Valencianos en las olimpiadas de la cocina

El ‘Bocuse D’Or’ es el Campeonato del Mundo de Cocina. Se disputa cada dos años desde 1987 y vivirá su próxima edición en 2013. Para participar en él, Evarist Miralles y Carlos Monsonís deben superar un último escollo: el ‘Bocuse D’Or’ Europa 2012, que se celebra hoy y mañana en…

Valencianos en las olimpiadas de la cocina

El ‘Bocuse D’Or’ es el Campeonato del Mundo de Cocina. Se disputa cada dos años desde 1987 y vivirá su próxima edición en 2013. Para participar en él, Evarist Miralles y Carlos Monsonís deben superar un último escollo: el ‘Bocuse D’Or’ Europa 2012, que se celebra hoy y mañana en Bruselas, y para el que llevan meses entrenando sin descanso.

Evarist Miralles y Carlos Monsonís. Imagen extraída del cartel oficial del equipo español.

Evarist Miralles y Carlos Monsonís. Imagen extraída del cartel oficial del equipo español.

Veinte chefs del viejo continente se enfrentarán en el ‘Bocuse D’Or’ Europa. Sólo 12 se clasificarán para la prueba final de la competición gastronómica más prestigiosa del mundo, que se celebra en Lyon el año próximo. “Cinco horas, tú y tu ayudante contra todos”, destaca Evarist en una entrevista telefónica en la que, con voz cansada tras 12 horas de trabajo, explica las dificultades y pormenores de la prueba. “Son muchos movimientos desde que pelas la primera patata hasta que pones la última hierbecita, está milimetrado el tiempo. Las tres primeras horas tienes que concentrar el máximo de trabajo posible porque te vas agotando”, destaca.

El cocinero de Pego está acostumbrado a competir. El pasado 13 de abril se alzó con el título de Mejor Cocinero Español en la duodécima edición del Campeonato de Cocineros de España. Este galardón le abrió las puertas del ‘Bocuse d’Or’ 2012. Es el primer valenciano que ostenta este honor. Su mano derecha en la cocina es Carlos Monsonís, mientras que los capitanes del equipo son el estrella Michelin Ricard Camarena y Paco Roncero. El resto de la formación, con una labor de asesoramiento, la componen ilustres de la gastronomía española: Joan Roca, Quique Dacosta, Susi Díaz, Paco Torreblanca, Daniel Álvarez, Kristian Lataud y Bern Knoller.

Miralles, a la izquierda, elaborando un plato con la ayuda de Monsonís. Foto cedida por la candidatura española.

Miralles, a la izquierda, elaborando un plato con la ayuda de Monsonís. Foto cedida por la candidatura española.

En el concurso, de corte afrancesado y clásico, los veinte tándem de cocineros tienen un tiempo determinado para elaborar un menú que debe contener en esta edición gambas, pollo y lenguado. Cada equipo busca encandilar al jurado con los sabores de sus creaciones, que no se desvelan hasta el día de la prueba. Pero en realidad importa todo: el sabor, la textura, la plasticidad, la historia del plato… Miralles, propietario de la empresa de catering El Bollit de Oliva, llevará a Bruselas sabores mediterráneos. “Mucho cítrico y anisado, muchos vinos y yerbas de Valencia, también salazones”.

El cocinero pegolino explica las dificultades que acarrea presentarse a esta competición representando a España, donde el concurso no es demasiado conocido y la financiación corre a cargo de los participantes. “Nos hemos levantado a las 7 de la mañana para entrenar, son las 7 de la tarde y estamos preparando el siguiente entrenamiento, mientras que los cocineros franceses, noruegos y daneses lo único que hacen es cocinar. Tienen gente que les limpia, que les pone todo en el sitio. Hacen cinco horas y se van a casa. Aquí en España no se entiende lo que es ‘Bocuse’. Nuestra candidatura lo que ha hecho es informar de qué es y de su importancia”.

El chef francés Paul Bocuse. Foto de Alain Elorza extraída Wikimedia Commons.

El chef francés Paul Bocuse. Foto de Alain Elorza extraída Wikimedia Commons.

El Bocuse D’Or, conocido como las ‘olimpiadas de la cocina’, se empezó a conocer en nuestro país hace cinco años por la película documental ‘El pollo, el pez y el cangrejo real’, un “thriller gastronómico”, según lo describe su autor José Luis López-Linares, que relata las peripecias y tensiones que sufrió el chef madrileño Jesús Almagro y su equipo durante la preparación y participación en la edición de 2007. La competición debe su nombre al fundador de la prueba, el cocinero francés Paul Bocuse, máximo representante de la ‘nouvelle cuisine’.

Al ver el documental se comprende que el reto de Evarist Miralles no es fácil. Pero él se muestra ilusionado con su participación (“por estar ahí ya eres ganador”) y por la importancia gastronómica que está adquiriendo el País Valenciano. “Va a más. Siempre se nos ha tildado de la tercera o la cuarta potencia gastronómica dentro de España. Hoy tenemos el relevo generacional asegurado, mientras que en Cataluña y el País Vasco todavía están los grandes tótems de la gastronomía española y no hay jóvenes restauradores. Vamos a ser un destino turístico gastronómico impresionante”, subraya el alicantino, quien, al ser interrogado por su plato preferido, dice que “depende del estado de ánimo”, pero, si hay que elegir, lo tiene claro: “arroz con costra, y si es de mi madre mejor todavía”.