“Hay vida antes de la muerte”



Parecerá una simple evidencia postular que “hay vida antes de la muerte”, como hace Eduard Punset en su último libro ‘Viaje al optimismo’. Sin embargo, esta afirmación encierra una concepción diferente del miedo, de la fe, de la tecnología, de la felicidad, del tiempo. Conceptos observados con perspectiva, sin dogmas,…

“Hay vida antes de la muerte”

Parecerá una simple evidencia postular que “hay vida antes de la muerte”, como hace Eduard Punset en su último libro ‘Viaje al optimismo’. Sin embargo, esta afirmación encierra una concepción diferente del miedo, de la fe, de la tecnología, de la felicidad, del tiempo. Conceptos observados con perspectiva, sin dogmas, que al divulgador le sirven para augurar un futuro mejor.

Eduard Punset, antes de presentar 'Viaje al optimismo' en Valencia. Foto: R. H.

Eduard Punset, antes de presentar 'Viaje al optimismo' en Valencia. Foto: R. H.

Si uno piensa que la esperanza de vida aumenta dos años y medio cada década en los países desarrollados, que la medicina regenerativa permitirá dentro de poco reemplazar células, tejidos u órganos humanos dañados y que la lectura del genoma descifrará las enfermedades que podemos encontrarnos en el futuro, se atisba una senectud más activa, más plena. El afamado divulgador científico recoge en su último libro algunos descubrimientos antropológicos y científicos que conducen a afirmar que “no hay razón para el pesimismo”. En palabras del propio Punset:
Portada de 'Viaje al optimismo', de Eduard Punset.

“Lo que se pretende con ‘Viaje al optimismo’ es, sencillamente, llamar la atención sobre constataciones inapelables, como que hay vida antes de la muerte; que la felicidad es la ausencia del miedo; que ha terminado, gracias a la tecnología, la guerra cruenta entre los que no tienen nada y los que se aferran a lo único que tienen; que la intuición es una fuente del conocimiento tan válida como la razón; que hoy es posible gestionar las emociones básicas y universales, y que empezamos a desentrañar algunos secretos fundamentales de la vida como el ADN”

Con este cajón de ideas y descubrimientos, el presentador de ‘Redes’ (La 2) traza un camino para abrir los ojos a una sociedad que se siente oprimida, y en algunos casos aplastada, por la coyuntura actual. La primera parada de ese viaje al optimismo es la “equivocada” concepción del tiempo que nos lastra por instantánea y fugitiva. En este punto, Punset aconsejaría coleccionar fósiles para contemplar una concepción del tiempo geológica y construir un reloj mental menos cortoplacista. “Cuando estalla el miedo se aplazan todos los objetivos a largo plazo, como construir una morada, enamorarse o tener otro hijo, y se supedita todo a la inmediatez del corto plazo; lo único que importa entonces es, sencillamente, sobrevivir”.

La segunda parada es el descubrimiento de que “la crisis no es planetaria”, sino que afecta a unos países específicos “que cometieron errores notables, como vivir durante años por encima de sus posibilidades”. Punset reflexiona a cada paso que avanza por el libro y nos pide que nos preocupemos menos por la toma de decisiones y que confiemos más en la intuición. ¿Para qué sirve la voluntad inconsciente? “La vida requiere tantísimas decisiones, hay tantos estímulos a nuestro alrededor, que nos veríamos enseguida abrumados si no tuviésemos un proceso automático (no consciente) para ocuparnos de muchas de ellas”.

Pegados a los demás

El libro es una lucha contra la opresión del tiempo, del mundo, de lo que sabemos, de lo que nos han dicho. “Tampoco es cierto, insisto, que todo tiempo pasado fuera mejor, sino todo lo contrario. El optimismo que debiera presidir el análisis de lo que viene arranca del hecho comprobado de que los niveles de violencia están disminuyendo y los de altruismo aumentando”.

Con 135.000 seguidores en Twitter y 660.000 fans en Facebook, Punset subraya que las redes sociales son buenas aliadas y anima aprovechar los beneficios de permanecer juntos. Algo que ya demostró la selección natural cuando premió a los organismos pluricelulares por delante de los unicelulares. “Por primera vez en la historia de la evolución, somos conscientes de que estar pegado a los demás representa una ventaja incuestionable. Formando parte de la manada, ya no digamos liderándola, es más fácil ser feliz y optimista”. A qué esperamos.