Caricias de un clown: Daniele Finzi Pasca

Cuenta Daniele Finzi Pasca (Lugano, 1964) que nacer en el seno de una familia de fotógrafos (su bisabuelo, su abuelo y su padre lo fueron) ha influido en sus espectáculos de circo y de teatro porque aprendió a mezclar, superponer y jugar con momentos robados al tiempo. “En mis espectáculos,…

Caricias de un clown: Daniele Finzi Pasca

Cuenta Daniele Finzi Pasca (Lugano, 1964) que nacer en el seno de una familia de fotógrafos (su bisabuelo, su abuelo y su padre lo fueron) ha influido en sus espectáculos de circo y de teatro porque aprendió a mezclar, superponer y jugar con momentos robados al tiempo. “En mis espectáculos, simplemente muevo esas imágenes”, explica este director, autor, coreógrafo y clown. En Corteo, la obra que ha creado para Cirque du Soleil y que en estos momentos se representa en Valencia (el 28 de julio se trasladará a Alicante), un clown contempla su propio funeral, lo que sirve de hilo narrativo a una historia que yuxtapone lo trágico y lo cómico, el cielo y la tierra, dos mundos separados por la cuerda de un funambulista, que pasea tranquilo a sabiendas de que el equilibrio es el único lugar desde donde se pueden contemplar ambos universos. La realidad y los sueños convergen en un punto: la ilusión.

En la ilusión del clown, el cortejo fúnebre es un carnaval en el que desfilan personajes pintorescos: malabaristas que se retan; acróbatas que desafían a la gravedad en una cama, el territorio de los sueños; gigantes que lloran; bailarinas meciéndose en lámparas de araña que transitan cerca de los ángeles; escaleras que se mantienen erguidas por la destreza del equilibrista; actores que se mofan en un teatro minúsculo dentro de una carpa de circo diseñada con una morfología frontal, como la de un teatro. Todos los números son símbolo, nostalgia y lirismo.

Y en el centro de la historia: el clown, figura que Finzi Pasca ha dotado de complejidad y sabiduría. “El clown no es un cómico, ellos se ocupan de la estupidez humana. Por el contrario, el clown estudia la incoherencia, y la incoherencia tiene necesidad de inteligencia, una inteligencia que se aleja de la visión común de los dramas, que cambia la dimensión de las cosas, que transforma la proporción de la realidad”, explica el dramaturgo suizo en una carta que escribió al Cirque du Soleil en 2004, un año después de que le encargaran la escritura y dirección de Corteo, la obra más narrativa estrenada hasta ahora por la compañía canadiense.

A Finzi Pasca siempre le ha fascinado el universo clownesco, desde que fundara el Teatro Sunil, que todavía dirige, donde desarrolló el “teatro de la caricia”, una técnica interpretativa caracterizada por la humanidad, el espíritu lúdico, la magia y el viaje interior que invaden la veintena de espectáculos de esta compañía, que toma el nombre, Sunil, de un joven hindú que Daniele vio morir mientras trabajaba en la India cuidando enfermos terminales, allá en la década de los ochenta.

Cirque du Soleil

El espíritu del joven hindú sobrevuela los espectáculos del Teatro Sunil, en especial Ícaro, una obra pensada para un solo espectador que conmovió al mundo desde su estreno, hace 17 años. Finzi Pasca es, además del creador, el intérprete de este soliloquio protagonizado por un clown. Una persona elegida del público espera desde la cama con mosquiteras de un hospital (de nuevo la cama, la noche, los sueños…) las caricias de un antihéroe, un coleccionista de derrotas capaz de hacer reír y llorar casi al mismo tiempo, que encuentra elementos cotidianos con los que resistir la enfermedad y el dolor. Daniele se tizna con carbón la nariz y se catapulta al universo clownesco, desde donde puede transformar la parrilla de la cama en un instrumento musical o encontrar en un armario las puertas a otro mundo.

Ícaro es un canto a la libertad creado por un hombre, un clown, que compone sus espectáculos con el mismo material con el que se tejen los sueños. Para conseguirlo, “lo cotidiano se vuelve especial y la vida aparentemente común se vuelve heroica”, comenta el artista en el libro de Facundo Ponce de León Daniele Finzi Pasca: Teatro de la caricia. En esta entrevista, el autor de Corteo e Ícaro, pero también de Nomade, Rain y Nebbia (que Teatro Sunil coproduce con Cirque Eloize), de Donka o de la Ceremonia de clausura de la Olimpiadas de invierno de Torino, explica: “Soy un clown y cuento historias de héroes perdedores, de aquellos que hacen lo que pueden con lo que son, que con honor y dignidad pierden casi siempre. Aquellos que al final de la historia se desvanecen discretamente”.