«Cada tema es un viaje, una película que dura tres minutos y medio»

Izal tiene un verano más que movido. Perfilando el disco que saldrá en septiembre y saltando de ciudad en ciudad, aprovechando el buen número de conciertos que han cerrado estos meses. El jueves 1 de agosto estarán en la primera jornada oficial del Arenal Sound de Burriana. Serán los primeros…

«Cada tema es un viaje, una película que dura tres minutos y medio»

Izal tiene un verano más que movido. Perfilando el disco que saldrá en septiembre y saltando de ciudad en ciudad, aprovechando el buen número de conciertos que han cerrado estos meses. El jueves 1 de agosto estarán en la primera jornada oficial del Arenal Sound de Burriana.

Izal abre fuego, nunca mejor dicho, el jueves 1 a las 18 horas en el Arenal Sound.

Izal abre fuego, nunca mejor dicho, el jueves 1 a las 18 horas en el Arenal Sound.

Serán los primeros en salir al escenario a las 18 horas. Un horario de fans pero que no asusta a Mikel Izal, vocalista de la formación. Sabe que los festivales sirven fundamentalmente para darse a conocer, para sembrar su música. Para eso, y para darlo todo.

¿Cómo es la música de es Izal?
Un concierto de Izal tiene una característica fundamental que es la energía. Un concierto nuestro suele ser el disco pero con ese plus de energía que es imposible de igualar en un estudio de grabación. Somos de darlo todo en el escenario. Intentamos que sea una fiesta aunque el disco quizá es serio. En el concierto intentamos que esa seriedad se convierta en fiesta. Intentamos ejecutar el disco lo mejor posible, porque somos muy perfeccionistas en lo musical, pero que no se pierda la energía y la fiesta que debe tener un concierto para que la gente se lo pase bien.

¿Qué tal funcionan en directo los arreglos tan particulares que hacéis en el disco con instrumentos como el ukelele?
A la gente le encanta. Cuando agarro el ukelele se nota que la gente sabe que ahora viene ‘Tu continente’ o ‘Qué bien’. Las canciones con ukelele, por lo que sea, han funcionado muy bien y a la gente le ha gustado. Es algo diferente, intentar ir más allá del pop-rock clásico. En este nuevo disco cogeremos mano de nuevo del ukelele en un par de temas.

Es una forma de hacerse un estilo propio, porque las comparaciones siempre están ahí.
Poco a poco las vamos dejando de lado. Nos ha costado. Es verdad que pertenecemos a un movimiento de grupos que lo han llenado mucho como pueden ser Lori Meyers o Vetusta Morla. Cuando un grupo empieza a sacar la cabecita, lo primero que hacen es compararle. Esas comparaciones van poco a poco desapareciendo cuando te ganas un poco el respeto. Es cuestión de trabajo, de tiempo, de discos y de temas, que la gente vaya más allá y no te compare. Desde hace un par de meses hemos notado que eso ha ido desapareciendo y a la gente simplemente le gusta Izal o no le gusta Izal.

«Poco a poco vamos dejando de lado comparaciones. Van desapareciendo cuando te ganas un poco el respeto»

Portada de 'Magia y ectos especiales'.

Portada de ‘Magia y ectos especiales’.

2013 ha sido además el año en el que habéis ganado en visibilidad.
2013 y final de 2012 ha sido unos diez meses en los que el grupo ha despegado y hemos conseguido sacar la cabeza. Nunca sabes por qué unos logran sacarla y otros no, porque hay muchos y muy buenos. Nosotros confiamos mucho en el trabajo, aunque también es importante estar en el lugar y en el sitio indicado. Pero para estarlo, hay que estar currando. Somos muy currantes y estos últimos meses nos han dado los frutos como el Premio de la Música Independiente, la cantidad de conciertos que estamos dando que estos tiempos sorprende, o que un grupo sin casi apoyo mediático llene salas como la Joy Eslava de Madrid y cierre casi 14 festivales este verano. Eso hace que pensemos que el disco ha funcionado y que la música que nos gusta tocar está gustando.

El apoyo se nota en el ‘crowdfunding’ que abrió el grupo para el nuevo disco.
Nos sorprendió muchísimo, sobre todo los tres o cuatro primeros días, porque conseguimos ya un 40%. No solo notábamos el esfuerzo económico de la gente, que lo valoramos mucho, también el que es muy honesto y muy real ese apoyo. Alguien te puede decir que le gustas mucho, pero en el momento en que se rasca el bolsillo, ya es que le gustas de verdad. Más allá de ello, notamos una implicación personal brutal. La gente lo compartió en sus redes sociales y se notaba que la gente se implicaba a otros niveles. Nos transmitieron muchas ganas de otro disco.

«Alguien te puede decir que le gustas, pero en el momento en que se rasca el bolsillo para un ‘crowdfunding’, le gustas de verdad»

El ukelele se ha convertido en una seña de identidad del grupo. Foto: Izal.

El ukelele se ha convertido en una seña de identidad del grupo. Foto: Izal.

Una conexión como esta, sin redes y sin proyectos de micromecenazgo, sería impensable.
El modelo de industrial musical ha cambiado muchísimo. Los apoyos discográficos, aparte de que suelen ser bastante abusivos, ya no son rentables para nadie. Ahora existe un modelo mucho más democrático que se resume en que un grupo, si consigue movilizar a un número de gente importante, va a ir para delante y, si no, lo tendrá muy difícil. Al final, tienes que tener la suerte de que el público te respalde. Nosotros dejamos el 100% de lo que se podría llamar nuestra gestión financiera en ellos, tenemos todo el control de lo que hacemos, no hemos firmado un contrato con nadie que nos coarte libertades y creemos en eso.

Hacia dónde se mueve el disco nuevo.
A nosotros nos encanta el disco nuevo. Nos encantan los temas nuevos, hemos tenido más tranquilidad y más medios para prepararlos. Estamos expectantes para ver si el público lo coge con ganas. Eso sí, estamos tranquilos porque no va a ser un disco que rompa el estilo de Izal. Cada tema es un viaje, una película que dura tres minutos y medio. Los temas abordan temas diferentes que sorprenderán y gustarán más o menos pero seguimos escribiendo de la misma forma.

¿Cambia mucho esa esencia a la hora de preparar un concierto para un festival tan ecléctico como el Arenal Sound?
La gran diferencia de los festivales es el tiempo, que es menor: te dan 50 minutos en lugar de la hora y media larga que hacemos en un concierto. Por eso, para empezar tienes que poner toda la carne en el asador; no tenemos tiempo de relajarnos durante 20 minutos. La segunda gran diferencia es que, aparte de tu público, vas a encontrarte un gran porcentaje de gente que no es seguidor de Izal. También tienes que tener en cuenta ese factor.