La música clásica no es (sólo) para ricos

En 2008, la Universitat de Valencia organizó un máster de Música Clásica en el que consagrados intérpretes de la escena valenciana instruían a promesas con un futuro alentador pero pocas oportunidades de actuar en grandes escenarios. El proyecto, casi utópico, de utilizar esa mezcla de experiencia y juventud para reinterpretar…

La música clásica no es (sólo) para ricos

En 2008, la Universitat de Valencia organizó un máster de Música Clásica en el que consagrados intérpretes de la escena valenciana instruían a promesas con un futuro alentador pero pocas oportunidades de actuar en grandes escenarios. El proyecto, casi utópico, de utilizar esa mezcla de experiencia y juventud para reinterpretar la música es la historia de Master Symphony Orchestra.

“No hay que ser un gran entendido, ni pertenecer a ningún tipo de élite para vibrar escuchando a Mozart o Wagner. La música es instinto y sentimiento, cualquiera es capaz de apreciar una melodía bien interpretada”, afirma el creador de MSO, Ricardo Casero. Foto: Alex Baker.

“No hay que ser un gran entendido, ni pertenecer a ningún tipo de élite para vibrar escuchando a Mozart o Wagner. La música es instinto y sentimiento, cualquiera es capaz de apreciar una melodía bien interpretada”, afirma el creador de MSO, Ricardo Casero. Foto: Alex Baker.

Y esta historia empieza con el sueño de su creador, el maestro Ricardo Casero, director de Master Symphony Orchestra (MSO), trombón solista de la Orquesta del Palau de les Arts y uno de los músicos más reconocidos del panorama nacional. Su experiencia universitaria en Estados Unidos e Inglaterra le había otorgado una visión diferente, menos tradicional, sobre la forma de interpretar a los clásicos y vivir la música. La pasión y los retos frente al conservadurismo, la popularización frente al elitismo económico e intelectual que la envuelve, despojar la melodía de los prejuicios para dejar sólo la esencia.

Como él mismo afirma, “no hay que ser un gran entendido, ni pertenecer a ningún tipo de élite para vibrar escuchando a Mozart o Wagner. La música es instinto y sentimiento, cualquiera es capaz de apreciar una melodía bien interpretada”. Convertido en un nuevo Don Quijote, y con una visión muy clara de cómo debía ser la “revolución” de la música clásica, Ricardo Casero empezó a trabajar sin descanso en busca de un sueño, que se hizo realidad en Valencia.

Historia de un sueño

Una vez finalizado el máster, Master Symphony Orchestra se fue afianzando y creando una identidad propia. Conciertos en auditorios municipales y la participación en festivales a lo largo y ancho de la geografía española daban forma al sueño. Los músicos jóvenes iban adquiriendo experiencia al lado de los consagrados.

Para algunos, como Pilar Juanes, flauta, tocar al lado de Magdalena Martínez, referente mundial de este instrumento, fue toda una experiencia, desde el primer momento: “es un honor y la mejor oportunidad académica que puede vivir alguien que ama la música”, asegura. Como ella, muchos otros viven cada día un sueño hecho realidad, compartir notas y experiencias junto a los más grandes.

Pero la relación, el aprendizaje y el éxito son de ida y vuelta, siempre en dos direcciones, como cuenta Casero: “los artistas más noveles aportan frescura e inocencia, dos requisitos imprescindibles para que MSO suene única, interpretando a los clásicos con la emoción de la primera vez”.

MSO nació en 2008 a raíz de un master de música clásica celebrado en Valencia y mezcla intérpretes jóvenes y consagrados. Foto: Vicente Cuadrado.

MSO nació en 2008 a raíz de un master de música clásica celebrado en Valencia y mezcla intérpretes jóvenes y consagrados. Foto: Vicente Cuadrado.

Y así, entre grandes y pequeños escenarios, partituras y muchas anécdotas llegó 2012, y el principio del éxito. Primero, un gran concierto interpretando ‘La Fantástica’ de Berlioz en el Palau de la Música. Después, la inclusión en el libro Guinness de los Records 2012 gracias a la grabación de la banda sonora del videjuego Lords of Shadows con 236 músicos y, poco después, la participación en el Festival de Música de Cine de Córdoba.

A finales del pasado año, Masters Chamber Players, una versión reducida de la orquesta creada para los conciertos de música de cámara, interpretaba ‘El Mesías’ de Händel en Catarroja, Torrent, Benaguasil, y Casinos, permitiendo al gran público disfrutar de una obra mítica de la historia de la música por 10 euros, un precio muy por debajo del que los grandes intérpretes nos tienen acostumbrados.

Y en lo que va de año, el sueño se ha hecho más palpable con una serie de conciertos con obras Mozart y Mendelssohn que se inauguró en el Palau de la Música y acabó el pasado mes de julio en el Teatre Talia, dentro del ciclo Talia Clàssics, y un concierto en Letonia junto al gran violinista Maxim Vengerov, quien a propósito del concierto aseguró públicamente que fue “un placer compartir escenario con una orquesta tan entusiasta y con tanta vida. Una experiencia magnífica”.

El futuro

Con un proyecto consolidado y una reputación que traspasa fronteras, el futuro es suyo. En octubre vuelven al Talia, a l’Auditori de Torrent y al Palau de la Música, para reinterpretar a Verdi. Para el 2014 preparan una gira Europea, como explica su manager, Fernando Gallego: “se confirma una gira por Europa con Sarah Chang y Natalia Gutman, y probablemente volvamos a tener actuaciones con Vengerov. Hay varios proyectos a punto de confirmar, todos muy interesantes. Sabíamos que la idea, el sueño, era bueno, y sería reconocido por el gran público, lo que no esperábamos es que fuera tan rápido”.