«Es momento de que Valencia vuelva a apreciar su talento»



¿Cómo hacer para que Valencia vibre? Cinco inquietos profesionales pretenden acercarse a la respuesta mediante jornadas en la que los que “repiensan y sienten” la ciudad se reúnan y conversen

«Es momento de que Valencia vuelva a apreciar su talento»

Al habla Vicent Molins, periodista de ‘Valencia Plaza’ y ‘Jot Down Magazine’, y uno de padres de la iniciativa València Vibrant junto a los también periodistas Quique Medina y Eugenio Viñas, el desarrollador web César Gómez-Mora y el economista urbano Ramón Marrades. El pasado martes 13 de mayo se presentó en el espacio Ricard Camarena del Mercado de Colón. Allí, el sismógrafo ya registró ciertas vibraciones.

Los padres de València Vibrant, durante la presentación de la iniciativa. Foto: © Eva Máñez.

Los padres de València Vibrant, durante la presentación de la iniciativa. Foto: © Eva Máñez.

¿Por qué no vibra Valencia?

Valencia creemos que sí está vibrando, que hay un mar de fondo que lucha anónimamente por tomar iniciativas profesionales interesantes y renovadoras. Han decidido que éste es un muy buen lugar para estar. Es verdad que es un movimiento que quizá no ha llegado todavía a la costa y que está bastante al margen de la oficialidad. El mix fatal entre el triunfalismo hiper eufórico (cuya herencia ya conocemos) y, ante eso, la crítica despiadada contra la ciudad, ha puesto difícil que sobresalgan unas vibraciones renovadoras.

¿Quizá nos falta creérnoslo?

Es difícil creérselo cuando tantos buenos profesionales se han sentido huérfanos de una ciudad que no se interesaba por ellos. Pero es momento de intentar que Valencia vuelva a apreciar el talento que tiene. En ésas debemos estar. Y no es sólo una creencia basada en la fe, sino en lo que estamos viendo cada mañana: gente muy buena que quiere crecer desde nuestros barrios.

Son muchos años de acaparar portadas de periódicos que dan una imagen bastante pobre de aquí.

Es una imagen real, por supuesto. Pero hay otras. El caldo de cultivo que nos ha rodeado ya sabemos cuál es. Nos lo ha puesto todo bien difícil, pero somos muchos los que, a pesar de ello, no estamos dispuestos a renunciar a nuestra ciudad, sino que queremos mejorarla y aprovechar sus posibilidades.

«El mix fatal entre el triunfalismo hiper eufórico y la crítica contra la ciudad ha hecho difícil unas vibraciones renovadoras»

Dame un titular positivo sobre esta ciudad, que estamos cansados de tanta mala noticia.

Por primera vez en la historia la calidad de vida se ha convertido en un motivo por el que las personas deciden cambiar su lugar de residencia para ir a trabajar a otras ciudades. En mitad de ese cambio, Valencia está bien colocada. Pese a la pandemia que parece haber sufrido (o que todavía sufre), sigue resultando atractiva para muchísimos extranjeros que vienen a trabajar aquí por su cuenta para clientes de sus países; sigue recibiendo más estudiantes foráneos que ninguna otra; y, entre tanto, es una ciudad más barata que sus competidoras. Falta aprovechar alguna de estas ventajas y convertirlas en un verdadero relato.

Cuéntame, ¿quién forma (sectores, personas…) de momento este ‘lobby ciudadano’ y qué busca?

Lo formamos cinco personas y apoyos que nos resultan un respaldo básico. Somos una mezcla entre periodistas, programadores, economistas urbanos, productores culturales… No teníamos demasiado en común cuando nos unimos excepto que trabajamos en Valencia, que hemos vivido en nuestras carnes la posibilidad de marcharnos pero, por lo que sea, hemos apostado por quedarnos. Y ese «por lo que sea» nos parece que en realidad es porque estamos convencidos que éste es un buen lugar, que hay otros, pero el que nos gusta para vivir es éste.

El 13 de junio hay un evento: nueve horas, ocho actos y 25 protagonistas. El epicentro del seísmo será La Rambleta. Danos alguna pista más, que es todo muy enigmático…

Vamos a reunir a personas de ámbitos muy distintos que, de formas muy variadas, piensan y/o construyen una Valencia mejor. Empresarios, intelectuales, diseñadores, periodistas, cocineros… Nunca antes se habían juntado. Les hemos pedido que vengan a contar su versión de la ciudad y de cómo la podríamos revalorizar. Y han aceptado. Habrá distintas mesas de debate sobre la Valencia a partir de ahora, la Valencia contada, la Valencia para empezar, la Valencia para los inmigrantes y los emigrados, y formatos novedosos como una unconference (para dar cabida a numerosos participantes) y un Ignite, con charlas de cinco minutos. Además de una comida a cargo de Camarena y distintos acompañamientos musicales. Tendremos a nombres como Agnès Noguera, Jesús Terrés (Nada Importa), Ricard Camarena, Lourdes Reyna, Eugeni Alemany, Sophie von Schönburg, Xavi Serra (Malalt de Falles), Senior, Pau Rausell, Carlos González Triviño, Xavi Calvo, Rafa Rodríguez, Marta Hortelano, Vicent Baydal, David Estal, Guillermo López, Lucas Zaragosí, Román, Víctor Palau, Boris Strzelczyk, Teresa de Juan, Javier Cordón, Luis Donat, Begoña Rodrigo y algunos más.

«Valencia tiene unos barrios efervescentes y con mucha personalidad, que son un buen diferencial, focos potentes desde los que crecer»

¿Cómo te imaginas una Valencia vibrante? Nombra un lugar y un protagonista vibrante de la ciudad, un ejemplo para visualizar el cambio.

Hay muchos casos de valencianos muy valiosos que desde Valencia han tomado una gran relevancia, con gran talento: Iker Marcaide, Ricard Camarena, Paco Roca… Hace unos meses nos sorprendimos al descubrir a una persona como David Senar, un joven que tras vivir en Australia, Sao Paolo, Berlín o Barcelona, con ofrecimientos constantes para vivir en otros lugares, decidió volver a Valencia para trabajar en la movilidad para turistas. Todos ellos son un buen ejemplo. Y más allá del viejo cauce del Túria, que es el caso típico de cómo la sociedad puede provocar una ciudad mejor, Valencia tiene unos barrios efervescentes y con mucha personalidad, que son un buen diferencial, focos potentes desde los que crecer.

¿Cómo nació la iniciativa? Fue en una apuesta, durante una farra… vamos a darle algo de espíritu romántico.

Nos reunimos una madrugada en una habitación humeante con luz tenue y acometimos un ritual inconfesable. No, en serio, nació por necesidad. Por razones generacionales sentíamos que había que intentar darle parte de nuestro tiempo y nuestro esfuerzo a nuestra ciudad. Y decidimos empezar quedando los lunes a las cuatro para caminar por distintas calles. Después empezamos a contarle nuestras intenciones a otras personas e insólitamente nos fueron diciendo que adelante.

«Hay infinidad de propuestas sin apoyos que han ido creciendo. ¿Hacia dónde irían si contaran con más respaldos?»

Y el poder político, ¿crees que también querrá una Valencia que vibre?

No lo sabemos, ni hacemos conjeturas sobre ello porque no entra en nuestros objetivos esperar demasiado a nadie. Desde la modestia y dentro de nuestras posibilidades, vamos a intentar poner mucho de nuestra parte para hacer una ciudad mejor, agrupar a talento que no solía juntarse, y procurar que tengan más visibilidad.

Desde luego, parece que habéis acertado en el lugar y en el momento adecuado. La gente tiene ganas de que la ciudad tome un rumbo distinto.

Y sobre todo caben muchos rumbos diferentes. Tenemos la obsesión de evitar endogamias y creemos que ésta es una ciudad que debería dar para muchas Valencias. Hay infinidad de pequeñas propuestas que, sin prácticamente apoyos, han ido creciendo. ¿Hacia dónde irían si contaran con más respaldos y las empresas de aquí también se mojasen por ellas? Es una de las preguntas que siempre nos hacemos.

Parece que algo se está moviendo… ¿las vibraciones son positivas?

No somos ingenuos, puede que sigan habiendo muchas más vibraciones negativas que positivas. Pero precisamente porque somos críticos con las negativas, nos hemos puesto a mirar las positivas, a resaltarlas y a procurar que se expandan.