«La música es comunicar por encima de todo»

Jorge Pérez es Tórtel, pero Tórtel es algo más que Jorge Pérez. El músico valenciano, curtido en proyectos de recorrido como Ciudadano o Maderita, se rodea de confianza, madurez y amigos en ‘Entusiasmo’, un disco positivo que levanta la bandera del folk mediterráneo. Viviendo la vida con buen rollo. Tórtel…

«La música es comunicar por encima de todo»

Jorge Pérez es Tórtel, pero Tórtel es algo más que Jorge Pérez. El músico valenciano, curtido en proyectos de recorrido como Ciudadano o Maderita, se rodea de confianza, madurez y amigos en ‘Entusiasmo’, un disco positivo que levanta la bandera del folk mediterráneo. Viviendo la vida con buen rollo.

Jorge Pérez es el alma de Tórtel. Foto: David Fernández Huerta.

Jorge Pérez es el alma de Tórtel. Foto: David Fernández Huerta.

Tórtel es el resultado de la suma de muchas cosas. Una de las principales, la amistad de Jorge Pérez y Joaquín Pascual, corredor de fondo del indie nacional. Travolta, Mercromina o Sufin’ Bichos están en su currículum. El empuje de Pascual fue determinante para que las composiciones vieran la luz y para encontrar la valentía que rezuma un disco que está entre los más aclamados del año recién cerrado.

Rara es la lista de los mejores discos nacionales de 2012 en la que no aparezca Tórtel.
En muchas no estábamos también (ríe). Estoy contento. El reconocimiento de los medios está muy bien. A uno le anima a seguir haciendo canciones y sirve un poco para coger aire y confianza de cara a afrontar nuevas aventuras. Grabar es complicado, tener la ayuda de una discográfica también, irte a tocar por ahí es muy muy difícil y generas casi más gastos que beneficios… No es una época muy boyante para proyectos más pequeños. Todo el apoyo que viene, súper bien recibido; a uno le da sobre todo confianza. Encantado con todos los piropos que se ha llevado el disco a final de año.

La mayoría de críticas han sido muy positivas. Destacan sobre todo que es un proyecto muy diferente.
Intento, después de mucho tiempo tocando y de estar en otras formaciones y de grabar otros discos, ir buscando una voz propia. Hay mucha gente que saca el primer EP y ya tiene una personalidad brutal. Es admirable, pero no es mi caso. A mí me ha costado un poco encontrar la confianza para tener esa voz propia y una propuesta más personal. Al principio, por lo menos en mi caso, cuando empezamos a tocar, era muy crío. En Ciudadano, que era la primera banda en la que editamos discos, teníamos todos entre 16 y 18 años, y éramos sobre todo fans de muchos grupos. Así es díficil atreverse a salir de lo que a ti te gusta. Con el paso del tiempo coges la confianza necesaria para intentar decir cosas más propias y ser un poco más valiente. Con este disco, que sin ser un gran invento sí que tiene personalidad, se reconoce un poco esa valentía.

Tórtel contó desde el principio con el empuje necesario de Joaquín Pascual. Foto: Ricardo Sanfeliu y Begoña Pons.

Tórtel contó desde el principio con el empuje necesario de Joaquín Pascual. Foto: Ricardo Sanfeliu y Begoña Pons.

¿Es por eso por lo que se te ve tan cómodo con este estilo?
Tórtel es un proyecto mucho más personal. También tenía ganas de tener un proyecto así para que fuera más ecléctico. Cuando estás en un grupo, parece que todos los roles están muy repartidos y es complicado moverse de un estilo. Es complicado que entre gente de fuera. Con esto, que es más una historia personal mía, tengo la excusa perfecta para no casarme con nadie y, al mismo tiempo, poder colaborar con un montón de gente que me he ido encontrando todo este tiempo.

«Con Tórtel tengo la excusa perfecta para no casarme con nadie y, al mismo tiempo, colaborar con un montón de gente que me he ido encontrando todo este tiempo»

Hay un buen cóctel de colaboraciones en el proyecto.
Es un poco la estrategia. Yo, además, soy un músico bastante limitado. Así que me viene bien colaborar con gente que toca mucho mejor que yo. Las canciones crecen y a mí me da muy buen rollo ver cómo las canciones van cambiando según quién las toca. La aportación de gente en la que confías mucho hace crecer una canción que has hecho solo en casa. Llega un momento que toco un poco enviciado. No sabes muy bien si la canción mola o no. Hay veces que te crees que la canción está muy bien y no lo está tanto… y al contrario, canciones en las que quizá no confías tanto, las oyen amigos que tocan, le hacen el arreglo perfecto y la canción, de repente, encuentra un camino que tú no eras capaz de ver. ¡Y funciona!.

¿Qué cuota de responsabilidad en el proyecto tiene gente como Joaquín Pascual?
Muchísima. Imagínate: Joaquín Pascual me ayudó a tener ganas de grabar y a apostar un poco por mí mismo. Cuando formas parte de un grupo, falta atreverte. Yo nunca me había atrevido a tocar la guitarrra en Ciudadado. Pensaba que a todas las canciones les faltaba algo… Joaquín me animó mucho a grabar esas primeras canciones y luego me ha seguido apoyando. En el camino está también Pau Roca, Abel Hernández, Abraham Boba y los músicos que me acompañan en directo, que por encima de todo son mis amigos. Eso hace que todo funcione mucho mejor.

¿Como le explicamos a alguien que no sepa nada de ti «quién es Tórtel»?
Pues es complicado. Hablar de uno mismo es difícil porque parece que te estás vendiendo. Sí que es verdad que la música hay que venderla, si no para qué la grabas. La música es comunicación por encima de todo. Hacer canciones es como enviar mensajes y a uno a veces le da miedo que su buzón se quede vacío. ¿Para quién no conozca a Tórtel? Pues hago canciones en castellano, llevo un buen tiempo tocando, he hecho canciones con Ciudadano, con Maderita que fue un proyecto muy chulo con Julio Bustamante y luego me atreví a hacer canciones yo por mi cuenta con la ayuda de gente que me intenta echar un cable. Ese es el proyecto de Tórtel en realidad. Mientras tenga cosas que decir querré grabarlas, así que espero grabar más discos.

‘Entusiasmo’ es fundamentalmente un disco positivo.
Lo es. La ironía que tiene el disco también entra dentro de lo positivo. Hasta el mensaje más amargo de canciones como ‘Los cantantes’ o ‘Los tres mendigos’, que hablan sobre la pobreza más absoluta, tienen humor. Yo estaba también un poco en esa dinámica positiva. Cuando grabé ‘Lugar nuevo’, que fue el anterior disco, no estaba pletórico que digamos y las canciones tienen un aire un poco más triste. Ahora estoy en un momento mucho mejor y quería plasmarlo, hacer un disco en consonancia a cómo estaba. También me parecía que era buen momento para hacerlo.

«No sé muy bien qué es el folk o el pop mediterráneo, es el gran misterio, pero me parece una etiqueta en la que estoy súper a gusto»

La etiqueta de folk mediterráneo que se le ha puesto a Tórtel, ¿gusta o encorseta?
A mí me gusta. Me parece muy curiosa y la estoy empezando a ver mucho en otras cosas. Parece que haya un rollo mediterráneo que no entiendo muy bien lo que es. Cuando nos lo empezaban a decir mucho a Litoral y a Tórtel, recogíamos un poco la alegría y el todo vale de Valencia. Es más una actitud que un sonido. La personalidad y el entusiasmo van un poco por ahí. La visión tan de la ‘terreta’ de hacer pop, desde fuera se ve más que desde aquí dentro. No sé muy bien qué es el folk o el pop mediterráneo, es el gran misterio, pero me parece una etiqueta en la que estoy súper a gusto.

¿Cómo es un directo de Tórtel?
Lo bueno es que nos podemos acoplar a cualquier circunstancia. Es una de las cosas que quería poder hacer. A la hora de plantear el directo puedo estar yo solo, con un guitarra más o con la banda. A mí como me gusta más es tocar con los cuatro músicos que me acompañan que además son mis amigos.