Valencia, capital mundial del surf & roll

El próximo fin de semana, Valencia se convertirá en la capital mundial de la música surf con la undécima edición del festival Surforama. “Más que un festival, a mí me gusta decir que es una fiesta”, explica Juan Diego Sanchis, el corazón detrás del evento. Abróchense la camisa hawaiana y…

Valencia, capital mundial del surf & roll

El próximo fin de semana, Valencia se convertirá en la capital mundial de la música surf con la undécima edición del festival Surforama. “Más que un festival, a mí me gusta decir que es una fiesta”, explica Juan Diego Sanchis, el corazón detrás del evento. Abróchense la camisa hawaiana y pongan el ‘reverbe’ a tope, que se acercan buenas olas.

'The Phantom Surfers' no pudieron viajar a Valencia el año pasado por un accidente de uno de sus miembros, pero este año saldarán esa deuda con el Surforama. Foto: 'The Phantom Surfers'.

‘The Phantom Surfers’ no pudieron viajar a Valencia el año pasado por un accidente de uno de sus miembros, pero este año saldarán esa deuda con el Surforama. Foto: ‘The Phantom Surfers’.

La música surf tiene dos características que la definen y la hacen universal. En primer lugar, es preminentemente instrumental. “No existe la barrera del idioma. Es mucho más fácil llegar a todo el mundo con una melodía que con una letra que tal vez no se entiende”, explica Juan Diego Sanchis, músico de Els A-phonics y organizador del Surforama, el festival de música surf & roll que cumplirá 11 años el próximo fin de semana.

La otra seña de identidad es también sonora: la utilización casi abusiva del ‘reverbe’, el efecto que provoca que “parezca que estás tocando dentro de una cueva o una iglesia”. Pero no, el Surforama, un evento de referencia mundial en este estilo musical, se llevará a cabo en La Rambleta, con un cartel que reúne nuevas bandas, viejos referentes, eminencias, gurús y grupos que ofrecerán en su mayoría su única actuación en Europa en este festival.

El Surforama supera los 10 años de vida “con buena salud”, explica Juan Diego, después de haber crecido desde una fiesta entre amigos con tres grupos hasta el año pasado, cuando fueron cabeza de cartel las japonesas ‘5, 6, 7, 8’s’, famosas por su actuación en la mítica secuencia del restaurante en ‘Kill Bill vol. 1’. En estos 10 años, se ha pasado del producto nacional al europeo, y de ahí a contar con lo mejor de la escena surf internacional, sin descuidar los grupos que mantienen este estilo de música aquí, más cerca de casa.

Las señas de identidad de la música surf son su naturaleza instrumental, que la hace universal, y el uso abusivo del ‘reverbe’

“Cada año que pasa, cada festival que acaba, el lunes siguiente, siempre me digo lo mismo: ‘éste es el último’. Pero el martes ya estoy pensando qué grupos vendrán al año próximo, y cómo contactar con ellos. Necesito esa adrenalina”, reconoce Juan Diego Sanchis, que presume de público internacional: “conforme hemos ido creciendo, la diversidad del público se ha ampliado”. Para esta edición, vienen espectadores desde Australia o Estados Unidos expresamente para el Surforama.

El estilo que va y viene

La música surf vivió su gran eclosión a principios de la década de los 60. Fue una explosión como todas, fugaz, y hacia el 1966 se rompió la burbuja. El surf rock, instrumental y considerado el germen, decayó, y al mismo tiempo creció el surf pop, cantado, del que fueron los máximos exponentes ‘The Beach Boys’. La banda californiana abandonó la temática exclusiva del surf como forma de vida y vendió millones de discos con canciones míticas como ‘Good vibrations’.

surforama 2014

En décadas posteriores, el surf fue apareciendo y desapareciendo de los tocadiscos de los hogares y las emisoras de radio de todo el mundo. A mediados de los 70, y también en los 80, vivió buenos años. Pero la recuperación total de esta música que, por otra parte, influyó en las creaciones posteriores desde su nacimiento en los 60, se produjo en 1994 con el estreno de la película ‘Pulp fiction’ de Quentin Tarantino, cuya banda sonora incluye temas que se han convertido en iconos modernos de una música antigua.

Hoy, el surf se mantiene como un estilo casi de culto, en círculos reducidos, pero a escala mundial. Y una buena muestra de ello es la variedad de procedencia de los grupos del Surforama: Japón, Estados Unidos y Europa nutren un cartel diverso en estilos, edades y recorridos de las bandas y artistas anunciados.

Deke Dickerson a la cabeza

La banda de Deke Dickerson, “la celebridad más importante de la música surf, un guitarrista fuera de serie que ha tocado por todo el mundo y al que no es fácil traer”, ‘The Untamed Youth’, son cabeza de cartel del Surforama de este año. Junto a ellos, un poco más abajo, ‘The Phantom Surfers’, que el año pasado se quedaron sin poder tocar por un desafortunado accidente de uno de sus componentes. “Tenían que venir, y la gente va a disfrutar, porque son la banda más gamberra y salvaje de este estilo de música», avanza Juan Diego.

Además de estos dos grupos procedentes de Estados Unidos, destaca la presencia de ‘Jackie and the Cedrics’, “la mejor banda japonesa de surf”, y de John Blair, un erudito de esta música que, además de tocarla, la ha estudiado, la sigue analizando, y publica en infinidad de revistas especializadas artículos y es autor de varios libros al respecto. El alma de los míticos ‘Jon & The Nightriders’ estará acompañado en el escenario en esta ocasión por ‘Els A-phonics’.

DJs hasta la madrugada, el documental ‘Monopatín’, mercadillos y la sesión matutina Pippermint completan el Surforama

El Surforama se dividirá en dos días y, además de los grandes grupos, entre los que también se podrían contar ‘The Dragtones’, una megabanda con componentes de ‘The Hives’ o ‘Intruders’, subirán al escenario ‘Fifty Foot Combo’ desde Bélgica, los ingleses ‘MFC Chicken’, triunfadores de la edición del año pasado, ‘Side Meat o ‘Los Derrumbes’, entre otros.

La fiesta en La Rambleta promete ser larga. Después de los conciertos, habrá disc-jockeys hasta altas horas de la madrugada. Las actuaciones en directo, que forman el cuerpo central del festival, se completarán con un mercadillo de ropa usada y nueva, donde no faltarán las camisas hawaianas, los vinilos, y la comida típicamente americana. El sábado al mediodía se proyectará el documental ‘Monopatín’ sobre la aparición de este elemento en España, antes de la sesión matutina Pippermint, amenizada por los valencianos Limbotheque, en la que serán especialmente bienvenidos los niños y niñas.