Se buscan talentos del cómic



Arte secuencial, trazos, tramas, bocadillos y viñetas. Todo esto es un cómic, pero ante todo es una forma de contar historias que tímidamente está recuperando el prestigio que había perdido en un país donde durante mucho tiempo se consideraba ‘cosa de niños’. Para Grafito editorial, el cómic también es su…

Se buscan talentos del cómic

Arte secuencial, trazos, tramas, bocadillos y viñetas. Todo esto es un cómic, pero ante todo es una forma de contar historias que tímidamente está recuperando el prestigio que había perdido en un país donde durante mucho tiempo se consideraba ‘cosa de niños’. Para Grafito editorial, el cómic también es su vida, y por eso ahora buscan cómplices con talento.

Yolanda y Guillermo son los impulsores de Grafito Editorial. Dibujos: Delfina Palma.

Yolanda y Guillermo son los impulsores de Grafito Editorial. Dibujos: Delfina Palma.

Quizá las escuelas de negocios y las facultades de economía no recomienden en sus clases la creación de una editorial dedicada exclusivamente al cómic como una de las mejores ideas para triunfar en tiempo de crisis. También es posible que muchos de estos profesores y catedráticos leyeran su último ‘tebeo’ poco tiempo después de hacer la primera comunión, y no sean conscientes de que hoy en día el cómic y el humor gráfico están volviendo a conquistar en España a un público juvenil y adulto, que en otros países de Europa nunca les llegó a abandonar.

Para Yolanda Dib y Guillermo Morales, ‘almas mater’ de ‘Grafito Editorial’, el cómic siempre ha sido algo muy serio y no dudan que este momento es tan bueno como cualquier otro para lanzarse de lleno a su aventura: editar cómics.

De pasión a profesión

“Desde que era pequeño devoraba cómics a toda hora. Con la adolescencia mis gustos cambiaron y pasé de los clásicos ‘mortadelos’ al enorme universo del ‘manga’. El tiempo pasó, me fui haciendo mayor y mi interés por el cómic de todo tipo no dejaba de crecer, hasta hacerse una parte fundamental de mi mundo”, cuenta Guillermo. “Quería hacer cómics, pero había algo contra lo que no podía luchar: ¡no tengo ni idea de dibujar!”

«Siempre he soñado con dedicarme al cómic de manera profesional, pero no tengo ni idea de dibujar», comenta Guillermo, alma máter de ‘Grafito Editorial’

Sin embargo este sutil inconveniente no bastó para quitarle la ilusión a este joven valenciano que comenzó a hacerse un habitual de los salones y festivales de cómic de toda España. “Empecé juntándome con amigos y nos dedicábamos a editar fanzines. Al principio de una manera más amateur pero al poco tiempo comenzamos a hacer contactos y a entender mejor el mundo de la edición y la impresión, y cada vez conseguíamos productos más profesionales».

Esto del cómic es algo que engancha y la cosa fue creciendo hasta que llegó un momento en que las ferias de cómic se vieron inundadas de fanzines (o prozines como también lo llaman algunos) de muchísima calidad impresos en Valencia. Flascinder o Epicentro, fueron nombres que comenzaban a sonar y crearse un huequecito dentro del mundillo de los aficionados al arte de la viñeta. Sin embargo ellos continuaban buscando una opción para poder hacer algo más profesional, y ahí es donde nace Grafito Editorial.

A la caza de buenas historias

Dibujo: Delfina Palma.

Dibujo: Delfina Palma.

Arrancar quizá sea lo más difícil de todo, y antes de lanzar un álbum a la venta hay un importante trabajo detrás que empieza por decidir qué y a quién se le va a publicar. En este sentido están abiertos a casi todo, aunque siempre dentro de los márgenes que impone su formato.

“Queremos que los autores nos envíen sus proyectos y darles libertad para crear. Buscamos ante todo buenas historias y mucha calidad a nivel gráfico. Nuestra intención es publicar bajo el formato clásico del álbum de tapa dura de unas 100 páginas con historias auto-conclusivas. Nuestros cómics están enfocados a ese público joven y adulto, que sabe apreciar una obra bien hecha”.

Su objetivo no es hacer la competencia a las grandes editoriales y distribuidoras de nuestro país. “Aquí se edita mucho, pero lo normal es que no se cuide a nuestros autores. A las editoriales les sale mucho más rentable reeditar cómics extranjeros que apostar por autores españoles, y cuando lo hacen suelen ser tiradas muy escasas. Con todo esto quien sale perdiendo al final suele ser el dibujante. Son muy pocos los autores que pueden vivir exclusivamente del cómic. La mayoría lo compaginan con otro tipo de trabajos de diseño, publicidad, etc. Porque sino no les daría para comer”, lamenta Guillermo.

Vendedores de tesoros

La distribución es el segundo gran retro de cualquier industria, y la del cómic no es una excepción. Hoy en día, por los cauces tradicionales lo normal es que de cada diez euros que pagamos por un cómic alrededor de cinco se queden en la fase de distribución. “Nosotros apostamos por tres opciones para poder distribuir nuestros cómics de una manera viable en la que además podamos ofrecerle al autor un porcentaje adecuado de beneficios. La principal es nuestra propia tienda digital, donde puedes comprar los álbums y te llegan a casa sin gastos de envío y con algún tipo de valor añadido: el ejemplar firmado por el autor, una lámina de regalo… La segunda opción es la descarga digital a un precio muy, muy reducido, donde además tendremos todos nuestros títulos disponibles también en inglés y en francés”.

La tercera de las maneras de acceder a estas obras es la de toda la vida. La tienda de cómics. “Para nosotros es fundamental la existencia de las tiendas de cómics y que la gente pueda encontrar nuestros álbums allí. El que es aficionado sabe que son mucho más que puntos de venta. Son auténticos clubs sociales, zonas de encuentro y almacenes de tesoros”.