fueron engullidos por un depredador nada mitológico: el urbanismo y la especulación. El Centre del Carmen acoge en su sala Refectorio, recién rehabilitada, grandes paneles, fotografías y planos de las obras olvidadas del arquitecto y los iconos centenarios que, todavía en pie, quedan en Valencia, Paterna, Torrent o Bétera. La exposición Fabular edificando, que se podrá visitar hasta el 4 de septiembre, exhibe las fachadas de Cortina cinceladas con motivos góticos, bizantinos e islámicos, siempre a las órdenes de la geometría.

Entre las calles Sorní y Jorge Juan podemos encontrar uno de los edificios más emblemáticos de Cortina y más representativos de su estilo, el medievalismo fantástico. En la fachada de la conocida como Casa de los Dragones, levantada en 1901, se pueden apreciar los saurios acompañados de ornamentos florales, elementos neogóticos e incluso una locomotora alada, símbolo del progreso. Los dragones de Cortina vigilan asimismo el número 3 de Félix Pizcueta y el 8 de la calle Caballeros, fachadas en las que dibujó otro de sus símbolos característicos: la cruz. Suyos son también 27 panteones del Cementerio General de Valencia y algunos chalets burgueses de localidades cercanas.

“Merced a esa magia gráfica, Cortina se permite el lujo de saltar de un lugar a otro y de una época a otra, fabricando para sus allegados y más fieles clientes un mundo medio feudal medio mil y una noches, salpicado de emblemas y caprichos”, señala Joaquín Arnau, director científico de la muestra. En ese mundo, juega un papel decisivo la figura del dragón, presente en múltiples culturas y mitologías, ya sea como guardián o como monstruo, como símbolo de la sabiduría o de la codicia.