Ética empresarial para salir del pozo

José Félix Lozano es valiente. Pese a la montaña de noticias sobre casos de corrupción, con el sistema económico financiero y laboral temblando, defiende que la ética empresarial es posible. «Ahora más que nunca hay que pensar en las consecuencias que tiene lo que hacemos», aconseja. Todos los días vemos…

Ética empresarial para salir del pozo

José Félix Lozano es valiente. Pese a la montaña de noticias sobre casos de corrupción, con el sistema económico financiero y laboral temblando, defiende que la ética empresarial es posible. «Ahora más que nunca hay que pensar en las consecuencias que tiene lo que hacemos», aconseja.

José Félix Lozano, autor de 'Qué es la ética de la empresa'.

José Félix Lozano, autor de 'Qué es la ética de la empresa'.

Todos los días vemos anuncios publicitarios sobre la obra social de alguna organización, institución o empresa. Unos desarrollan proyectos contra la discriminación social, otros luchan contra la desigualdad y algunos toman medidas para proteger el medio ambiente. ¿Es verdad lo que dicen? ¿Por qué lo hacen? Y, ¿por qué nos lo cuentan? Esas iniciativas son parte de la ética empresarial, de la que José Félix Lozano es un experto. «La ética de la empresa es una disciplina que se preocupa de identificar y gestionar, en la medida de lo posible, la dimensión ética en las organizaciones, ya sean instituciones o empresas», aclara.

Nació en Teruel hace 42 años. Es Doctor en Filosofía por la Unexiversitat de València y profesor titular de la Escuela Universitaria de Ética y Cooperación al Desarrollo en la Universitat Politècnica de València, donde también dirige el Máster de Responsabilidad Social Corporativa. En su último libro, ‘Qué es la ética de la empresa’ publicado por la Editorial Proteus, expone que vivimos en una realidad en la que «tenemos problemas éticos en las empresas y por lo tanto lo primero que hay que hacer es identificarlos y luego intentar solucionarlos». Lozano es miembro de la comisión ejecutiva de la Fundación ÉTNOR y siempre recuerda que la ética empresarial no es una moda, que ya existe desde los años 70. Eran momentos en los que había un gran descrédito en las instituciones motivado por grandes escándalos de corrupción y desastres como Bhopal, y que «ponen de manifiesto la importancia de actuar de forma ética, porque se habían originado por conductas irresponsables, personas que no habían asumido su responsabilidad».

Afirma Lozano que las organizaciones tomaron conciencia de que todo esto es muy importante, «de que nos jugamos mucho y de que las empresas necesitan confianza para vivir». ¿Cómo se incrementa la confianza en una organización? «No la puede imponer, no es cuestión de más leyes, es cuestión de que haya comportamientos asumidos libremente por los responsables de las organizaciones para actuar de una forma determinada».

Pero tampoco depende solo de los trabajadores. Debe ser un equilibrio entre el comportamiento ético de las personas, «porque si en tu empresa se incentiva la competitividad salvaje te acabas adaptando», y el de las organizaciones. Y tiene que ser real por ambas partes. Son conocidos casos en los que se han desarrollado informes de responsabilidad social «como una pura estrategia de imagen, donde no había una convicción real; en cuestiones éticas, si no puedes cumplir algo no digas nada».

Presentación del libro de Lozano en la Casa del Libro de Valencia.

Presentación del libro de Lozano en la Casa del Libro de Valencia.

Estrategias y réditos

Aunque parezca un tema demasiado filosófico, la ética empresarial está en el día tras día de la ciudadanía. Félix Lozano recuerda que no hay que demonizar a las empresas porque problamente estamos avalando sus comportamientos. «Tú, como consumidor, tienes un poder que seguramente no estás utilizando. Por ejemplo, como ahorradores, a la hora de decidir en qué banco ponemos nuestro dinero, casi nadie nos guiamos por criterios éticos».

No es fácil saber si las iniciativas sociales de una entidad responden a una estrategia de marketing o no, pero Lozano considera que para evaluar su honestidad se pueden utilizar varios criterios. La consistencia: «que no sea algo temporal», y la coherencia: «no puedes decir que colaboras con la construcción de una escuela en un lugar del mundo y luego estar en otra parte del mundo utilizando trabajo infantil».

Ahora, en época de crisis de todo, parece impensable que las empresas recuerden que deben devolver algo a cambio del beneficio que obtienen de su actividad, cualquiera que sea. Que caigan en la cuenta de que tienen una obligación social con la ciudadanía y el medio ambiente, por poner solo dos ejemplos. «Mucha gente ha tomado decisiones muy irresponsables y por eso estamos donde estamos. No han tenido en cuenta las consecuencias que sus decisiones generaban a una gran cantidad de gente inocente. En este momento lo más importante es recuperar la ética y los valores».