¡Periodismo Real Ya!

Una de las grandes quejas de los ‘indignados’, concentrados en las plazas de ciudades de toda Europa y el mundo desde el pasado 15 de mayo, ha sido el papel clave que han jugado los medios de comunicación en pudrir el sistema supuestamente democrático. Los periodistas se han olvidado de…

¡Periodismo Real Ya!

Una de las grandes quejas de los ‘indignados’, concentrados en las plazas de ciudades de toda Europa y el mundo desde el pasado 15 de mayo, ha sido el papel clave que han jugado los medios de comunicación en pudrir el sistema supuestamente democrático. Los periodistas se han olvidado de su labor social y su conciencia crítica para convertirse en palmeros de los polos de poder económico y político.

El periodismo ha reaccionado. En la acampada de la Puerta del Sol de Madrid ( @acampadasol ) se concentraron un puñado de profesionales de la comunicación y ciudadanos en general en uno de los grupos de trabajo para redactar el manifiesto ‘Periodismo ético ya’ (PEY), que en solo cuatro días ha logrado 606 firmas de adhesión y más de un millar de seguidores en Facebook. Es también un hashtag vivo en Twitter ( #periodismoeticoya ) que recibe apoyos desde todos los puntos del planeta.

El manifiesto es un decálogo de medidas a aplicar para conseguir que los medios de comunicación respondan a su naturaleza de ayudar a comprender el mundo a quienes los siguen. Porque cualquiera que haya estado más de dos semanas en una redacción sabe que, en muchas ocasiones, las informaciones se elaboran con el objetivo de enmarañar más que aclarar la realidad.

Hay más. La publicidad manda sobre los contenidos. El manifiesto aboga porque acabe la dictadura de ‘quien paga, manda’, que se aplica con mayor virulencia a raíz de la crisis económica, que está afectando a los medios de forma severa. Al final, esta misma crisis es la que sirve de excusa para mantener a los informadores en unas condiciones laborales precarias, y para deshacerse de los periodistas más veteranos y experimentados, un asunto que también se trata en el manifiesto.

Es preocupante para la plataforma ciudadana PEY la concentración de medios de comunicación en manos de unos pocos, quienes pueden pagarlos, es decir, las grandes corporaciones y fortunas. Propone poner límites a esta concentración, porque peligra la libertad de información, mediante la creación de un ‘Observatorio de medios’ para que los ciudadanos sepan quién les está informando realmente.

Entre otros puntos, el manifiesto exige unos medios públicos que no se privaticen y que se mantengan independientes del poder político, que se cree un estatuto del periodista, que se aplique efectivamente el código deontológico de la profesión para garantizar la buena praxis, y que se desarrolle la cláusula de conciencia para proteger la independencia del periodista.