¡Al cine! pero sin palomitas…

Después de 27 ediciones, Cinema Jove se ha hecho un hueco en el panorama internacional de festivales de cine. Su vocación, fraguada a lo largo de los años, es poner el foco sobre los nuevos cineastas que darán de qué hablar en el futuro. Este artículo recupera algunos casos singulares…

¡Al cine! pero sin palomitas…

Después de 27 ediciones, Cinema Jove se ha hecho un hueco en el panorama internacional de festivales de cine. Su vocación, fraguada a lo largo de los años, es poner el foco sobre los nuevos cineastas que darán de qué hablar en el futuro. Este artículo recupera algunos casos singulares iluminados por el festival valenciano en su día.

Para un cineasta imberbe, alejado de la industria, ver su cinta sentado en una sala de cine, con palomitas o sin ellas, es casi una quimera. Foto: Rafa Honrubia.

Para un cineasta imberbe, alejado de la industria, ver su cinta sentado en una sala de cine, con palomitas o sin ellas, es casi una quimera. Foto: Rafa Honrubia.

El patio de butacas es un lugar exclusivo. No para el público. Los espectadores entran al cine con un cartón lleno de palomitas de maíz y sorben coca-cola con la pajita, ensimismados, como si el refresco fuera otra vida que se vive más allá de la pantalla. Sin embargo, para un cineasta imberbe, alejado de la industria, ver su cinta sentado en una sala de cine, con palomitas o sin ellas, es casi una quimera. El inmovilismo que caracteriza la industria cinematográfica desemboca en una repetición anodina de esquemas trillados. Supuestamente no fallan. Como ejemplo, el cine de secuelas que ha conquistado Hollywood. Hay también pantallazos inquietos y arriesgados que triunfan en taquilla (o simplemente: que están en taquilla). Pero no es lo más común, al menos en las salas españolas.

Por eso se agradecen foros y focos como Cinema Jove. Las primeras películas de un cineasta no suelen ser redondas. A cambio, los jóvenes realizadores (no es la edad la que determina la juventud cinematográfica) aportan grandes dosis de frescura y de inconformismo. En la mayoría de los casos, estas obras dejan entrever el universo por el que se moverá el realizador en el futuro. Y suelen ser necesarias para entender su filmografía.

Cantera del cine español

Un caso de dos carreras cinematográficas catapultadas a partir de Cinema Jove es el de Santiago Segura y Álex de la Iglesia. Es la historia de un encuentro que renovó el cine español de los 90. El expresidente de la Academia de Cine estrenaba en el festival ‘Mirindas Asesinas’, un cortometraje que ya daba cuenta de una de las señas de identidad del realizador vasco: el humor negro. Corría el año 1991 y Segura, que estaba repartiendo octavillas de su corto ‘Pequeñas viciosas’ tocado con sombreros extraños, abordó a Álex de la Iglesia, le dijo que su corto era “bestial” y le pidió que le guardara un papel en su primer largometraje. Dos años después se estrenó ‘Acción mutante’, producida por los hermanos Almodóvar, que inauguró un género fantástico muy castizo y una de las relaciones más fructíferas del cine español.

Quizá sea éste el encuentro más difundido, pero por Cinema Jove han pasado Daniel Sánchez Arévalo, Alejandro Amenábar, Nacho Vigalondo, Rodrigo Cortés, Juanma Bajo Ulloa, Paco Plaza, Javier Fesser, Eduardo Chapero-Jackson, Jaume Balagueró, Iciar Bollaín, Daniel Monzón y Sigfrid Monleón cuando aún eran unos desconocidos.

Laws of Gravity de Nick Gómez recogió unos cuantos premios

Laws of Gravity de Nick Gómez recogió unos cuantos premios.

Cinema jove y el mundo

Pero un festival internacional también adquiere un compromiso con la diversidad geográfica del cine de su tiempo. Un caso curioso más allá de nuestras fronteras es el del realizador estadounidense Nick Gomez. En 1993, gana el primer premio de la sección de largometrajes de Cinema Jove con ‘Laws of Gravity’. Una película también galardonada en el Festival de Berlín y en el Independent Spirit Awards (cuna del cine independiente norteamericano junto al Festival de Sundance). La crítica comparó este debut con ‘Blood Simple’ de los hermanos Coen y ‘Reservoir Dogs’ de Tarantino. En 1996, volvió a Cinema Jove con ‘New Jersey Drive’. Aunque Gomez sigue haciendo películas, la mayor parte de sus trabajos no llegan a la gran pantalla. Su nombre está asociado a algunos episodios de ‘House’, ‘Dexter’, ‘Oz’, ‘True Blood’ o ‘The Soprano’. Y esto es tendencia: muchas series televisivas de éxito se nutren de jóvenes talentos del cine indie.

Otra opera prima iluminada por los focos del festival, en 1994, fue el thriller ‘Public Acces’. Recibió un premio en Cinema Jove y otro en Sundance, lo que aupó a su director, un desconocido Bryan Singer, hasta los cielos hollywoodienses. En 1995 llegó ‘Sospechosos habituales’, en el año 2000 X-Men, en 2006 ‘Superman returns’ y en 2008 ‘Valkiria’. Cine y palomitas.

Un asiduo del festival es el italiano Matteo Garrone, ahora conocido internacionalmente por ‘Gomorra’ (2008), basada en la novela homónima de Roberto Saviano (todavía en busca y captura por la mafia italiana). Diez años antes de este revuelo, Garrone se llevó la Luna de Valencia con ‘Ospiti’. En 2003 llegó ‘L’imbalsamatore’, que ni siquiera llegó a estrenarse en salas comerciales. En la edición en que Cinema Jove celebró sus 25 años, el director romano se llevó un homenaje.

Dogma 95 y el Voto de Castidad

Merece una mención especial el paso por Cinema Jove del director danés Thomas Vinterberg, uno de los padres de Dogma 95, movimiento que creó junto a Lars Von Trier en 1995 y que postula un cine basado en valores tradicionales de historia, actuación y tema, y excluye el uso de efectos especiales. Precisamente la primera película que Vinterberg presentó en el festival valenciano, ‘It’s all about love’ (2003), rompe con los mandamientos de Dogma 95, conocidos como el Voto de Castidad.

Es imposible recopilar todos los nombres de realizadores que se han asentado en la industria a partir de Cinema Jove. Por añadir alguno más: el rumano Cristian Mungiu llegó en 2002 a Valencia con ‘Occident’ bajo el brazo. En 2007, Mungiu se destapa internacionalmente con la multipremiada ‘4 meses, 3 semanas y 2 días’, un maravilloso retrato sobre el aborto clandestino en la represora Rumanía de la década de los 80.

Dentro de la historia del festival, aparecen referentes del cine latinoamericano actual, como Pablo Stoll, Juan Pablo Rebella, Pablo Trapero, Ariel Rotter, Juan Villegas o Alicia Scherson. Pero también el valorado cineasta turco-alemán Fatih Akin (‘Soul Kitchen’); y Joaquin Lafosse, Radu Jude, Ruben Östlund, Maren Ade, Lukas Moodyson, Rafi Pitts o François Ozon. Muchos no aparecen en este artículo porque en esencia pretende reivindicar Cinema Jove como un foro necesario para el cine. Una torre de vigilancia que otea el talento. Cinema Jove también es historia del cine, del primer cine, del que se proyecta en salas que no venden palomitas.