Una plaza pensada por todos

Urbanizaciones sin vecinos o piscinas sin agua. El desarrollo urbanístico de los últimos años ha demostrado que las ciudades crecen sin pensar en los ciudadanos. En Alicante, el traslado de la estación de autobuses dejó sin uso un espacio público que aún hoy permanece cerrado. El colectivo Ábrete Séneca busca…

Una plaza pensada por todos

Urbanizaciones sin vecinos o piscinas sin agua. El desarrollo urbanístico de los últimos años ha demostrado que las ciudades crecen sin pensar en los ciudadanos. En Alicante, el traslado de la estación de autobuses dejó sin uso un espacio público que aún hoy permanece cerrado. El colectivo Ábrete Séneca busca la implicación ciudadana para diseñar el futuro de la plaza.

Vista general de la Plaza de Séneca de Alicante, donde se ubicaba la antigua estación de autobuses. Foto: Ábrete Séneca.

Vista general de la Plaza de Séneca de Alicante, donde se ubicaba la antigua estación de autobuses. Foto: Ábrete Séneca.

Con el cierre de la estación de autobuses, Alicante ganaba una superficie de 10.000 metros cuadrados de suelo público en pleno centro. Los autobuses se marcharon, pero ese espacio “abierto” permanece cautivo entre vallas, abandono y suciedad. Como si se tratara de las palabras mágicas del cuento que daban acceso a la cueva de los tesoros, Ábrete Séneca persigue la fórmula para que la plaza se abra al público. Detrás hay un grupo de ciudadanos con una reivindicación: que el espacio público sea creado y disfrutado por todos.

La idea surgió en la Universidad de Alicante, como parte de un proyecto académico promovido por el profesor Paco Leiva, uno de los arquitectos alicantinos contemporáneos más reconocidos y defensor de una arquitectura sostenible. Así pues, tenemos a 45 futuros arquitectos elaborando propuestas de forma desinteresada para la remodelación de un área que, situada a medio camino entre la zona turística más visitada, la Explanada, y la zona comercial de mayor afluencia, la calle Maisonnave, «se está usando para hacer acopio de maquinaria». Vecinos y comerciantes califican su situación de “demencial”, además de “vergonzosa”. Al desmantelar la estación se retiró el alumbrado público. Algunos se sienten inseguros. Urge llevar actividad a la zona. Revitalizarla.

De los grandes proyectos a la arquitectura low cost

Entre los estudiantes, las propuestas son imaginativas y muy variadas, van desde un uso cultural o deportivo, a la creación de una ciudad-bici, pero la intención que prima es implicar a los ciudadanos. Ricardo Casal, miembro del colectivo, explica que «Ábrete Séneca es un portal que pretende concienciar a la gente de que los espacios públicos no pasan únicamente por decisiones de técnicos o de políticos. Queremos escuchar a la gente e incluir sus ideas, sus necesidades, en nuestras propuestas«.

En su horizonte tienen dos referencias. Una de ellas es el Campo de la Cebada de Madrid y la otra, la intervención en el barrio de Velluters de Valencia, ambas iniciativas ciudadanas que promueven el uso temporal de solares que han quedado en desuso por falta de financiación.

«En los tiempos que corren no se puede pensar en gastar excesivamente, el mobiliario urbano en general resulta muy caro -explica Casal-, la ciudad tardará en poder asumir ese gasto, pero podemos diseñar una serie de elementos más económicos que puedan cumplir la misma función. Nosotros lo llamamos arquitectura low cost. Se trata de suplir esos elementos con otros que no requieran un gran desembolso. Podemos crear zonas de arbolado, parterres hechos a base de objetos reciclados, áreas de juego o superficies expositivas».

Una cosa tienen clara,»si no hay un grupo cohesionado es difícil que la Administración nos escuche», así que el primer paso es despertar el interés de la gente y hacerles ver que tienen un espacio donde realizar actividades sin necesidad de realizar una fuerte inversión en infraestructuras. ¿Un ejemplo? Ubicar bajo las marquesinas de las antiguas paradas de autobús la feria del libro o los mercadillos que periódicamente se instalan en casetas provisionales en el paseo José Gadea.

Los elementos clave

El colectivo trata de poner en valor algunos elementos del entorno, que considera deberían formar parte de la nueva Plaza de Séneca:
Interior de la antigua estación de autobuses de AlicanteLa antigua estación de autobuses. Construido durante el franquismo, es un edificio protegido. Sus principales valores, la bóveda interior y los murales del artista Gastón Castelló, cuya conservación ha sido demandada por diferentes colectivos. Desde que se cerró ha habido muchos planes para él: museo, centro de salud, dependencias de Protección Civil e, incluso, un mercado de delicatesen. De momento, todos ellos paralizados.

Vista de la antigua estación de autobús de Alicante en la Plaza de SénecaLas marquesinas de las paradas forman parte de la fisonomía de la plaza desde hace más de medio siglo, aunque desaparecen del último proyecto oficial (ya no están protegidas dentro del último PGOU). Un error, para el equipo de arquitectos, ya que “aportan valor al edificio” y podrían tener una funcionalidad, como generar sombra en la futura plaza. «Tenemos propuestas para ajardinarlas, colocar pasarelas, convertirlas en plataformas de juegos o aparca-bicis», añade Ricardo Casal.

Naves de Saneamiento en la Plaza de Séneca de AlicanteLas naves de saneamiento del puerto fueron levantadas a principios del siglo XX en uno de los laterales de la plaza. Su fachada modernista oculta un interior semisoterrado que alcanza los 16 metros de altura. Para su utilización, hay propuestas que incluyen la creación de ágoras, toboganes, pistas de skate y anfiteatros. La Asociación Cultural Alicante Vivo las defiende como parte del escaso patrimonio arquitectónico de la ciudad y ha solicitado formalmente su protección.

Estación de bomberos de la plaza de Séneca de AlicanteEl edificio de Bomberos. Dentro de unos meses, los efectivos se trasladaran a un nuevo parque y éste podría quedar vacío. Se trata de una construcción con espacios a diferentes alturas que los estudiantes proponen incorporar a la plaza mediante la peatonalización de la calle.

El parking, aparcado

La remodelación de la plaza acumula varios proyectos frustrados. En principio, allá por 2011, incluía un aparcamiento subterráneo. Iba a suponer un coste cero para las arcas municipales. La empresa que lo construyera, lo explotaría posteriormente mediante una concesión de 40 años. Debía asumir la urbanización de la plaza y restaurar la estación. La primera empresa que se presentó no obtuvo financiación, así que se convocó un nuevo concurso, éste con condiciones más flexibles. El proyecto ya no comprendía la rehabilitación del antiguo edificio y el Ayuntamiento autorizaba para el parking las tarifas más caras de la ciudad. «Están haciendo un uso mercantilista del espacio público alquilando trozos de ciudad a determinados negocios», denuncian desde Ábrete Séneca. Hace unos meses la única empresa que se presentó al segundo concurso quiso imponer nuevas condiciones, que no han prosperado.

Finalmente, Séneca se quedará sin aparcamiento. Falta saber cuándo tendrá una plaza