Los más viejos del lugar



Cuando nosotros nacimos, muchos de ellos ya estaban aquí. Ven pasar la vida inmóviles, aunque en ocasiones han llegado a convertirse en protagonistas, emblemas y orgullo de naciones enteras. Pueden ser los más altos del lugar, los más viejos o los más ilustres. Son aquellos árboles que si un día…

Los más viejos del lugar

Cuando nosotros nacimos, muchos de ellos ya estaban aquí. Ven pasar la vida inmóviles, aunque en ocasiones han llegado a convertirse en protagonistas, emblemas y orgullo de naciones enteras. Pueden ser los más altos del lugar, los más viejos o los más ilustres. Son aquellos árboles que si un día desaparecieran los echaríamos de menos.

L'Olivera Grossa de La Vila Joiosa está considerado el árbol más antiguo de Alicante.

L’Olivera Grossa de La Vila Joiosa está considerado el árbol más antiguo de Alicante.

Si queremos visitar al habitante más anciano de la provincia de Alicante, es necesario acercarse hasta La Vila Joiosa. Para el forastero será difícil dar con él, pero preguntando a cualquier vilero que se precie nos indicará enseguida que podemos encontrarlo cerca del barrio de l’Ermita, a solo unos pasos de la ‘Creu de pedra’ y de la ‘Roca Encantada’. Su nombre de pila es Olea Europaea, pero todos allí le conocen como l’Olivera Grossa.

Únicamente un discreto cartel anuncia la importancia de este ejemplar de olivo que, según el Catálogo de árboles monumentales y singulares de la Comunitat Valenciana, fue contemporáneo del profeta Mahoma, y cuya edad sobrepasa los 1400 años. En ese tiempo, l’Olivera Grossa ha visto pasar ante ella todo tipo de culturas y civilizaciones que han transformado este pueblo de pescadores en una de las ciudades más importantes de la Marina Baixa. Generación tras generación los habitantes de La Vila construyeron fortalezas, iglesias, carreteras y, ya en épocas más recientes, instalaron hasta una autopista que pasa muy cerca de ella. Pero todos sus moradores tuvieron en común una cosa. A nadie, en ningún momento, se le ocurrió talarlo. Y hoy en día 14 siglos después este olivo sigue dando frutos.

¿Qué és un árbol singular?

Casos como el de este olivo bimilenario se extienden a lo largo de toda la Comunitat Valenciana. Se trata de los árboles singulares o monumentales. Aunque los ejemplares que sobrepasan ciertos parámetros objetivos como la altura o la edad son más fáciles de identificar, a la hora de definir qué es un árbol monumental entra en juego siempre la subjetividad.

Cesar Palacios, es miembro de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente (FRdF) y responsable del proyecto Grandes Árboles para la Vida. Para él “los árboles monumentales pueden ser los más altos, los más grandes, los más emblemáticos, los que se encuentran en la plaza del pueblo…son aquellos árboles que en definitiva despiertan nuestro cariño y nuestra admiración«. Por eso no hablamos de una especie en concreto, ni tienen porque ser especies autóctonas.

Un ejemplo paradigmático de esta doble consideración ecológica y social, sería el del roble de Guernica en el País Vasco. “Es un roble totalmente común, y no es ni siquiera muy viejo, pero nosotros lo hemos singularizado otorgándole un linaje y un simbolismo como heredero de una tradición que para los vascos representa el mantenimiento de sus leyes y tradiciones”, explica Palacios. “Podemos hablar también de otros árboles que pueden tener repercusión por que se plantaron por alguien importante o en conmemoración de algún hecho histórico y solo por eso también protegiéndolos a ellos estamos protegiendo también una parte de nuestra historia”.

Los árboles monumentales son auténticos paraguas de biodiversidad. Foto: Zombmax.

Los árboles monumentales son auténticos paraguas de biodiversidad. Foto: Zombmax.

Importantes para la vida

La conservación de un árbol singular es importante no sólo porque sean bellos, imponentes o signifiquen algo para nosotros. La mayoría de las veces este tipo de árboles reúnen en su entorno una biodiversidad muy especial. “Son auténticos microcosmos. No hay más que pensar en el típico gran árbol de la plaza de un pueblo agrícola, que posiblemente sea el único árbol en muchos kilómetros a la redonda. Allí tienen refugio un gran número de aves, pequeños mamíferos, líquenes…cada uno de estos árboles es un paraguas para la biodiversidad y conservándolos a ellos estamos manteniendo un equilibrio ecológico muy importante”, asegura Palacios.

Muchas veces la relevancia que tienen estos árboles pasa desapercibida para la gran mayoría de la población. Y es por eso que la FRdF, en colaboración con departamento de Árboles Monumentales de Imelsa, ha puesto en marcha el proyecto Grándes Árboles para la Vida. “Este es un proyecto que pretende proteger miles de árboles singulares y bosques maduros de toda España con la particularidad de que no vamos a tocar ninguno de ellos. No se trata ni de podar ni de poner vallas. Lo que queremos es divulgar la importancia que tiene este tipo de arbolado para que sea la propia población la que tome conciencia de la importancia de este tipo de patrimonio natural y exijan a las diferentes administraciones las medidas oportunas para su protección”.

Protección y catalogación

La principal amenaza para estos árboles somos nosotros y nuestras intervenciones en su entorno. A veces olvidamos algo tan sencillo como que los árboles tienen raíces, y que éstas se extienden por el subsuelo. Esto implica que cuando trazamos una carretera, cerca de un gran árbol, es posible que estemos afectando una parte muy importante del mismo, que son sus raíces. Según la FRdF solo en el último siglo han desaparecido cerca del 80% de todos los árboles singulares y monumentales de España.

La legislación estatal sobre biodiversidad señala la importancia de estos árboles, pero deja en manos de las Comunidades autónomas su catalogación. Aunque aún queda mucho camino por recorrer en la preservación de estos ejemplares. La Comunitat Valenciana cuenta con una legislación bastante avanzada en este sentido: además de existir la Ley de Patrimonio Arbóreo Monumental, la Consellería de Infraestructuras Territorio y Medio Ambiente lleva a cabo el Catálogo de árboles monumentales y singulares de la Comunitat Valenciana. Para aparecer en él los ejemplares han de cumplir una serie de requisitos, como tener más de 350 años, 30 metros de altura o seis metros de perímetro en el tronco.

«Solo en el último siglo han desaparecido cerca del 80% de todos los árboles singulares y monumentales de España»

Además, como comenta Palacios, “existe un instrumento que ha desarrollado la Diputación de Valencia que consiste en proponer a cada ayuntamiento que apruebe una ordenanza de protección del arbolado de interés local. Esta ordenanza se aplica de una forma muy fácil y lo que hace es obligar a los ayuntamientos a conservar una serie de árboles igual que ya se hace con el patrimonio artístico o etnográfico”.

Aunque como indica Palacios la catalogación no es suficiente. “El problema radica en que cuando una comunidad protege algunos árboles automáticamente está desprotegiendo al resto. Por lo tanto se debe aplicar una protección que parta de los ayuntamientos, e incluso de los barrios para que sea efectiva. Además si somos conscientes de esto y lo conseguimos poner en práctica estamos obteniendo un recurso muy importante a nivel turístico”. De hecho ya existen varios ayuntamientos que cuentan con rutas en las que se incluyen los árboles singulares del municipio como atracción turística.

Algunos vecinos ilustres

El catálogo de árboles monumentales y singulares de la Comunitat Valenciana recoge los datos de más de 700 árboles. Estos son solo algunos de los ejemplares más curiosos.

morruda copyEste olivo de Segorbe, conocido como la Morruda, es el orgullo de la Sierra de Espadán y tiene el honor de figurar como el ejemplar catalogado más antiguo de toda la Comunitat Valenciana. Tiene más de 1500 años de antigüedad y su copa mide 14,60 metros de diámetro.

ficus2En 1852 se construyó el jardín del Parterre de Valencia. Allí se plantó este ficus junto a muchas otras especies exóticas como magnolias y araucarias, que con el tiempo fueron desapareciendo. Este árbol sobrepasa los 20 metros de altura y los 12 metros de diámetro en su tronco.

palmera copyAunque se trata de un árbol de propiedad privada la Palmera Imperial del Huerto del Cura de Elche es uno de los iconos favoritos de los ilicitanos. Con sus ocho brazos que se conectan entre sí, recibe su nombre en honor de Sisí Emperatriz, quien la visitó en 1894 y la consideró ‘digna de un imperio’.

araucariaLa araucaria es el árbol nacional de Chile, y toma su nombre de la región de Arauca, en el centro del país. Ésta, de 40 metros de altura situada en un patio particular cerca de la carretera nacional 332 a su paso por Oliva, es posiblemente el árbol más alto de la Comunitat Valenciana.

olmo copyEl Olmo de Navajas fue plantado en 1636 y supera en altura a los edificios de la plaza que le rodea. Forma parte tanto del escudo como en del himno de la población, y con motivo de su 375 aniversario fue la imagen del cupón de la ONCE.