Valparaíso, un lugar para la tragedia

Pese a ser nombrada Patrimonio de la Humanidad en 2003, Valparaíso (Chile) vive una auténtica decadencia provocada por catástrofes naturales y por el declive económico que arrastra desde varias décadas atrás. Eran las 3:34 de la madrugada de un sábado cuando la Tierra empezó a temblar. El ruido resultaba ensordecedor,…

Valparaíso, un lugar para la tragedia

Pese a ser nombrada Patrimonio de la Humanidad en 2003, Valparaíso (Chile) vive una auténtica decadencia provocada por catástrofes naturales y por el declive económico que arrastra desde varias décadas atrás.

Valparaíso durante el incendio del pasado mes de abril. Foto: Manuel Lema.

Valparaíso durante el incendio del pasado mes de abril. Foto: Manuel Lema.

Eran las 3:34 de la madrugada de un sábado cuando la Tierra empezó a temblar. El ruido resultaba ensordecedor, los cables de las luces explotaban y las casas de abobe y madera se ladeaban de lado a lado como si fueran palmeras. En febrero de 2010, un terremoto azotó Chile teniendo como lugar de impacto el centro del país y afectando también a la ciudad de Valparaíso. Durante los días siguientes al sismo, la población vivió cortes de luz, agua y se topó con la conciencia de descubrir decenas de infraestructuras dañadas así como edificios emblemáticos venidos a menos.

Apenas cuatro años después, el enclave porteño ha vuelto a ser el escenario de otra desgracia de gran magnitud, el mayor incendio de la historia del país. Tuvo su origen sobre las 16:00 horas del pasado sábado 12 de abril. Se inició en el sector de La Pólvora, justo a las espaldas del Congreso Nacional, afectando a 10 de los 42 cerros que componen la ciudad.

El saldo negativo que dejaron las llamas fueron más de 2.900 viviendas dañadas, 15 víctimas mortales y alrededor de 500 heridos. “Es devastador lo que ha pasado, para llorar, casi apocalíptico. Se viene un gran trabajo de reconstrucción material y del alma”, comentaba un periodista chileno a pocos días del suceso.

La exposición a catástrofes naturales hacen de Valparaíso una ciudad propicia a la tragedia. Pero a la hora de buscar motivos en los continuados incendios y en su destructiva acción, cabe señalar como relevante el profundo declive económico que arrastra el municipio desde hace décadas. Un estado de deterioro, desorden urbano y escasez de recursos que ya suponen una tragedia en sí misma. Pero no siempre fue así.

Ilustración del incendio de Valparaíso de 1850.

Ilustración del incendio de Valparaíso de 1850.

1810. El inicio de una época dorada

Valparaíso, ciudad nostálgica, evoca el recuerdo de un pasado mejor. Su puerto, su arquitectura y su vida nocturna lo demuestran. A partir de la proclamación de la independencia de Chile, se dieron todas las condiciones legales, geográficas y económicas para que Valparaíso se convirtiera en un puerto de primer orden. Era el centro de las innovaciones y la conexión de Chile con el mundo. La población creció exponencialmente, se asentaron un gran número de extranjeros (ingleses, españoles, italianos y alemanes) a la vez que se establecieron importantes compañías, como la Pacific Steam Navigation Company, que llegó a ser la empresa de navegación más grande del mundo.

La llamada “Joya del Pacífico” se comenzó a engalanar. Se construyeron sus famosos ascensores para conectar la parte plana con las alturas de la ciudad. Se abrieron negocios, clubes, teatros, se acondicionaron jardines y plazas… El Parque Italia era el entorno para los paseos, la Plaza de la Victoria, como dice cierta canción, “era un centro social”. Floreció el Cerro Alegre, un pedazo de Inglaterra en Valparaíso; y al Cerro Concepción, lugar de desembarco germano, se importaron las condiciones y costumbres arquitectónicas de la vieja Europa. Pero el terremoto de 1906 pronto acabó con el esplendor, y la ciudad retrocedió un paso atrás, vivió la primera reconstrucción.

Valparaíso en 1938.

Valparaíso en 1938.

La decadencia

¿Qué factor marcó la decadencia de Valparaíso y sumió al puerto en ese estado de abandono? El motivo no fue único, sino que se acumularon múltiples factores. El declive se inició con la 1º Guerra Mundial, cayó la demanda del salitre (principal materia prima que se exportaba a Europa), se construyó el Canal de Panamá que desvió la ruta de los grandes barcos y posteriormente se produjo el crack de 1929. A nivel interno, otro puerto en la misma región, el de San Antonio comenzó a ganarle el terreno al de Valparaíso. Por estar más próximo a la capital.

Todo esto acarreó cambios sociales importantes, como el traslado de la clase media-alta a Viña del Mar, además de la emigración a Santiago de Chile tanto de personas como de las inversiones. Por otro lado, bajo la dictadura de Augusto Pinochet la vida bohemia se vio reducida, y muchos bares míticos cerraron sus puertas. La Joya del Pacífico se volvió cada vez menos atractiva.

Ya en los años 70 se produjo la tecnificación del puerto. Gran parte del trabajo manual fue sustituido por las máquinas, dejando a muchos empleados en paro. De hecho el nivel de desempleo alcanzó sus niveles más altos: en torno al 25%.

¿Cómo es la situación hoy día?

La imagen del Valparaíso actual va más allá de la postal. No se puede negar que es una ciudad pintoresca, con las casas de colores, sus ascensores, la bohemia y sus gentes. Pero más allá de la ruta diseñada para los turistas hay una realidad que se escapa al objetivo fotográfico. Esta realidad se encuentra sobre todo en los cerros, donde la población se ha ido asentando sin seguir ningún tipo de plan urbano.

Son las colinas las que ocultan el lado más mísero de la ciudad, y cuanta más altura se coge, menores servicios suman: luz, agua, alcantarillado, asfalto. Son frecuentes los vertederos descontrolados y zonas con árboles secos, cañas y ramas, elementos que junto al adobe y madera de las casas, o las latas en los peores casos, resultan caldo de cultivo para las llamas.

Así se vio el pasado 12 de abril. La cara más cruda de Valparaíso y de Chile. El desastre, el hacinamiento, la desorganización y falta de recursos. Pero no todo es negativo. También se vio el otro lado de la moneda, la solidaridad de los vecinos. La gente se organizó casi de manera inmediata con el objetivo de entregar ayuda, mantas, comida y cobijo para los damnificados. Muchos bomberos de distintas localidades, que allí son voluntarios, se sumaron para apagar el fuego. Es la cara más amable si, pero también la más amarga: es el actuar de un pueblo que de seguir la línea del declive, se encuentra condenado eternamente a la tragedia.

Catástrofes que han afectado a Valparaíso

  • Terremoto de mayo de 1647
  • Terremoto de julio de 1730
  • Terremoto de mayo de 1751
  • Terremoto de noviembre de 1822
  • Incendio de marzo de 1843
  • Incendio de diciembre de 1850
  • Terremoto de abril de 1851
  • Incendio por bombardeo en marzo de 1866
  • Epidemia de cólera de 1887
  • Terremoto de marzo de 1896
  • Epidemia de viruela en 1905
  • Terremoto de agosto de 1906
  • Terremoto de julio de 1971
  • Terremoto de marzo de 1985
  • Terremoto de febrero de 2010
  • Incendio de abril de 2014