Artistas capacitados para emocionar



Otra vez más, y ya van tres ediciones, el Festival 10 sentidos llega a partir del día 23 de octubre al Centro del Carmen de Valencia. Este certamen es danza, teatro, música y arte. Pero también es mucho más que eso. Se trata de una auténtica celebración de la diferencia…

Artistas capacitados para emocionar

Otra vez más, y ya van tres ediciones, el Festival 10 sentidos llega a partir del día 23 de octubre al Centro del Carmen de Valencia. Este certamen es danza, teatro, música y arte. Pero también es mucho más que eso. Se trata de una auténtica celebración de la diferencia que invita a reflexionar sobre qué es realmente la discapacidad.

'Langui' y el 'Gitano Antón' son los miembros del grupo de hip-hop 'La Excepción'.

‘Langui’ y el ‘Gitano Antón’ son los miembros del grupo de hip-hop ‘La Excepción’.

El cartel del festival pretende ser un compendio de creadores que, aunque desarrollen diferentes disciplinas artísticas, destacan por su manera de haber trabajado en el campo de la integración de las personas con discapacidad. De esta manera encontramos propuestas musicales tan diferentes como el rap urbano de ‘La Excepción’, las impactantes coreografías de los británicos ‘Stop Gap‘, performance a caballo entre la danza y los malabares del coreógrafo italiano Alessandro Sciarroni o el flamenco con mayúsulas de José Galán, Rocío Molina y Rosario ‘La tremendita’. Además de todo esto, teatro, danza exposiciones y talleres que giran alrededor de un mismo objetivo: demostrar que no existe la discapacidad, sino capacidades diferentes en cada persona.

Baile y reflexión

La compañía José Galán es la primera de flamenco integrado del mundo.

La compañía José Galán es la primera de flamenco integrado del mundo.

El coreógrafo José Galán es uno de los encargados de inaugurar el festival. La suya es la primera compañía de flamenco integrado del mundo. En ella participan bailarines, con y sin discapacidad para representar la obra ‘En mis cabales’. Como no podía ser de otra manera, su trabajo destila reflexión. “Busqué la realidad de la discapacidad en el flamenco a lo largo de su historia, con artistas destacados que me sirvieron de referente para las coreografías y sobre ese eje articular la dramaturgia de la obra. Mi objetivo es el de transmitir con naturalidad, que el escenario/sociedad es compartido por todos sin barreras”.

Para Galán lo principal es conseguir una evolución en la percepción del público. “En este espectáculo hago una reflexión social, pero aunque no la hubiera, la persona down sale a escena y los prejuicios del espectador empiezan a activarse automáticamente. ¿A quién le importa, si el creador posee discapacidad cuando te ha encantado su obra de arte? Siempre y cuando el artista con discapacidad merezca ser artista por su talento, habrá que visibilizarlo, reivindicarlo y posicionarlo”.

 ¿A quién le importa, si el creador posee discapacidad cuando te ha encantado su obra de arte?

El resultado salta a la vista y el éxito de su compañía demuestra que es posible trabajar de manera profesional al margen de las discapacidades personales. Simplemente se ha de conocer la manera de descubrir y potenciar aquello que un bailarín es capaz de hacer. “No hay receta pedagógica para ningún docente, al igual sucede cuando un coreógrafo se enfrenta a personas con capacidad diferente. Intento tratar a todos por igual. Quizá, la manera de llegar a un bailarín con necesidades educativas especiales sea empleando una metodología adaptada. Más lenta, más repeticiones, menos verbal y a la misma vez llena de sorpresas. El talento y la creatividad no están reñidos con la discapacidad”, afirma el coreógrafo.

Arte para romper barreras

Rocío Molina y Rosario la tremendita, iterpretan 'Afectos'.

Rocío Molina y Rosario la tremendita, iterpretan ‘Afectos’.

El Festival 10 Sentidos pretende celebrar que la cultura se interesa por la diferencia y explora con sus temáticas en otras realidades. “La cultura en general hace que te olvides de muchas cosas, te sitúa en otra dimensión y por supuesto te hace ser más libre por lo que elimina todo tipo de barreras”. Así define Rocío Molina (Premio Nacional de Danza 2010) su modo de ver la relación entre arte y discapacidad. Algo en lo que coincide su pareja artística sobre las tablas del festival Rosario ‘La tremendita’. “Nosotros mismos debemos eliminar barreras, el arte en general es un medio para hacerlo y es una herramienta de diálogo, comunicación, sensación, emoción y liberación del ser”.

Ambas, a través de su espectáculo ‘Afectos’ intentan reivindicar la importancia de las pequeñas cosas, tanto en el arte como en la relación con los otros. “Las dos nos exponemos a nuestros defectos y virtudes y el público es capaz de poder observarlos, por lo que es una obra que solo termina de ser perfecta con las debilidades y todas las virtudes de ambas, donde lo más importante es entregarnos y mostrarnos tal y como somos.

La conexión se desarrolla por supuesto a través del Flamenco y también a través de la lucha entra la comunicación y la no comunicación ya que a veces dos gestos dicen más que dos palabras”.

Un evento internacional

El artista italiano Alessandro Sciarroni.

El artista italiano Alessandro Sciarroni.

El teatro y la danza superan cualquier frontera y esta edición del festival no es una excepción. Uno de los espectáculos más impactantes es el que trae a Valencia el actor y coreógrafo Alessandro Sciarroni junto a la actriz Chiara Bersani.

Para el artista italiano, “la discapacidad no es una cuestión concreta, es algo abstracto. Para mi trabajar con Chiara, no significa, trabajar con una persona afectada por la osteogenesis imperfecta. Simplemente significa trabajar con la actriz profesional Chiara Bersani. Sus cualidades interpretativas y su sensibilidad en escena son algo que no tiene nada que ver con la forma de su cuerpo. Aunque su cuerpo, así como su historia y su propia biología influyan notablemente en la dramaturgia de la obra”, matiza el director.

Sus obras suelen ser crudas, y se mueven entre la perfomance, la danza y el teatro experimental, cosas que provocan siempre reacciones diferentes en el público al que las dirige. “Cuando escribo o dirijo no estoy pensando en las sensaciones que voy a provocar en el público. Durante los ensayos capturo las percepciones que me produce a mi lo que estoy viendo y eso es lo que espero que sienta el público.

Sin embargo no siempre es así: hay quien se conmueve, a otros les provoca rechazo la obra, hay incluso quien piensa que me puedo estar aprovechando de la condición de Chiara, a otros por su parte les parece que todo esto es una buena idea, y también hay quien no dice como se siente y se va a casa sin más”.

Artistas sin etiquetas

Moments-art presenta al festival su obra '4x4'.

Moments-art presenta al festival su obra ‘4×4’.

El Festival 10 Sentidos también pretende servir de plataforma de impulso para dar a conocer el trabajo de las compañías nacionales a través de Laboratorio 10 Sentidos, en el que se presentarán diferentes piezas de pequeño formato.

Una de ellas es la obra ‘4×4’ de la compañía valenciana Moments-art. Ellos han sido pioneros en su trabajo a través de la danza y el teatro inclusivo en la Comunitat Valenciana y como cuenta su director Juanjo Rico, lo más importante para ellos es conseguir una relación de normalidad con el espectador.

“Huimos de la mitificación de la discapacidad como bandera, la consideramos como algo natural, que debe ser considerada, evidentemente, pero desde el respeto y la tolerancia y no desde la pena o la benevolencia. Somos una compañía integrada, sin más, sin etiquetas. Queremos que el público se integre con nosotros y se olvide de que hay personas con discapacidad”, señala el director.

Huimos de la mitificación de la discapacidad como bandera. Debe ser considerada, pero desde el respeto y la tolerancia y no desde la pena o la benevolencia

Para Rico, el hecho de que existan festivales de este tipo es muy importante, no solo como elemento de integración, sino también por la gran cantidad de cosas positivas que puede aportar al público. “El espectador que acude a una sala a ver un espectáculo, ya se está enriqueciendo por el mero hecho de consumir cultura. Si además añadimos la sorpresa de la diferencia, el descubrir nuevas estéticas y estilos artísticos y ver que otras personas son capaces de de emocionarles a pesar de su limitación, se convierte en una experiencia personal muy positiva”.

Sin embargo deja muy claro que rechazan totalmente la lástima, el aplauso fácil o la falsa admiración por el hecho de trabajar con personas discapacitadas. “El público es libre, de hecho luchamos porque lo sea y no condicione su aplauso por cómo es la persona que está actuando, sino porque realmente le haya satisfecho lo que ha visto. Queremos que sean críticos y superen ellos la barrera del prejuicio y el tabú, y aborden lo que van a ver desde la normalidad, la crítica y el debate”.