Mito hecho realidad



Cultura con mayúsculas, divulgación e intercambio de conocimiento. Son las bases del proyecto de ‘Mito Revista Cultural’, una iniciativa con vocación iberoamericana y espíritu libre que arrancó el pasado mes de septiembre y pretende recuperar parte del camino perdido en lo que a información cultural se refiere. Levantar una revista…

Mito hecho realidad

Cultura con mayúsculas, divulgación e intercambio de conocimiento. Son las bases del proyecto de ‘Mito Revista Cultural’, una iniciativa con vocación iberoamericana y espíritu libre que arrancó el pasado mes de septiembre y pretende recuperar parte del camino perdido en lo que a información cultural se refiere.

Portada del primero número de 'Mito Revista Cultural', publicado el pasado mes de septiembre.

Portada del primero número de ‘Mito Revista Cultural’, publicado el pasado mes de septiembre.

Levantar una revista de la nada no es tarea sencilla. Mucho menos cuando se hace sin inversión detrás. Bien lo sabe Fernando Aranda, director de ‘Mito Revista Cultural’, un proyecto que se presentó en sociedad hace poco más de dos meses y que desde Córdoba pretende tender puentes a la cultura iberoamericana y a la transmisión de conocimientos. “Mito es una revista digital de contenidos culturales”, aclara su responsable: “Es un proyecto que va más allá de la publicación, más allá del ocio y la divulgación: pretende ser un medio para la promoción de la creatividad y de la intelectualidad de los jóvenes hispanoparlantes”.

La revista toma el testigo de otro gran proyecto basado en la colaboración, aquella ‘Mito’ nacida en Colombia en los años 50 y que dio nombre a un movimiento en el que se integraban jóvenes de la talla de Álvaro Mutis o Fernando Charry Lara. Comparte la idea de la publicación colombiana, avanza Aranda, fundamentalmente por “su filosofía de transformación social, o mejor diríamos de favorecer la evolución social a través del conocimiento”. El proyecto nace de esta forma abierto a cualquier colaboración, para lo que ha realizado una campaña casi de puerta a puerta por las redes sociales. Un trabajo de meses en el que ‘Mito’ se ha dado a conocer entre los círculos universitarios de España, América Latina, Europa y Estados Unidos. Los colaboradores que respondieron al llamamiento son miembros de la comunidad universitaria, estudiantes, docentes, graduados y posgraduados de múltiples áreas de conocimiento y de universidades de España, Argentina, México, Portugal, Grecia, Noruega, Uruguay o Alemania.

Del folio en blanco a la revista

Dentro de unos días verá la luz el tercer número de la revista, contemplada como una publicación mensual que se renueva al completo con la salida de sus nuevos temas. Tras esos tres números ha habido un arduo proceso de maduración que surge del papel en blanco, de una simple idea que va gestando la publicación.“El proyecto parte de una pregunta que surgió de una incoherencia: ¿cómo es posible que la sociedad mejor formada de la historia de España, con una potencialidad inimaginable, apenas tenga visibilidad en los medios? Es algo inaudito”, señala Aranda.

El proyecto nace sin apoyos económicos de ningún tipo ni más armas que un ordenador, una conexión a internet y un teléfono móvil

Tras la pregunta, la reacción. En mayo se redactó un proyecto, sus líneas generales y la viabilidad. En paralelo, el proceso de promoción en la red ya iba haciendo camino. “Recibí más de 500 correos tras poner el anuncio en las redes sociales. Es complicado saber elegir un buen equipo de colaboradores, más cuando la mayoría no son de tu ámbito. Por eso no solicitaba currículo, que muchos adjuntaban, sino que pedía propuestas de colaboración: creo más en el talento, en el trabajo y en el esfuerzo”. Todo ello, sin apoyos económicos de ningún tipo ni más armas que un ordenador, una conexión a internet y un teléfono móvil. “Lo importante en la revista no son los medios, sino los contenidos y el equipo humano”, recalca.

La selección inicial dio paso a la preparación del primer número que vio la luz el 11 de septiembre. La publicación de la web, que convertía a ‘Mito’ en “una revista cultural de alcance global”, culminaba un esfuerzo que comenzó realmente, tal y como presume su director, “cuando la Biblioteca Nacional de España nos asignó el ISSN”.

Proyecto libre y ambicioso

Los temas de la revista son amplios y abarcan las letras, el arte, los creadores, la historia, la educación, el cine o la música, hasta la ciencia y la divulgación. Un abanico amplio que no pretende ser más que un reflejo de la sociedad. “La cultura es la esencia de la sociedad y lo cultural el motor que mueve a las sociedades. Una revista cultural es multidisciplinar, como lo es el conocimiento. Sería fatal dejar fuera una parte del saber por cerrar el espectro”, advierte su máximo responsable.

Ahora el objetivo pasa por “convertir ‘Mito’ en un foro de referencia para el intercambio del conocimiento, a la vez que cumplimos con la función pedagógica que debe tener toda revista cultural”. El camino se asume complicado: “Llegar ahí es muy difícil, y más para una revista con un mes y medio de vida: impensable. Por ahora, el proyecto se marca un plazo de seis meses para mejorar y consolidarse, sin más”.

La consolidación pasa por continuar abriéndose a la realidad hispanoamericana y no dar “un paso que suponga sacrificar el compromiso con los colaboradores, que son el pulmón, los auténticos protagonistas de la revista: ellos también deciden qué y cómo se hace, son consejeros de la dirección y suelo escuchar y contrastar todas las opiniones que vierten en los foros internos. Ese apoyo es fundamental para seguir tu propia línea editorial y mantener la independencia. Si llegado el caso, recurriésemos a la financiación externa, se optaría por medios que no perturben el clima actual y que no comprometa la autonomía”.