Ani_mar proyecta sensación de movimiento

La animación consiste en proyectar sensación de movimiento. Y sirve de metáfora para describir el auge que está adquiriendo esta industria mágica en España. Ayer se conmemoró el Día Mundial de la Animación y cerró, con un golpe seco de claqueta, la primera edición del festival Ani_mar, que ha prometido…

Ani_mar proyecta sensación de movimiento

La animación consiste en proyectar sensación de movimiento. Y sirve de metáfora para describir el auge que está adquiriendo esta industria mágica en España. Ayer se conmemoró el Día Mundial de la Animación y cerró, con un golpe seco de claqueta, la primera edición del festival Ani_mar, que ha prometido seguir generando movimiento en 2013.

Cartel del Festival Internacional de Animación (Ani_mar) - Premio Miquel Guillem.

Cartel del Festival Internacional de Animación (Ani_mar)-Premio Miquel Guillem.

El Festival Internacional de Animación (Ani_mar)-Premio Miquel Guillem, organizado por la Universidad Politécnica de Valencia y Ca Revolta, en colaboración con la Filmoteca del IVAC, inauguró su historia con la participación de 50 cortometrajes (34 nacionales y 16 extranjeros) y “bastante éxito de asistencia”, según explica uno de sus promotores, el director del Master en Animación de la UPV, Miguel Vidal.

El germen de Ani_mar son las jornadas que Ca Revolta organiza en memoria del profesor de Bellas Artes y artista multidisciplinar Miquel Guillem, fallecido en diciembre de 2011. “Fue quien puso la semillita para que creciese el árbol de la animación en Valencia”, señala Vidal. El certamen nace “con vocación de continuidad” y bajo la premisa de convertirse en un punto de encuentro entre creadores y amantes de la animación.

Esta primera edición, “pequeña y sencilla”, según Vidal, otorga tres premios sin dotación económica: Mejor Cortometraje de Animación, Premio Especial del Jurado y Premio Especial del Público. Las estatuillas han recaído respectivamente en ‘Luminaris’, de Juan Pablo Zaramella; ‘Doomed’, de Guillermo García Carsí; y ‘The day I killed my best friend’, de Antonio Jesús Busto. El reconocimiento para los galardonados es notorio, si se tiene en cuenta que entre los 10 finalistas no premiados figuran el ganador de la 25ª edición de los Premios Goya al mejor cortometraje de animación español, ‘Birdboy’, y dos finalistas de este mismo concurso, ‘Zeinek gehiago iraun’ y ‘Ella’.

‘Luminaris’ cuenta la historia de un mundo controlado por la luz solar que arrastra a los habitantes a su paso. El protagonista trabaja como empleado en una monótona fábrica de bombillas, desde donde maquina una idea que podría revolucionar la vida de este mundo de luz magnética. El cortometraje emplea la técnica de la pixilación, una variante del stop-motion en la que los objetos animados son personas que se fotografían repetidas veces y se desplazan ligeramente entre fotograma y fotograma. La sensación de marionetas humanas que se deslizan al ritmo de la luz del sol engarza a la perfección con la historia de un filme redondo.

Guillermo García Carsí, creador de ‘Pocoyó’, una de las series de animación preescolar con más éxito de los últimos años, es el creador de ‘Doomed’, un delirante ‘cartoon’ que presenta a los descartados por la selección natural. “Un conjunto de extraños seres cuyos instintos en vez de enfocarles a la supervivencia parecen condenarlos a una absurda y cómica extinción, ante la atónita mirada del narrador”, expone la compañía de Carsí, El Señor Studio, en su web. Una cómica metáfora sobre el ser humano, tan empeñado en lograr su autodestrucción, en la que se reconocen las texturas y el entorno blanco de ‘Pocoyó’.

‘The day I killed my best friend’, el cortometraje seleccionado por el público en Ani_mar, relata las desventuras de Regla, una niña de nueve años que no soporta bañarse, y de su amigo imaginario, siempre pendiente de complacerla. A Regla le toca enfrentarse a su primera menstruación. Es momento de dejar de lado la infancia.

Uno de los extraños seres condenados por la selección natural en 'Doomed'.

Uno de los extraños seres condenados por la selección natural en ‘Doomed’.

«El empleo del futuro»

Una de las características de los filmes que se han presentado a esta primera edición de Ani_mar es precisamente su diversidad, tanto en las técnicas de animación empleadas como en las historias. “He visto cosas muy buenas de artistas noveles, en general mucha calidad”, destaca Miguel Vidal. El certamen refleja la ebullición que la animación está teniendo en los últimos años en España. Y no sólo en cuanto a creación. Pese a la destrucción de la industria cultural española, la animación genera trabajo y beneficios. “Es el empleo del futuro”, asegura Vidal. A pesar de la crisis económica (y su especial afección a la industria cultural), el sector de la animación no ha parado de crecer en los últimos cuatro años.

Según el Informe para la promoción y la difusión del sector de la animación en España como una industria cultural y creativa, encargado por la Federación Española de Asociaciones de Productoras de Animación (Diboos), es el sector del audiovisual que más exporta. El 70% de la facturación de estas empresas proviene del exterior. Lo que más llama la atención es que, según el mismo Informe, aún no se ha conformado un mercado estable con una producción constante, ya sea por falta de financiación, de formación reglada, etc. Sin embargo, la animación es una disciplina cada vez más demandada por la industria digital, así lo dictan los móviles y tablets, el mundo de la publicidad, el educativo o los videojuegos. Y por supuesto el cine. El horizonte ya no es un plano fijo. Da la sensación de que se está moviendo.