¿Una semilla de Ana Frank en Les Corts?



El jardín de Les Corts Valencianes alberga un majestuoso ficus centenario que atrapa las miradas de quienes pasean por allí. Cerca, más pequeño y delgado, comienza a brotar un castaño que pasa desapercibido. Se trata de un retoño del árbol de Ana Frank. Recuerda el horror del Holocausto y simboliza la…

¿Una semilla de Ana Frank en Les Corts?

El jardín de Les Corts Valencianes alberga un majestuoso ficus centenario que atrapa las miradas de quienes pasean por allí. Cerca, más pequeño y delgado, comienza a brotar un castaño que pasa desapercibido. Se trata de un retoño del árbol de Ana Frank. Recuerda el horror del Holocausto y simboliza la esperanza de un mundo abierto y tolerante.

Ana Frank

Ana Frank contemplaba un árbol desde su escondite en Amsterdam, un castaño de Indias de flores blancas.

Ana Frank contemplaba un árbol desde su escondite en el Amsterdam ocupada por los nazis, en la ‘Casa de Atrás’, como le gustaba llamarlo a la joven. Su familia, de origen judío, tuvo que ocultarse durante dos años en la casa de atrás del edificio que albergó la empresa de su padre. Desde una ventana de ese refugio, la muchacha podía contemplar el ejemplar de castaño de Indias, de flores blancas, al que citó hasta en tres ocasiones en su legado.

El 12 de junio de 1929 nació Ana Frank, quien 13 años después recibió como regalo de cumpleaños un diario que, convertido en libro, resulta casi imprescindible para no olvidar las barbaries cometidas en nombre de una ideología y aprender de la tolerancia que desprende esta adolescente. Fue su padre, Otto Frank, quien decidió publicar las reflexiones de su hija bajo el título ‘La casa de atrás’.

«Los dos miramos el cielo azul, el castaño sin hojas con sus ramas llenas de gotitas resplandecientes, las gaviotas y demás pájaros que al volar por encima de nuestras cabezas parecían de plata, y todo esto nos conmovió y nos sobrecogió tanto que no podíamos hablar»

«Abril es realmente maravilloso; no hace ni mucho calor ni mucho frío, y de vez en cuando cae algún chubasco. El castaño del jardín está ya bastante verde, aquí y allá asoman los primeros tirsos»

«El castaño está en flor de arriba abajo. Además, está lleno de hojas y se ve mucho más bonito que el año pasado»

En 2005 se descubrió que el castaño, que tenía más de 200 años, estaba enfermo por una infección de hongos. La Fundación Anne Frank ordenó la recolección de sus frutos para hacerlos germinar y luego regalar los brotes a las Escuelas Ana Frank y a organizaciones de todo el mundo. El árbol se partió en dos en 2010, y en la actualidad quedan pocos esquejes de este ejemplar.

El árbol visto desde la ventana del refugio de Ana Frank

El árbol visto desde la ventana del refugio de Ana Frank.

Les Corts Valencianes recibieron este regalo en 2011 como símbolo del compromiso por la defensa de los derechos humanos y la tolerancia. La que fuera presidenta de Les Corts, Milagrosa Martínez, junto con el exconseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, el agregado cultural de los Países Bajos en España y el director de la Fundación Anne Frank en Holanda, entre otros, formalizaron la plantación del esqueje en el jardín del parlamento valenciano, que se ha reproducido en otros muchos lugares, como la Casa Blanca.

El ejemplar de castaño, guardado junto con otras plantas que adornan este espacio tan singular de Les Corts, recuerda una época no muy lejana en la que la intolerancia superó al individuo e, incluso, pudo acabar con él. El lugar que ocupa este árbol en la actualidad debería motivar el acuerdo y la tolerancia, debería constituirse en símbolo de la función parlamentaria, debería representar aquello que quisiéramos para la sociedad y para el bien común. Pero las raíces del esqueje todavía no han profundizado en el jardín de Les Corts Valencianes.