El debate está servido



La desigualdad de género es un hecho y nos perjudica a tod@s, pues los planteamientos feministas pueden aportar soluciones alternativas a los problemas que acosan a la sociedad. Un mar de ideas inunda Alicante cada primer lunes de mes; se plantean en un espacio nacido y concebido para el debate….

El debate está servido

La desigualdad de género es un hecho y nos perjudica a tod@s, pues los planteamientos feministas pueden aportar soluciones alternativas a los problemas que acosan a la sociedad. Un mar de ideas inunda Alicante cada primer lunes de mes; se plantean en un espacio nacido y concebido para el debate. Un foro abierto a todos los públicos.

Viñeta de Diana Raznovich, ilustradora y participante en el Aula de Formación y Debate Feminista de la UA.

Dibujos realizados por Diana Raznovich para acompañar la última sesión del Aula de Formación y Debate Feminista de la UA.

Son profesoras, abogadas, enfermeras, artistas… Son mujeres, muy conscientes de su posición y luchan por una igualdad real. Una vez al mes se reúnen en el Aula de Formación y Debate Feminista de la sede de la Universidad de Alicante (UA). Es un punto de encuentro en el que exponen sus inquietudes, las estudian, analizan y discuten.

La cuestión es hacer circular el conocimiento con el fin de invitar a la reflexión y, en el día a día, a la acción. Tratan la violencia de género, la incidencia de las políticas de igualdad, el ciberfeminismo, soluciones a la crisis, cultura de paz… temas sobre los cuales han arrojado luz siempre desde una perspectiva de género y casi siempre para constatar que la mujer queda al margen de la toma de decisiones o su labor es silenciada.

La crisis ha frenado la aplicación de la Ley de Igualdad. «En los años de gobierno progresista, se implementaron diferentes medidas, como la ley del aborto. La modificación que pretenden realizar limita la libertad y capacidad de decisión de la mujer», comenta Alejandra Ferradas, una de las coordinadoras. En el aula han detectado que «a partir del 15M ha crecido el interés de la sociedad por el feminismo, se ve como una alternativa». De ahí, que la tarea de reflexión y toma de conciencia que se lleva a cabo en ella resulte ahora especialmente decisiva. El tema de la igualdad parecía superado, pero la realidad hacer aflorar otra verdad, como que en los libros de texto de ESO sólo aparecen un 12% de mujeres o que el hombre sigue cobrando de media un 20% de más que la mujer.

En una era en la que todo corre deprisa parece que quedan pocos espacios para la reflexión y el debate, cuando en realidad «hace falta total y absolutamente, y más con los tiempos que se acercan», advierte Teresa, una de las participantes. «Todo lo que aprendes lo llevas a la vida diaria: es concienciación, formación y luego intervención. No he sido consciente de la toxicidad que me legaron mis padres. Gracias a esto me he descubierto como mujer: aprendes, eres consciente y actúas en consecuencia. Toda la toxicidad de mi educación la arrastré en mi matrimonio».

El aula sirve para poner en común la experiencia de diversos colectivos agrupados en torno a la Plataforma Feminista de Alicante, como GLTB, CEM, Clásicas y Modernas, Sorámbulas o Luna de Villena, a los que muchas pertenecen. Su labor no se queda en las palabras, sale del aula para llegar incluso a la mesa del Síndic de Greuges ante quien han denunciado el incumplimiento de la Ley de Igualdad en la educación y en la cultura valenciana.

Así transcurre un primer lunes de mes

Para empezar, una cálida bienvenida. Hay casi una veintena de participantes, un único varón entre ellas. Se comenta la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU que destaca el papel que desempeña la mujer en la solución de conflictos y, en concreto, del libro ‘1325 mujeres tejiendo la paz’. Es una obra colectiva que recoge semblanzas de mujeres que ha promovido activamente la paz.

Se destacan figuras como la de Amira Hass, una periodista que entiende su profesión como una forma de vigilar los centros de poder; o Aminata Traoré, que propone la microresistencia contra la macrodominación; así como la de Carla Del Ponte quien, como fiscal del Tribunal Penal para la ex Yugoslavia, ordenó la detención del ex presidente serbio Slobodan Milosevic. De sus perfiles se desprenden valores a promover: compartir, comunicar, cuidar, valorar, denunciar, resistir, defender, escuchar, unir, armonizar, crear.

Acaba la exposición e inmediatamente surgen los comentarios, citas que bien merecen ser recogidas y meditadas:

«A excepción de Del Ponte, todas son prácticamente unas desconocidas, una invisibilidad que se debe en parte a que su trabajo no ha tenido reflejo en los medios. Muchas han centrado sus esfuerzos en lo social, que es a lo que tiende la mujer, y lo social no tiene prestigio

«Hay mujeres interviniendo activamente en las negociaciones de paz con ETA y no se dice

«Los valores feministas son valores de paz y, por tanto, están más vigentes que nunca

«Hay que potenciar lo micro, valorarlo frente a la corrupción, la locura, la depredación»

«Las leyes democráticas están pero hay que hacerlas cumplir. Hay que exigirle al gobierno que aplique la ley de Igualdad»

Y una propuesta para concluir: escribir a ONU Mujeres para preguntar cuándo se organizará otra Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Mujer. La última se celebró en Pequín en 1995 y de ella surgió un importante plan de acción para eliminar los obstáculos en su avance social.

El siguiente debate tendrá lugar el lunes 4 de junio. Será la última sesión de un curso, pero la primera de otro, puesto que se propondrán nuevos temas, nuevas inquietudes de cara al próximo. Las mujeres son mayoría, pero se trata de un foro abierto a toda persona interesada en combatir la discriminación por sexo.